Robert Manzanarez – Gamaliel Díaz (17/2/2017)

Belasco Theater, Los Angeles, Estados Unidos. Peso Ligero.


Como siempre, Díaz arrancaría con mucha agresividad, aunque el uppercut y el gancho de mano adelantada a la contra de Manzanarez, que giraba tras impactar su puño, neutralizó el empuje de su oponente. Así, viendo que al contraataque conseguía grandes resultados, el prospecto se mantuvo expectante al igual que su rival, que no quería recibir claros golpes sin respuesta, aunque pronto Díaz recuperó la iniciativa obligando a Manzanarez a desplazarse lateralmente de forma más continuada. De todos modos, el combate no cambió, errando «El Plátano» Díaz un buen número de sus arremetidas y siendo éste alcanzado por clarísimos contragolpes aislados o en combinación, que llegaron a dejarle ligeramente tocado. 


Aunque quedó varias veces pegando al aire, Díaz siguió intentando impactar sus puños, lanzándose en desordenadas ofensivas que desembocaron en intercambios en los que igualmente no logró grandes resultados, no viéndose obligado su joven contrincante a hacer grandes esfuerzos para imponerse. En el descanso entre el tercer y el cuarto round el entrenador de Manzanarez le pidió a su púgil que trabajase más al cuerpo, algo que ejecutaría a la perfección y de inmediato, ya que en el cuarto asalto, tras constantes hooks al cuerpo, el prometedor pegador impactó un gancho de izquierda al hígado, en respuesta a uno diestro de Díaz, que dejó en la lona al excampeón mundial hasta que terminó la cuenta del tercer hombre.

Por ello, con un knockout en el cuarto asalto, Robert Manzanarez 34(28KO)-1(1) lograba una estupenda victoria por su forma de mantener la calma bajo presión, por la velocidad en la conclusión del choque ante un buen encajador y por haber añadido un nombre destacado a su récord. Con todo, Díaz 40(19KO)-16(8)-3, que acumula seis derrotas y un empate en sus últimas nueve peleas, cada vez deja más claro que su rendimiento esta decayendo por momentos y que ahora mismo se encuentra a una distancia enorme del boxeador que fue y que llegó a coronarse campeón mundial en 2012. Es por esto que, siendo muy improbable que vuelva a pelear en la cumbre por una buena oportunidad y combatiendo cada vez de forma menos efectiva, parece que ha llegado el momento de que ponga punto y final a su carrera. Por otro lado, aunque Díaz no generó grandes dificultades, Manzanarez combatió muy bien y no dio oportunidades, demostrando que, con su 13ª victoria consecutiva, los organismos deben empezar a ranquearlo como merece y su equipo tiene que mantenerlo en peleas a 10 asaltos y ante rivales de mayor dureza, resultando evidente que tiene ahora mismo un enorme potencial por su pegada, recursos y madurez boxística.

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