Resultados de las veladas japonesas de fin de año (30 y 31/12/2016)

El viernes 30 tuvo lugar en el Ariake Colosseum de Tokio, Japón, una velada con dos campeonatos mundiales en los cuales los titulares lograron retener sus coronas. El temible Naoya Inoue 12(10KO)-0, monarca WBO del peso supermosca y número 1 de la división, defendió con éxito su corona al demoler con un KO Técnico en el sexto round al durísimo excampeón Kohei Kono 32(13KO)-10(1)-1, que a pesar del resultado opuso mucha resistencia y logró conectar buenas manos. Aun así, la velocidad enteramente superior del invicto y su magnífica técnica, del mismo modo que su pegada, le sirvieron para hacerse con una solvente victoria que le afianza como el rival a batir y como un oponente realmente difícil de vencer por parte de cualquiera de los boxeadores de la categoría. Si es que no lograse alcanzar una unificación, Inoue podría centrarse próximamente en su defensa mandatoria ante Rex Tso.


En el mismo evento, Akira Yaegashi 25(13KO)-5(2), campeón IBF minimosca, logró una victoria por KO Técnico en el doceavo asalto ante el retador voluntario Samartlek Kokietgym 31(12KO)-6 (cuyo nombre real es Wittawas Basapean), al que se imponía igualmente de forma muy amplia en las tarjetas antes de la detención. Con este triunfo, Yaegashi se recupera de su ajustada y controvertida victoria ante Martin Tecuapetla en mayo, y se encamina a una pelea mandatoria ante el interino Milan Melindo, duelo interesantísimo y sumamente trascendental para la carrera de ambos.


Respecto al resto de resultados del evento destacado del viernes, los favoritos consiguieron cumplir sus objetivos de forma satisfactoria. El destacadísimo prospecto del peso medio Ryota Murata 12(9KO)-0, cada vez más cerca del mundial, sólo necesitó tres rounds para batir a Bruno Sandoval 19(15KO)-2(1)-1; el valiente minimosca Ryuji Hara 21(12KO)-2(2) se emplazó a una revancha ante Kosei Tanaka con un triunfo unánime ante Hiroya Yamamoto 10(4KO)-5(1); el supergallo Ryo Matsumoto 18(16KO)-1(1) se desquitó de su derrota en mayo ante Víctor Uriel López 10(4KO)-6(3)-1 venciéndolo por KO Técnico en seis; el primo de Naoya Inoue, Koki Inoue 6(5KO)-0, se hizo con el triunfo más importante de su carrera hasta la fecha al vencer a Futoshi Usami 14(11KO)-3(1)-1.



Pasando al sábado 31, último día del año, la actividad mundialista en Japón se vio todavía acrecentada con cinco campeonatos repartidos en tres veladas. La que terminó más pronto fue la disputada en el Memorial Center de Gifu, la cual fue encabezada por el mundial vacante WBO del peso minimosca, disputado por Kosei Tanaka 8(5KO)-0 y Moisés Fuentes 24(13KO)-3(2)-1, choque que se esperaba muy disputado pero que se saldó de forma sorprendentemente contundente a favor de Tanaka, que se impuso por KO Técnico en cinco rounds. Con ello, además de lograr una victoria muy prestigiosa, consigue un mérito importantísimo como proclamarse campeón en dos divisiones de peso distintas con sólo ocho combates. A veces ha dado pasos atrás en su rendimiento pero, teniendo sólo 21 años y contemplando sus logros, no cabe duda de que Tanaka será una de las grandes figuras de las divisiones ligeras en la próxima década. En el semifondo del evento Shota Hayashi 29(17KO)-5-1 retuvo su cetro nacional pluma al vencer de forma unánime (97-94 y doble 95-94) a Akifumi Shimoda 31(14KO)-6(2)-2.


Aunque hasta entonces los éxitos habían sido plenos para los locales, cuando llegó la hora de los duelos de la velada del Ota-City General Gymnasium de Tokio los buenos resultados japoneses sufrieron un vuelco. En el combate estelar del evento, el destacadísimo excampeón Takashi Uchiyama sufrió una nueva derrota en la revancha ante el monarca WBA superpluma Jezreel Corrales 21(8KO)-1, que logró consolidarse como campeón aunque sufriendo notablemente. Y es que Corrales no pudo repetir su victoria en dos rounds del pasado abril, sino que tuvo que boxear durante los doce asaltos y reponerse de un knockdown en el quinto episodio, teniendo que conformarse finalmente con un triunfo dividido con puntuaciones de 115-112, 113-114 y 117-110. Así, a la vez que parece certificarse que ha llegado el momento del retiro para el veterano Uchiyama, Corrales se ve llevado a un mundial mandatorio ante Jason Sosa que podría certificar su acceso al estrellato.


En el semifondo del evento el resultado no fue tan malo para los intereses locales, un empate dividido (116-112, 112-116 y 114-114) que permitió a Ryoichi Taguchi 25(11KO)-2-2 retener su cinto WBA minimosca, pero el veredicto resulta polémico y Carlos Cañizales 16(13KO)-0-1 volvió a poner de manifiesto los enormes puntos débiles y la inmensa irregularidad combativa del campeón, quizás el menos constante en su rendimiento de todas las divisiones inferiores. En cualquier caso, la pelea permite sacar dos lecturas muy claras: que Cañizales, a pesar de haber batido en su carrera casi exclusivamente a rivales muy modestos, es un boxeador competente y que Taguchi no puede alargar más su estancia en el peso minimosca, límite que lleva dando con enormes esfuerzos por su gran altura desde hace demasiado tiempo.


A parte de estos dos mundiales, en el combate anterior al semifondo se disputó el cinturón OPBF del peso superpluma, que fue retenido por tercera vez por Masayuki Ito 20(9KO)-1-1 al imponerse a Takuya Watanabe 30(16KO)-7-1 por decisión unánime de los jueces y cartulinas de 118-110 y doble 117-111, dando así un paso importantísimo para disputar la corona mundial de las 130 libras o 59 kg. en la WBO.


Terminando con los resultados de las veladas de fin de año, hay que mencionar los últimos dos mundiales, que han tenido lugar en el Shimazu Arena de Kyoto, donde el éxito de los japoneses volvió al 100%. El retador mandatorio Yukinori Oguni 19(7KO)-1(1)-1 fue el que consiguió un triunfo más importante y contra pronóstico, puesto que le arrebató el record invicto y el cinturón al noqueador y campeón mundial IBF supergallo Jonathan Guzmán 22(22KO)-1, al que se impuso por decisión unánime con triple 115-112 y tras anotarse un knockdown en el tercer round. Por su parte, Kazuto Ioka 21(13KO)-1 consolidó su excelente momento batiendo al aspirante obligatorio y titular interino Stamp Kiatniwat 15(6KO)-1(1) (cuyo nombre real es Yutthana Kaensa), joven púgil de 18 años que pagó el precio de la inexperiencia al caer por KO Técnico en el séptimo asalto. Ioka se convierte ahora en el único campeón WBA del peso mosca, siendo la sexta división de peso en la que se completa el proceso de reducción de campeones de la Asociación.


Antes de cerrar el artículo, el último de la temporada, no queremos desaprovechar la ocasión para desear a todos nuestros lectores un Feliz Año Nuevo lleno de excelente boxeo.

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