Cartel promocional de la velada Manny Pacquiao vs. Yordenis Ugás

Previa: Manny Pacquiao y Yordenis Ugás encabezan PPV de Premier Boxing Champions este sábado

Daniel Pi
@BastionBoxeo

Dejemos de lado la teoría de que Premier Boxing Champions sabía desde hace bastantes semanas que Errol Spence no iba a combatir el día 21 de agosto ante Manny Pacquiao 62(39KO)-7(3)-3, y que el filipino se enfrentaría entonces a Yordenis Ugás 26(12KO)-4, y simplemente analicemos hasta qué punto ha sido beneficioso el cambio de adversario para los intereses de la organización. Y es que, da igual el motivo o los precedentes sinceros o falsos, sobre el papel PBC ha salido ganando con este cambio.

Primeramente, en lugar de ofrecer un único PPV, el del Pacquiao-Spence, ahora la compañía tiene planeado vender dos carteleras en esta modalidad encabezadas por “Pac Man”, o sea la de Ugás y la de Spence una vez que éste se recupere. Además, pese a la baja de Spence, PBC ofrecerá en Estados Unidos el Pacquiao-Ugás al mismo preciso que estaba programado el duelo contra el estadounidense, o sea 75 dólares.

Alguien podría sugerir que sin la presencia de Spence no se va a vender ni mucho menos tanta cantidad de pagos por visión, pero lo cierto es que Pacquiao siempre genera grandes cifras por la gran cantidad de aficionados casuales que le conocen y que pagan por verlo, no debiéndose pasar por alto que es el segundo mayor generador de ingresos por PPV de la historia del boxeo y que ha rebasado la barrera del millón de ventas en PPV en ocho ocasiones. Asimismo, se tiene que subrayar una vez más que el plan de organizar un Spence-Pacquiao sigue en pie, al igual que sus posibles ingresos, que de ningún modo se han perdido, sino que a ellos se han añadido otros extra.

Por otro lado, existían dudas sobre la oposición que podía generar Pacquiao ante un boxeador como Spence siendo el tagalo un púgil muy veterano (debutó en 1995) y que llevaba dos años sin pelear. Con todo, antes de la pelea contra Spence ahora en cambio Pacquiao tendrá algo así como un “rodaje de élite” ante un oponente que le permitirá prepararse adecuadamente para su siguiente mayúsculo combate.

Se podría seguir varias páginas explicando aspectos por los cuales el conglomerado PBC ha salido beneficiado por la sustitución tardía de Spence por Ugás para el duelo ante Pacquiao de este sábado en el T-Mobile Arena de Las Vegas (Estados Unidos), pero bastará añadir dos elementos más.

Uno es que este combate de remplazo se ha aprovechado de la promoción indirecta que ha recibido durante meses por la disputa entre la WBA, Pacquiao y Ugás, ya que el organismo desposeyó por inactividad al filipino (algo que pese a ser la Asociación no estaba del todo carente de justicia) y ascendió a la posición de campeón al cubano. Esto provocó protestas e impugnaciones por parte del equipo de Pacquiao, así como que una gran capa de aficionados y expertos se decantase por uno u otro boxeador en la disputa. Dicho de otro modo, se creó una confrontación que a PBC le ha venido de maravilla para promocionar y preparar un combate que teóricamente surgió de la nada y a última hora.

Finalmente, el otro elemento es que el cambio no es desfavorable deportivamente hablando para la estrella con mayor potencial económico. Es decir, Pacquiao se estaba preparando para el que era sobre el papel el combate más difícil del último tramo de su carrera, dado que peleaba ante un Spence rápido, fuerte, técnico, y para muchos número 1 de la división wélter, que además es zurdo y que combatía como local. En cambio, aunque ni mucho menos se debe menospreciar a Ugás, Pacquiao se medirá finalmente a un púgil diestro, más cerca del final de su carrera que Spence, menos fuerte, menos veloz, con menor alcance y que además debe ser considerado más visitante que el filipino.

Esto no quiere decir que Ugás es un combate regalado o que no requerirá esfuerzo, pero no es lo mismo enfrentarse a un top libra por libra y a uno de los dos mejores de la división wélter en estos momentos, y que recibió el beneficio de la duda por su condición de estrella sobre Shawn Porter, que verse las caras contra un púgil valorado como uno de los diez mejores de la categoría y que llega de que los jueces casi le arrebaten una victoria clara ante Abel Ramos.

Desde el punto de vista estrictamente deportivo, Spence es capaz de cortar el ring con mucha velocidad y de combatir satisfactoriamente en todas las distancias, algo que le haría especialmente complicado con sus 11 cm de ventaja en altura y 13 cm en alcance sobre Pacquiao. En cambio, Ugás sólo tiene 5 cm más en envergadura (9 en estatura) y no posee ni mucho menos la rapidez de piernas de Spence. Es más, Ugás en varios de sus combates se ha visto enteramente beneficiado por el hecho de que ha sabido aprovechar su astucia para gestionar los espacios a su favor o se ha topado con adversarios que han creado peleas deliberadamente físicas que le han evitado tener que recurrir a sostenidas persecuciones, debiéndose recordar que su único tropiezo reciente llegó ante un Shawn Porter que le boxeó en larga durante muchos tramos.

Así, siendo Pacquiao un boxeador que no suele intercambiar en corta sostenidamente y que aprovecha su larguísima izquierda (que es lanzada en una posición heterodoxa que alarga su alcance) y su infravalorado cruzado de mano adelantada para imponerse con espacios, es posible que Ugás tenga problemas tácticos serios simplemente por contraposición de estilos y planteamientos.

Por último, alguien podría decir que con los boxeadores al borde de finalizar su carrera, como Pacquiao, nunca se sabe cuándo se encontrarán con un muro repentino en forma de drástica merma de rendimiento que les arrojará a la derrota y al retiro, aspecto que pende sobre su cabeza y que favorece a Ugás. No obstante, el caso de Pacquiao es casi único, siendo uno de los dos filipinos “mágicos” junto a Donaire, púgiles que sospechosamente son capaces de hacer lo que ningún otro humano pude hacer: saltar divisiones sin cesar como si para el resto de grandes boxeadores moverse unas pocas no fuese una terrible epopeya; mover hacia atrás las manecillas del reloj después de largas carreras y terribles guerras y tras haber empezado lo que muchos consideraron evidentes cuestas abajo en su rendimiento; y mostrar una pegada que sus contrincantes califican de inigualable, “como si tuviesen rocas en las manos” llegaron a decir algunos…

Por ello, visto lo visto, no parece que este sábado Pacquiao vaya a verse sujeto repentinamente a las leyes que afectan a los humanos, las que acecharon a todo extraordinario campeón de la historia. Al contrario, parece difícil que sus izquierdazos explosivos no vayan a poder superar a un Ugás que tratará de batallar duro, que tendrá sus momentos con los hooks en combinación pero que se verá lacerado por los latigazos zurdos hasta desgastarse, estremecerse y encaminarse a la derrota ya sea antes del límite o por decisión.

Un viaje en la máquina del tiempo con Ortiz-Guerrero
Cuando Víctor “Vicious” Ortiz 32(25KO)-6(5)-3 y Robert “The Ghost” Guerrero 36(30KO)-6(1)-1 vencieron a Andre Berto no eran estrellas fulgurantes, pero estaban en un buen momento de forma, habían ofrecido algunos encuentros entretenidos y habían batido a algunos nombres reconocibles, por lo que era inevitable que se hablase con interés de un duelo entre ambos. Pues bien, eso no sucedió ayer precisamente, sino en los años 2011 y 2012, habiendo transcurrido una década en la que ambos boxeadores han naufragado y han sumado derrotas en casi todos sus combates relevantes, siendo sus victorias relevantes nulas y, por lo tanto, quedando fuera de las conversaciones en la parte alta de cualquier división durante años.

Quizás los aficionados que acaban de iniciarse en el boxeo o que sean muy jóvenes no terminen de apreciar lo tarde que llega esta pelea y lo absurda que resulta en 2021 cuando casi ha transcurrido una media década desde que la mayoría de aficionados consideran a ambos púgiles acabados. Con todo, aunque Ortiz lleva tres años y medio sin pelear (empató contra un Devon Alexander cuyo rendimiento se cae a pedazos) y Guerrero no combate desde hace dos temporadas, PBC los sitúa repentinamente en el semifondo de un PPV, pudiendo parecer a muchos fans algo absolutamente increíble si no es que se han introducido en una máquina del tiempo sin darse cuenta.

Desde la organización se asegura que son dos boxeadores entretenidos que darán un espectáculo, algo que, incluso, aunque se materializarse, de ningún modo debería utilizarse para respaldar las aspiraciones titulares que ambos boxeadores dicen tener en el futuro próximo en la complicadísima categoría del peso wélter.

Resto del respaldo de la cartelera principal
Antes de este duelo se producirán dos pugnas más emitidas en el tramo principal, siendo una entre el peso pluma filipino Mark “Magnífico” Magsayo 22(15KO)-0 y el exretador mundial mexicano Julio “Pollito” Ceja 32(28KO)-4(3)-1.

El imbatido Magsayo surgía como una interesante promesa, pero en su primer combate estelar en Estados Unidos tuvo una controvertida victoria ante Rigoberto Hermosillo que le rodeó de interrogantes. Entre ellos se encuentra si es capaz de gestionar la presión ante un rival agresivo, test al que le someterá el aguerrido pegador Ceja quien, pese a no tener el mejor de los récords parciales recientes, en su último combate ofreció una terrible batalla en su empate contra el ahora campeón mundial Brandon Figueroa (que después noqueó a Luis Nery). Así, Magsayo tendrá la oportunidad de intentar dar respuestas a las preguntas y tratar de afianzar su candidatura titular en la WBO, organismo en el que es 4º pluma.

El otro choque, el que en principio iniciará la emisión, pondrá sobre el cuadrilátero a otro imbatido como el estadounidense Carlos Castro 26(11KO)-0, 2º WBC del peso supergallo que tratará de afianzarse en la cumbre con una victoria ante el exaspirante mundial colombiano Óscar Escandón 26(18KO)-5(3). Castro parte como claro favorito, habiendo tenido en líneas generales un boxeo bastante eficaz que contrasta con las tres derrotas antes del límite que ha padecido en sus últimos cuatro combates Escandón. Con todo, cuando parecía que Escandón había quedado relegado de las grandes veladas en su último combate se sacó un KO en el primer round ante el destacado prospecto Jhack Tepora, triunfo que muchos consideran únicamente un golpe de suerte pero que deja claro que tiene una carga de riesgo y que Castro no debe hacerle frente infravalorándole.

En Estados Unidos el PPV de FOX se visualizará el sábado desde las 21:00 ET/18:00 PT, lo que equivale a las 3:00 de la madrugada del sábado al domingo en hora española.

Suscríbete
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios