Raymundo Beltrán – Bryan Vásquez (5/8/2017)

Microsoft Theater, Los Angeles, Estados Unidos.

En juego los títulos NABF y WBO NABO del peso ligero.


Ciertamente, la polémica levantada por el devenir de esta contienda es en parte comprensible por el desarrollo táctico heterodoxo de la misma. Y es que Vásquez, aprovechando su buena velocidad y su notable técnica, ofreció una pelea con una estrategia muy difusa, en la que oscilaba totalmente entre ceder la iniciativa y recuperarla para presionar con tenacidad. Así, el sólido Beltrán debía responder en función de las eventualidades encontrando los momentos adecuados. Además la potencia de golpeo de Beltrán se compensaba por la precisión de Vásquez, de modo que muchos rounds resultaron parejos.

De todos modos, en los primeros asaltos los contundentes ganchos de Beltrán, en especial el de mano adelantada, marcaron una apreciable diferencia con los 1-2 o los uppercut-directo de Vásquez, entre otras combinaciones del costarricense. Aun así, no se llegó a un dominio incontestable casi en ningún momento y en el tercer asalto Vásquez logró imponer su superior jab y su directo al contragolpe en los cruces para mantenerse en la lucha por la victoria. Poco tardaría en ser respondido, puesto que en el cuarto episodio unas series de hooks de Beltrán le sorprenderían y le alcanzarían con mucha fuerza.


Lejos de amedrentarse, Vásquez tomaría la iniciativa en el quinto, llegando con varios 1-2 que fueron sucedidos, una vez que su oponente reaccionó y pasó al ataque, con efectivas contras por el interior de la guardia que llegaron con suma claridad. Como tanto presionando como corriendo Vásquez tenía buenos y malos momentos, la continuidad era nula, volviendo en el sexto asalto Beltrán a imponerse a pesar de que “Tiquito” lanzó una tenaz ofensiva.


De igual forma siguió cambiando el encuentro en la segunda mitad, habiendo también asaltos muy contendidos como el séptimo. En cualquier caso, las buenas combinaciones de “Ray” solían marcar la diferencia en los rounds más igualados y hacían obvio su dominio en otros, por lo que en el tramo final certificó su triunfo. Con todo, éste no llegó hasta después de un décimo asalto en el que Beltrán sufrió un corte en la frente por un choque de cabezas y fue perseguido por el ring a la vez que mostraba problemas de visión por la sangre cayendo en sus ojos.


Lógicamente el desorden de Vásquez y lo esporádico de sus ofensivas confundieron a los jueces, pero por efectividad ofensiva, claridad de golpeo, dominio del ring e incluso, por momentos, eficiencia defensiva, Raymundo Beltrán 34(21KO)-7(2)-1 pareció merecer el triunfo, siendo la puntuación de Bastión Boxeo de 97-93 a favor suyo. Aun así, un juez dio un empate 95-95 y los otros dos una victoria mínima para Beltrán por 96-94 doble. 


Es comprensible que la igualdad de varios asaltos de forma salteada pueda llevar a lecturas un tanto distintas de la pelea, pero hay consenso en que Beltrán obtuvo la victoria, que debería afianzarle en el top 3 mundial de tres de los organismos y dejarle a la espera de la eliminatoria o el mundial. Dicho esto, hay que decir que Vásquez 35(19KO)-3(1) ofreció una actuación muy meritoria, ya que, después de una inactividad de un año, regresar a los rings ascendiendo de división para medirse a uno de los más peligrosos retadores del peso ligero, ante el que ajustó las acciones y ofreció mucha resistencia, es una verdadera proeza. Respecto a Beltrán, algunos creen que el veterano púgil, por no haber podido resolver de forma más contundente el encuentro, podría estar experimentado una merma en su rendimiento, algo que no parece ser así, sino que ante un púgil heterodoxo y muy móvil encontró dificultades para explotar su boxeo. Aun así, no perdió el orden y consiguió por ello una buena victoria, que parece dejarle perfectamente preparado para superar arrolladoramente una próxima eliminatoria final u ofrecer una gran actuación en un mundial.

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