Elvis Rodríguez

Elvis Rodríguez tuvo tibia y dubitativa actuación en victoria por decisión sobre Joseph Adorno

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Daniel Pi
@BastionBoxeo

The Armory, Minneapolis, Estados Unidos. Peso superligero.

Cuando Top Rank súbitamente decidió dejar de representar a Elvis “The Dominican Kid” Rodríguez 14(12KO)-1-1 muchos consideraron esa decisión una completa locura, incluso aunque no luciese precisamente en su derrota ante Kenneth Sims. Sin embargo, el sábado Rodríguez mostró nuevamente qué pudieron ver los expertos de Top Rank que les hizo dudar sobre su futuro. Y es que, pese a medirse a un Joseph “Blessed Hands” Adorno 17(14KO)-2-2 con muchísimas brechas, con un nivel claramente inferior y ante el que tenía todo tipo de ventajas, Rodríguez tuvo una muy floja primera mitad y ni siquiera fue capaz de apretar el acelerador a fondo cuando tuvo a su rival roto.

De ese modo, Rodríguez dio margen para que los jueces, que hicieron un muy mal trabajo, presentaran cartulinas tan ajustadas como 94-94, 95-93 y 97-91 para su triunfo por decisión mayoritaria.

Por algún motivo no demasiado claro y probablemente ilógico, Rodríguez parecía muy inseguro ante un Adorno visiblemente más pequeño que él, no atreviéndose a lanzar sus manos a penas durante casi toda la primera mitad. En alguna ocasión Rodríguez midió bien algún directo zurdo o un gancho diestro, pero por lo general se mantuvo inactivo esperando y esperando en la distancia larga y media-larga ante Adorno, que no ofrecía más resistencia que un rápido pero no muy preciso o frecuente jab, algún muy eventual directo al torso y escasísimas combinaciones de directos.

Finalmente, a partir del quinto y sexto asalto “The Dominican Kid” empezó a presionar más y a sacar sus manos con más determinación a través de combinaciones directo-hook, por lo que no tardó en generar graves problemas para Adorno: en el séptimo asalto un explosivo gancho diestro arriba (precedido por gancho zurdo ilegalmente bajo) estalló contra su rival y le dejó dañado, agachándose Adorno en una esquina sin respuesta mientras recibía golpes.

En un primer momento pareció que el árbitro había decretado el KOT, pero hizo una cuenta, y Adorno llegó al octavo asalto, en el que de nuevo el púgil dominicano conectó algún duro puño pero dudó demasiado antes de soltar sus golpes. Al permitir Rodríguez que la pugna se volviese a enfriar mucho pese a sus evidentes éxitos, aunque ganó claramente la segunda mitad, dejó que el encuentro se resolviese en una decisión de los jueces, si bien en los últimos segundos se anotó un knockdown con un gancho a la cabeza ante un Adorno agachado y que pareció resbalarse un tanto.

Está claro que Rodríguez tiene precisión, explosividad, pegada y otras virtudes, entre ellas una sólida base técnica, pero si repentinamente de una pelea a otra decide renunciar a sus ventajas y, por uno u otro motivo, se muestra incapaz de apretar el gatillo, hace que parezca perfectamente viable que pueda sufrir una nueva derrota en cualquier momento; y hace difícil tener certeza sobre sus posibilidades en la cumbre. Dicho de otro modo, si ante un Adorno más pequeño y con evidentes problemas de gestión táctica regaló asaltos y fue incapaz de mostrarse incisivo incluso cuando lo tuvo dañado, resulta inevitable dudar sobre qué haría Rodríguez ante un contrincante de élite.


Elvis Rodríguez

Elvis Rodríguez had tepid and hesitant performance in majority decision victory over Joseph Adorno

Daniel Pi
@BastionBoxing

The Armory, Minneapolis, United States. Super lightweight.

When Top Rank suddenly decided to stop working with Elvis “The Dominican Kid” Rodríguez 14(12KO)-1-1 many considered that a crazy and completely wrong decision, even if he didn’t exactly shine in his loss to Kenneth Sims. However, on Saturday Rodríguez showed again what the Top Rank experts could see that made them doubt about his future. Despite facing a boxer like Joseph “Blessed Hands” Adorno 17(14KO)-2-2 with many flaws, with a clearly lower level and against whom he had all kinds of advantages, Rodríguez had a very poor first half and he wasn’t able to finish the bout when he had his opponent badly hurt.

In this way, Rodríguez gave room for the judges, who did a very bad job, to score the fight as close as 94-94, 95-93 and 97-91 for his majority decision victory.

For some not very clear (and probably illogical) reason, Rodríguez seemed very insecure against a fighter visibly smaller than him, barely daring to throw his hands for most of the first half. On occasions, Rodríguez landed a well-timed left hand or a good right hook, but generally he remained inactive waiting and waiting at long and medium-long distance in front of Adorno, who offered no more resistance than a quick but not very accurate or frequent jab, some very occasional right hands to the torso and very few combinations of straight punches.

Finally, in the fifth and sixth rounds, “The Dominican Kid” began to press more and to throw his hands with more determination through straight-hook combinations, so it didn’t take long for him to create serious problems for Adorno: in the seventh round an explosive right hook up (preceded by an illegally low left hook) crashed against his opponent and hurt him, Adorno crouching in a corner as he took unanswered punches.

At first it seemed that the referee had stopped the fight, but he made a count and Adorno reached the eighth round, in which again the Dominican boxer landed hard blows but hesitated too much before unleashing his shots. Thus, as Rodríguez allowed the fight to cool down again despite his obvious successes, although he clearly won the second half, he allowed the match to end in a decision. However, in the last seconds he scored a knockdown with a hook to the head against a crouching Adorno, who seemed to slip a bit.

It is clear that Rodríguez has precision, explosiveness, punching power and other virtues, including a solid technical base, but if he suddenly decides to give up his advantages in some fights and, for one reason or another, proves unable to pull the trigger, it makes it seem perfectly feasible that he could suffer another defeat at any moment; and it makes it difficult to be certain about his chances at the top. In other words, if fighting a smaller boxer like Adorno (and with obvious tactical issues) he lost rounds due to his bad decisions and was unable to be incisive enough even when he had his opponent hurt, it is inevitable to doubt what Rodríguez would do against an elite opponent.