Demetrius Andrade

Tras huir de pelea contra Janibek Alimkhanuly, Demetrius Andrade evita por segunda vez pugna contra Zach Parker

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Daniel Pi
@BastionBoxeo

Una vez tras otra, el estadounidense Demetrius “Boo Boo” Andrade parece decantarse por la opción que le arrincona cada vez más, reduce más sus posibilidades, le lleva más cerca del abismo y le hace ganarse más críticas. Así, este oro mundial amateur ha tenido un recorrido muy por debajo de las expectativas, y carente de victorias ante púgiles de gran renombre, en el que destaca más lo que no ha hecho que lo que sí ha hecho.

Al margen de que se le acusa de evitar a Erislandy Lara y a Jermell Charlo cuando estaban los tres en el peso superwélter y las peleas eran realizable (y “Boo Boo” tenía sobre la mesa una mejor oferta que la que terminó aceptando), en los tiempos recientes su caída libre ha continuado agravándose.

Sin un combate desde noviembre de 2011, cuando ganó una pelea absurdamente desparejada ante Jason Quigley, a Andrade se le ordenó una defensa de su cinturón WBO del peso medio ante el aspirante obligatorio, oro mundial amateur, Janibek Alimkhanuly. Pero el estadounidense solicitó que se le permitiese poner esa pelea en pausa para encarar una pelea por un título interino WBO en el peso supermedio contra Zach Parker. Aunque él fue quien pidió la pugna, debido a su trastocada percepción de su estatus Andrade fue incapaz de alcanzar un acuerdo con Parker, llegándose a una subasta en la que se impuso la promotora de su rival (Frank Warren).

El enfrentamiento le habría garantizado a Andrade más de un millón de dólares, más de lo que éste merece teniendo en cuenta su nivel de oposición medio, pero el boxeador afirmó que estaba lesionado y canceló la pelea, si bien en redes sociales se le veía sano y sin ninguna intención de guardar reposo. Una vez “recuperado”, entonces la WBO le volvió a ordenar que se enfrentase a Alimkhanuly, pero Andrade se negó otra vez, dejando su cinturón vacante y pidiendo una nueva oportunidad contra Parker.

Finalmente, después de que Frank Warren ganase una segunda subasta, en la que el promotor a penas pujó sabiendo que el duelo no iba a ir a ningún lado, Andrade efectivamente ha decidido volver a huir del combate ante el pegador Parker, algo que ha sido ya confirmado en la WBO. De ese modo, Parker ha visto como su carrera se ha estancado un año por cupla de un Andrade que ya, más que haber perdido el rumbo, se encamina firmemente hacia el completo descalabro.

Hay que recordar que Andrade debutó en 2008 y que está ya mucho más cerca del final que del principio de su carrera, especialmente teniendo en cuenta que si pierde movilidad su estilo boxístico padecerá muchísimo. Además, su contrato con Matchroom Boxing está terminado y no tiene pinta de poder volver a negociarse, así que a Andrade, actualmente sin promotor, no le queda otra que esperar con los dedos cruzados a que alguien quiera darle una oportunidad que no merece.

Sin embargo, un promotor pequeño no podrá pagar las bolsas a las que Andrade aspira, mientras que un promotor grande sabe perfectamente que firmar un contrato a largo plazo con él supone pérdida de dinero segura y una falta total de compromiso por parte del púgil para cumplir sus deberes.

Por ello, más allá de que pueda lograr un rodaje sencillo en algún lugar u otro, sólo le quedará esperar que un boxeador igual de perdido que él quiera medirse a él cuando las cosas le vengan mal dadas (como por ejemplo Eubank Jr. si pierde contra Benn) o que un boxeador de élite se decida a usarlo como escalón para sus aspiraciones. En este sentido, se habla de que podría llegar a ser oponente de David Benavídez, quien de llegar a enfrentarse a Andrade tendría muchas opciones de imponerse contundentemente y llevar la trayectoria de éste a una ruptura definitiva.


Demetrius Andrade

After running away from fight against Janibek Alimkhanuly, Demetrius Andrade avoids for the second time bout against Zach Parker

Daniel Pi
@BastionBoxing

Time after time, American Demetrius “Boo Boo” Andrade seems to select the option that corners him more, reduces his chances, takes him closer to the abyss and earns him more criticism. Thus, this amateur world gold medalist is having a professional journey far below expectations, and lacking of victories against renowned boxers, in which it highlights more what he has not done than what he has done.

Aside from being accused of ducking Erislandy Lara and Jermell Charlo when they were at super welterweight and the fights were feasible (and “Boo Boo” had a better offer on the table than the one he ended up accepting), in the recent times his free fall has continued to worsen.

Without a fight since November 2011, when he won an absurd mismatch against Jason Quigley, Andrade was ordered to defend his WBO middleweight belt against mandatory challenger, and world gold medalist, Janibek Alimkhanuly. But the American requested to put that fight on hold to face Zach Parker for a WBO interim super middleweight title. Although he was the one who asked for the fight, due to his deluded perception of his status Andrade was unable to reach an agreement with Parker, so the match went to a purse bid won by his opponent’s promoter (Frank Warren).

The clash would have guaranteed Andrade more than a million dollars, more money than he deserves considering his average level of opposition, but the boxer claimed that he was injured and canceled the fight, although in social networks he looked healthy and without any intention of resting. Once «recovered», then the WBO ordered him again to face Alimkhanuly, but Andrade rejected again this fight, vacating his belt and asking for another opportunity to battle Parker.

Finally, after Frank Warren won a second purse bid, in which the promoter this time bid much less money knowing that the duel was going nowhere, Andrade has decided to refuse again to fight the hard-hitting Parker, something that has been already confirmed in the WBO. In this way, Parker has seen how his career has stalled for a year because of a boxer who, rather than having lost his way, is firmly heading towards complete disaster.

It must be remembered that Andrade debuted in 2008 and that he is already much closer to the end than the beginning of his career, especially considering that if he loses mobility, his boxing style will suffer greatly. In addition, his contract with Matchroom Boxing is finished and he is not in position to negotiate a new one, so Andrade, currently without a promoter, has no choice but to wait with his fingers crossed for someone to give him an opportunity that he doesn’t deserves.

However, a small promoter will not be able to pay the purses that Andrade demands, while a big promoter knows perfectly well that signing a long-term contract with him means a sure loss of money and a total lack of commitment on the part of the fighter to fulfill his duties.

For this reason, beyond the possibility of an easy stay-busy fight somewhere or another, he will have to hope that a boxer as lost as him will face him when things go wrong (such as Eubank Jr. if he loses against Benn) or that an elite boxer decides to use him as a stepping stone for his aspirations. In this sense, there is talk that he could become opponent of David Benavídez, who, if he were to face Andrade, would have many chances to beat him forcefully and take his career to a definitive crisis.