Wangek (Rungvisai) derrotó a Amnat Ruenroeng y espera a Chocolatito o a Estrada

Daniel Pi
@BastionBoxeo

WorkPoint Studio, Bang Phun, Tailandia. Peso supergallo (peso pactado dos libras por encima del peso gallo)

El enfrentamiento entre los exmonarcas mundiales Wisaksil Wangek 48(41KO)-5(2)-1 (apodado Srisaket Sor Rungvisai) y Amnat Ruenroeng 20(6KO)-4(2) era trascendental para sus carreras, así que sobre el ring desembocó en una entretenida pugna en la que ambos boxeadores dieron lo mejor de sí para intentar vencer, siendo finalmente el ganador Wangek que, batallando con un grave corte, logró imponerse de forma unánime. Las cartulinas fueron de acertados 96-93, 97-94 y de un injusto 99-91.

Con calma, el zurdo Wangek comenzó el combate presionando y lanzando algún directo zurdo y ganchos en cortas combinaciones contra un Ruenroeng que no estaba dispuesto a ponerlo fácil y que estaba listo para dar un paso lateral y usar su croché zurdo a la contra. Poco a poco la pelea fue ganando intensidad, realizando Wangek ataques más decididos y Ruenroeng ofreciendo más resistencia con sus contragolpes, estando las acciones bastantes igualadas cuando, en el tercer round, un choque de cabezas provocó un serio corte sobre el ojo izquierdo de Wangek. Así, el favorito pareció durante ese round precipitado y preocupado, cosa que el astuto Ruenroeng no tardó en explotar con uppercuts y crochés.

Alcanzado el cuarto asalto, y aunque la sangre que le caía en el ojo le molestaba de forma evidente, Wangek continuó trabajando con los ganchos para intentar menoscabar a un Ruenroeng que con un directo diestro pareció mover ligeramente a su oponente. De todos modos, el valiente Wangek no iba a ceder y (si bien su adversario parecía mucho más fuerte que en otras ocasiones) continuó atacando, si cabe con más continuidad, y lanzando contra él combinaciones de rectos y curvos.

La realización no mostró ningún plano claro de la brecha hasta después del final del combate (entonces tenía un aspecto nefasto), pero sangraba mucho y seguramente habría sido lo adecuado parar el combate e ir una decisión técnica, que podría haber sido muy ajustada pero que seguramente Wangek habría vencido igualmente. Con todo, el enfrentamiento siguió, apoyándose Wangek en su frecuencia de golpeo para superar a un Ruenroneg que, como se esperaba, con el paso del tiempo empezó a perder ritmo, aunque igualmente lograba conectar directos y crochés a la contra. De todas maneras, Wangek iba a más y los ataques de Ruenroeng no tenían la contundencia del comienzo, por lo que los asaltos comenzaron a acumularse más claramente en la cuenta de “Srisaket Sor Rungvisai”. Es más, Wangek empezó a abrumar en corta a su veterano oponente.

Finalmente, entre las pausas en las que el árbitro arrancó de un tirón repetidas veces las partes de cinta adhesiva que se habían desprendido del guante, ambos púgiles continuaron batallando con reducidos espacios, siendo Wangek el que conseguía impactar más manos y más claras, certificando un trabajado pero merecido triunfo.

Ante un heterodoxo Ruenroeng que pareció más centrado que otras veces y bastante más potente, y teniendo que acarrear un corte desde el tercer round, Wangek tuvo una actuación bastante buena, especialmente teniendo en cuenta que no peleaba en 16 meses y que llegaba de una derrota. Aun así, la gran pregunta es, ¿le bastará el rendimiento actual para volver a vencer a Chocolatito o a Estrada? Para responder a esa pregunta deberemos esperar seguramente hasta 2021, puesto que el plan de Eddie Hearn es que Chocolatito y Estrada pugnen en octubre o noviembre para decidir al oponente de Wangek. En cualquier caso, todo parece indicar que las divisiones más ligeras seguirán presenciando muy interesantes peleas entre tres grandes púgiles de la historia de estas categorías.