Michael McKinson después de su combate contra Przemyslaw Runowski

Joe Cordina arrolló a Hernández, McKinson venció tedioso combate ante Runowski

Daniel Pi
@BastionBoxeo

Sede central de Matchroom Boxing, Brentwood, Reino Unido. Peso ligero.

La pugna que actuó como semifondo de la última velada del Fight Camp 2021 fue entre el olímpico británico Joe Cordina 13(8KO)-0 y el estadounidense Joshuah Hernández 10(8KO)-4(2), choque que terminó con un rapidísimo triunfo de Cordina en el primer asalto.

Con un par de derechazos Cordina movió la cabeza de su adversario antes de que un posterior directo diestro derrumbase aparatosamente a Hernández, que no pudo seguir tras este durísimo knockdown.

Así, Cordina disipó parte de las dudas sobre su capacidad de definición, tuvo un impulso a su moral tras un combate ante Faroukh Kourbanov que le supuso algunas críticas y mostró a su promotor que pronto estará listo para afrontar una prueba de fuego que decida si puede alcanzar un mundial. En este sentido, tras la pelea Eddie Hearn señaló que le gustaría situarlo en una eliminatoria final después de un duelo de preparación más.

McKinson se mantuvo imbatido
Precediendo al semifondo tuvo lugar una victoria de rodaje para el 4º WBO del peso wélter Michael “The Problem” McKinson 21(2KO)-0, quien venció de principio a fin un aburrido y repetitivo enfrentamiento ante el polaco Przemyslaw Runowski 19(5KO)-2, que tuvo una mala actuación. Las tarjetas en la decisión unánime fueron de doble 99-91 y 98-92, las tres generosas con el polaco.

La decisión táctica de Runowski era complicada, dado que si trataba de presionar recibía claros contragolpes por la velocidad de manos de su adversario y si no avanzaba era un objetivo fácil para los rectos de McKinson. De todos modos, Runowski estuvo demasiado expectante ante un boxeador con sólo 10% de victorias antes del límite y con menor fortaleza pero ante el que era inferior claramente en habilidad. Así, en una pugna eminentemente táctica, McKinson se llevó la mejor parte de forma constante, bastándole esencialmente sus jabs y salteados rectos y cruzados de mano adelantada para crear un evidente dominio.

Estando la pelea perdida si las cosas seguían así, el polaco debió haber arriesgado o ajustado, pero en lugar de eso se mostró cada vez más dubitativo, renunciando a la iniciativa y contentándose con intentar conectar algún hook en los escasísimos momentos en que ambos se encontraban en corta. Por ello, McKinson sólo tuvo que ir escogiendo sus manos para lograr los asaltos en un combate tedioso y monótono ante un Runowski que mayoritariamente se replegó.