Viktor Kotochigov - Maxi Hughes

Maxi Hughes logró su segunda victoria contra pronóstico consecutiva derribando y venciendo al invicto prospecto Kotochigov

Daniel Pi
@BastionBoxeo

Caesars Palace Dubái, Dubái, Emiratos Árabes Unidos. Peso ligero.

Con cada combate el kazajo Viktor Kotochigov 12(5KO)-1 mostraba más desarrollo y comenzaba a perfilarse como un futuro contendiente en el peso ligero pero esto, en lugar de verse respaldado el viernes, finalmente sólo hizo más meritoria la victoria que ante él obtuvo contra pronóstico el británico Maxi Hughes 22(4KO)-5(2)-2, que tras su crucial triunfo logrado ante Jono Carroll demostró definitivamente que está en el mejor momento de su carrera. La victoria de Hughes fue unánime con puntuaciones excesivas de 97-92 y 96-93 y un 95-94 más acorde a lo sucedido si se analiza con detenimiento la pugna y no impresiona de más el efecto del knockdown.

En el inicio, como se podía esperar, Hughes siguió su táctica basada en el desplazamiento, en el uso del jab y en astutos contraataques, ofreciendo Kotochigov una presión bastante metódica para ir impactando ganchos y directos al torso. Con todo, en el segundo round un curvo estremeció al kazajo que, tras ser sacudido de nuevo, tuvo que tirar un fuerte hook zurdo para disuadir a su adversario de pasar a un ataque más intenso.

Este susto para el invicto sólo fue un aviso de lo que iba a suceder en el tercer round, en el que una izquierda en uppercut sentó a Kotochigov, que se levantó pero que fue duramente hostigado en la reanudación, dando la impresión de que el árbitro llegó a intervenir para detener el choque, aunque, en una acción realmente extraña, pareció arrepentirse de su decisión y se inventó una advertencia para dejar seguir el combate.

En cualquier caso, Hughes siguió lanzando afiladas ofensivas en el cuarto round que sacudieron de nuevo a Kotochigov, quien posee tanta valentía y dureza que no sólo resistió, sino que también volvió a tomar la iniciativa para llegar con hooks al torso. La recuperación de Kotochigov (que padecía una seria inflamación en su pómulo izquierdo) enfrió un tanto las cosas, pasando ambos a pelear de forma más táctica, escenario en el que la movilidad, la inteligencia de ring y la velocidad del británico continuaron marcando la diferencia durante unos minutos.

De todos modos, desde el sexto round Kotochigov comenzó a mover mejor la cintura, a abrirse algo más de camino hacia su rival y a encontrar huecos para manos más potentes, alcanzando con algunos ganchos al torso y con directos a la cabeza a un Hughes que estuvo más impreciso hasta que en el octavo episodio conectó de nuevo secos directos de izquierda y crochés diestros.

Finalmente, la frecuencia de Kotochigov, combinada con pasos atrás que dejaron fuera de distancia la respuesta de su oponente, pudieron otorgarle los últimos igualados episodios ante un Hughes que cometió el grave error de mostrarse demasiado conservador en este último tramo y se olvidó de utilizar el jab que tantos resultados le ha dado en su carrera.

Sea como sea, incluso si se llegase a cuestionar el veredicto al valorar más la acometividad y la frecuencia del kazajo, lo cierto es que el encuentro podría haber terminado por KOT en el tercer round si el árbitro no hubiese hecho ese raro amago de detención.

Por otro lado, aunque Kotochigov fue derrotado, el hecho es que su actuación no puede ser calificada de mala, ya que simplemente la velocidad de manos de su oponente le dañó en el inicio, aguantando entonces las peligrosísimas ofensivas de su mucho más fogueado adversario y consiguiendo después recortar la distancia en las tarjetas capturando algunos rounds. Dicho de otro modo, a diferencia de otros prospectos que al ser estremecidos o ante una caída se arrugan, Kotochigov siguió esforzándose para intentar ganar, cosa que dice mucho de su tenacidad y de sus posibilidades para recuperarse de este tropiezo del que habrá sacado mucha experiencia.

Por su parte Hughes, que llegó a ser valorado de forma realmente mala hace un par de años tras su derrota ante Sam Bowen y que durante su carrera ha sido poco más que una piedra de toque, con victorias ante Carroll y Kotochigov seguramente accederá al top 15 de algún organismo y quedará emplazado a otra gran pelea en la que, como mínimo, disfrutará de todo el éxito y la exposición que no había tenido hasta ahora.

Sin embargo, aunque su ágil y astuto uso de las piernas así como sus incisivos contragolpes pueden suponer para muchos un reto enorme y ya no se le podrá subestimar más, Hughes sigue mostrando la falta de cadencia de golpeo y la irregularidad de ritmo en los encuentros (con la que regala asaltos a sus rivales) que le hacen susceptible de sufrir una derrota en cuanto tenga frente a sí un púgil de intensa y constante presión o un adversario con buena gestión de los golpes de poder.

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