Joshua Buatsi tras la victoria ante Ricards Bolotniks

Buatsi generó pugna de alto desgaste ante el duro Bolotniks pero logró cerrarla con KOT

Daniel Pi
@BastionBoxeo

Sede central de Matchroom Boxing, Brentwood, Reino Unido. Eliminatoria WBA del peso semipesado.

Después de tres semanas la segunda temporada del Fight Camp de Matchroom Boxing ha concluido hasta 2022, y lo ha hecho con la mayor victoria de su carrera hasta la fecha para el británico-ghanés Joshua Buatsi 15(13KO)-0, que apostó muy alto estratégicamente y que casi paga el precio de ello por la dureza del letón Ricards “The Lion” Bolotniks 18(8KO)-6(4)-1 pero que finalmente logró el triunfo por KOT en el undécimo asalto.

Aunque Bolotniks suponía una amenaza muy importante, Buatsi decidió intentar anticiparse y pasar al ataque para buscar que su oponente no lograse desplegar su boxeo, algo que consiguió en parte inicialmente pero exponiéndose a algunos peligrosos curvos abiertos. Es más, en el segundo round aceptó cruces de golpes que ni necesitaba ni le convenían, pero logró imponer su largo jab, volver a forzar los desplazamientos de su adversario y atacarle con uno-dos y ganchos al torso. Esto provocó una cierta reacción del letón, quien en el tercer round trató de avanzar más y de sacar sus manos, llegando con cruzados y algunos rectos ante un Buatsi que volvió a errar al intentar mantener el terreno en la distancia media.

Siguiendo con la oscilante tendencia, Buatsi se arrojó al ataque en el cuarto episodio, produciéndose breves intercambios en los que los puños de ambos tenían un evidente riesgo, si bien el invicto logró conectar buenos cruzados y ganchos posteriormente que movieron un tanto a su contrincante. De todos modos, aunque su persistente jab estaba dándole buenos resultados, al igual que su trabajo en larga, Buatsi no dudó en seguir pugnando en la media-corta salteadamente recibiendo algunos uppercuts y ganchos abajo.

De hecho, en el sexto asalto Buatsi dio algunos signos de cansancio y Bolotniks acortó los espacios y atacó antes de que un gancho zurdo a la contra le sentase. El imbatido se abalanzó sobre su oponente en la reanudación, hostigándolo con fuertes ganchos, pero Bolotniks caminó, bloqueó y resistió hasta que Buatsi pareció no tener energías para continuar presionando, lo que le costó recibir alguna pequeña contraofensiva. Así, viendo muestras de flaqueza en su rival, en el séptimo round el visitante tomó la iniciativa y conectó algunos buenos hooks al cuerpo, mientras que en el octavo asalto los ganchos de Bolotniks casi le hicieron poner la rodilla en la lona a un arrinconado Buatsi, quien además perdió un punto por reiteración en los golpes antirreglamentarios.

Bolotniks empezaba a acortar las distancias importantemente en las puntuaciones, aunque en los algo ralentizados pero intensos intercambios del noveno y el décimo asalto Buatsi pareció encontrar un segundo aire y logró llevarse la mejor parte. De ese modo, y logrando volver a tomar la iniciativa y presionar a su ahora agotado rival, en el undécimo asalto Buatsi sacó un directo diestro que desarboló en la lona a Bolotniks y que supuso el final.

Primero, ante un Marko Calić sin experiencia de calidad y que sólo tenía opciones en la pelea táctica en larga, Buatsi peleó con espacios y con calma permitiendo que su rival le provocase serios problemas en un ojo. Ahora, ante un Bolotniks fortísimo y con notable pegada, Buatsi aceptó una pelea con muchos intercambios y desgaste físico que le llevó a casi quedarse sin energías y a depender de un segundo aire que le libró de males mayores.

Alguien podría decir que Buatsi es versátil y que gana a sus rivales en sus terrenos, pero lo que parece más claro es que su entrenador Virgil Hunter o él están cometiendo gravísimos errores estratégicos que están situando en aguas profundas al púgil de manera innecesaria. De momento, la velocidad de manos, la técnica, el alcance, la precisión y la tenacidad están permitiendo a Buatsi salir airoso, pero teóricamente se ha convertido en aspirante mundial WBA del peso semipesado y apunta a un campeonato ante Dmitry Bivol, un boxeador de la élite de la categoría ante el que regalar un margen innecesario podría resultar fatal.

Respecto a qué depararán los eventos de Matchroom Boxing ahora que ha terminado Fight Camp 2, la compañía de Eddie Hearn tendrá unas pequeñas vacaciones hasta el 4 de septiembre, cuando regresará con la cartelera del Josh Warrington vs. Mauricio Lara II.

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