Miguel Román – Nery Saguilán (24/6/2017)

Gimnasio Municipal José Neri Santos, Ciudad Juárez, México.

En juego el título WBC Latino del peso ligero.


La animadversión que ambos contendientes se tienen se dejó ver en la pelea desde el inicio, en el que los dos boxeadores buscaron el intercambio de golpes en la distancia corta con mucha agresividad y tenacidad. En el principio, Saguilán, contrariamente a lo que es habitual en él, se tomó en serio la pelea, respondiendo adecuadamente con series de curvos a los ataques de Román, si bien la frecuencia de golpeo de “Mickey” era superior así como su precisión, por lo que los rounds caían de su lado. Igualmente, en este tramo el choque se mantuvo contendido, siendo el trabajo al cuerpo de Román y su duro gancho zurdo respondidos con combinaciones de curvos veloces por parte de su rival.


No obstante, tan pronto como desde el tercer asalto, el enfrentamiento comenzó a adquirir una tónica muy diferente, con Saguilán permaneciendo estático de espaldas al ensogado y, por ello, siendo arrollado por las series de su peligrosísimo adversario. A partir de entonces, aunque la actitud no del todo negativa de “Pantera” se mantuvo algunos minutos más, la pugna comenzó a estar decantada de un solo lado, siendo más que posible que el inadecuado estado de forma de Saguilán le estuviese pasando factura en su actuación.


Sea como sea, Román terminaría por hacerse poco después con un total control de la situación, llegando a poner en apuros repetidas veces a su oponente con combinaciones de curvos o ganchos de mano adelantada que encerraron a Saguilán en las salteados momentos en que trató de salir del ensogado. A la vez que resultaba increíble la cantidad de castigo que Saguilán estaba soportando sin ser definitivamente rota su resistencia, éste comenzó a perder la seriedad a pasos agigantados, realizando gestos chulescos, señalando a la esquina de su contrincante, sacando la lengua o, lo que era peor para su integridad, bajando los brazos y exponiendo su cabeza voluntariamente a las temibles combinaciones de Román. En algún momento, Saguilán usó bien su gancho zurdo repetido arriba y abajo, pero por lo general, durante la segunda mitad se limitó a recibir castigo de forma preocupante de parte de un Román que lanzaba directos, ganchos y uppercuts sin parar. 

Finalmente, en un duodécimo asalto en el que nuevamente Saguilán quedó fijado, Román le alcanzó con un gancho al hígado que lo tumbó, siendo derribado en la reanudación por un hook de izquierda precedido por unos combos de golpes curvos. Tras esta segunda caída el árbitro detuvo las acciones y dio el triunfo a Miguel “Mickey” Román 57(44KO)-12(2) que, si bien mereció la victoria por su actuación claramente superior, no debió realizar airados e innecesarios gestos chulescos cuando derribó a su contrincante, manchando absurdamente su éxito. En cualquier caso, más allá de que la competencia entre ambos boxeadores queda sellada, Saguilán 38(13KO)-9(4)-1, que ha demostrado una y otra vez que es incapaz de tomarse en serio totalmente un combate de boxeo, debería retirarse del pugilismo activo como señaló que haría si caía derrotado. Por su lado, aunque es verdad que Román tuvo que hacer frente a una notable desventaja en cuanto a peso, es posible que su pegada no tenga tanta incidencia en el futuro si como se rumorea asciende definitivamente al peso ligero, ya que si a duras penas pudo quebrar a un Saguilán sin excesivo encaje y que recibió centenares de golpes con claridad incluso exponiendo su rostro, difícilmente pueda noquear a un peso ligero de la élite, en óptimo estado y con buena defensa. Por ello, quizás su rendimiento, condicionado a la efectividad de su agresiva táctica, no llegue a ser el adecuado para hacerse un hueco en la cúspide de un peso ligero con boxeadores que le aventajan mucho en cuanto a altura y alcance además de en habilidad técnica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *