Lawrence Okolie – Blaise Mendouo (1/9/2017)

York Hall, Londres, Reino Unido. Peso Crucero.


Analizando la cartelera organizada por Matchroom Boxing del pasado viernes se podía apreciar fácilmente que todos los prometedores prospectos que la protagonizaban serían claros vencedores en sus duelos. Efectivamente, así fue, pero hubo una excepción notable respecto a lo que se podía esperar y lo que finalmente sucedió en uno de los combates. Y es que el olímpico Lawrence Okolie, que es visto por mucho como un indudable futuro campeón mundial, no pudo lograr una victoria en uno o dos asaltos demoliendo, como hasta ahora, a su oponente, sino que tuvo que trabajar y no lució bien ante un Mendouo que supo mostrarse correoso.

Desde el principio Okolie pudo imponer su 1-2 y un potentísimo uppercut diestro para ponerse por delante en las tarjetas. Aun así, si bien no le resultaba demasiado difícil capturar los asaltos, su dominio de las acciones era muy poco vistoso, dado que entre sus escasos golpes de poder se sucedían numerosas entradas en clinch y buenos ganchos de un Mendouo con una importante desventaja en altura y alcance. Además, como éste sabía dar un paso adelante anticipándose a las ofensivas de Okolie, el favorito, que no compensaba el avance de su rival con un equivalente paso hacia atrás, quedaba sin espacios para ejecutar bien sus golpes.


Este fue el desarrollo básico de la pelea, con Okolie anotando e incluso estremeciendo a su rival con contados golpes de poder pero no pudiendo afianzar su ritmo de combate ante Mendouo, que quebraba constantemente esta posibilidad con sus heterodoxas arremetidas y sus agarres. Si Okolie hubiese estado calmado, con pasos hacia atrás y un firme jab habría cimentado su camino hacia la victoria, pero, no siendo así, Mendouo le complicó la noche. De hecho, motivado por algunos buenos ganchos zurdos conectados, el camerunés incluso se atrevió a bajar las manos y a realizar alguna plástica esquiva ante un Okolie que erraba demasiados golpes.


De todos modos, esos excesos de confianza de Mendouo tuvieron nefastos resultados para sus intereses, ya que en el cuarto asalto, al bajar su guardia, recibió un derechazo que lo tumbó. Pese a ello, evidenciando una vez más un tremendo encaje, se recuperó rápidamente del knockdown y siguió ofreciendo dificultades entre agarres y toscos curvos a un Lawrence Okolie 5(4KO)-0 que venció este duelo a seis asaltos con una cartulina del juez-árbitro de 59-54 pero de una forma muchísimo menos brillante de lo que se auguraba. 


El problema básico de su actuación fue que no tuvo capacidad resolutiva en ningún momento, no pudiendo tampoco adaptarse al escenario planteado por su oponente ni encontrar su distancia. En ello jugó un papel clave no sólo el empeño de Mendouo 3(0KO)-4(1) sino el insuficiente uso del jab del propio Okolie y su pésimo manejo de las piernas. Sin duda, los fallos mostrados por el británico estuvieron en gran parte motivados por el flojísimo nivel medio de los boxeadores a los que se ha enfrentado como profesional, no estando preparado para un púgil heterodoxo. Así, aunque pueda recibir críticas, Okolie puede contar como una bendición para su carrera haberse encontrado con este rival que le ha situado en un plano estratégico diferente y que le ayudará a evolucionar. En cualquier caso, sorprende ver a un púgil olímpico como amateur encontrar tantos problemas de posicionamiento, uso del jab y control táctico, pareciendo que le falta muchísimo más desarrollo del que esperaba su promotor para estar listo para el top 15 del contendido peso crucero.

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