El WBC ordena Luke Campbell vs. Ryan García, agravando la confusión en el peso ligero

Daniel Pi
@BastionBoxeo

Cuando se quiere dirigir un organismo boxístico intentando pensar en contentar a todos los grandes promotores y maximizar las ganancias, como está haciendo el WBC, se crean absurdas situaciones como la que experimenta actualmente el peso ligero en el Consejo Mundial de Boxeo.

Primeramente, cuando Bob Arum consideró que sería un impedimento para la ejecución de sus intereses que Vasiliy Lomachenko cumpliese con sus defensas obligatorias por el WBC, este promotor solicitó que el organismo dirigido por Mauricio Sulaimán elevase a su boxeador a “campeón franquicia”, situación que, de facto, creó en el organismo un supercampeón como en la WBA a la vez que se elevaba al retador oficial Devin Haney a una titularidad que muchos interpretaron como la de un “campeón regular” WBA.

De hecho, todavía hoy en día los críticos están divididos respecto a quién posee legítimamente el trono del peso ligero en la WBC, logrando crear Sulaimán una brecha y una confusión como pocas se habían establecido anteriormente en cuanto a monarcas se refiere. Con todo, la historia no terminó aquí.

Dado que el WBC le había prometido a Matchroom Boxing que Luke Campbell recibiría una oportunidad titular ante Devin Haney, pelea que no se llegó a acordar por una lesión del “campeón” (haciéndolo todavía más grotesco, Haney pasó a ser “campeón en receso” antes de recuperar su título poco después), se decretó una pugna por un título interino WBC del peso ligero entre Luke Campbell y Javier Fortuna.

Dado que la situación de interinidad ya había finalizado con la recuperación de Haney, lo lógico habría sido dejar de lado el título interino y haber impuesto el cumplimiento de las normas WBC, que dicen que un nuevo monarca que ha accedido al cinturón cuando se encontraba vacante debe cumplir con dos defensas oficiales, en este caso una ante Campbell y otra ante Fortuna. Sin embargo, ante la perspectiva de ganar más dinero por dar su visto bueno a una falsa pelea titular, la contienda por el cetro interino se mantuvo incluso cuando Javier Fortuna declinó la pugna contra Campebell y aceptó un choque contra Jorge Linares.

Finalmente, para mantener viva la innecesaria pelea por un título interino (Haney está en perfectas condiciones físicas), el WBC ha ordenado ahora un choque entre Luke Campbell y Ryan García, contentando de una tacada a Matchoom Boxing y a Golden Boy Promotions.

Es justo decir que el combate es muy interesante, ya que un exretador mundial sólido y de gran experiencia y cualidades como Campbell, que ofreció muy meritorias actuaciones ante Linares y Lomachenko será un test de mucha utilidad para conocer el grado de desarrollo y las posibilidades en la cumbre de Ryan García. Con todo, esta llega de la manera menos adecuada posible, creando una múltiple titularidad en el peso ligero que rivalizará con la estúpida política de campeones WBA.

Y es que, además de tener a Lomachenko como campeón franquicia, teóricamente por encima de los demás, y de tener un “campeón mundial” en Devin Haney, se tendrá un titular interino cuando no se cumplen los requisitos para que sea necesario. Este campeón interino será, en principio, aspirante obligatorio de Haney, pero no de Lomachenko, que tampoco tendrá que enfrentarse a Haney. Por último, al vencedor del Linares-Fortuna se le dará el cinturón diamante que, sobre el papel, otorga una oportunidad mundialista. ¿Ante quién?, ¿Cuándo? Ni el propio Mauricio Sulaimán lo sabe, sólo le importan los ingresos que el WBC extraerá de cada una de las peleas titulares.

Esto es una muestra más de que el WBC ha sido llevado al abismo por parte de Sulaimán, que ha convertido el para muchos más prestigioso organismo en un esperpento de arbitrariedad y caos que arrastra por el suelo al boxeo e impide que los aficionados puedan entender una situación que, con los cuatro organismos por división, ya es incomprensible y ridícula de por sí.

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