Joseph Parker – Andy Ruiz Jr. (10/12/2016)

Vector Arena, Auckland, Nueva Zelanda.

Campeonato mundial vacante WBO del peso pesado.


Una vez más, al boxear sin la iniciativa, Parker sufrió notables dificultades para capturar los asaltos durante la primera mitad, cediéndolos a un Ruiz que presionaba y que inicialmente conectaría las manos más claras. Avanzando tras su 1-2, que si fallaba le llevaba a lanzar un tenaz 2-1 seguidamente, con combinaciones de hooks arriba o abajo o con un sólido jab, Ruiz no sólo controlaría el inicio sino que incluso llevaría contra las cuerdas a su rival, que era claramente inferior en la distancia corta. Parker intentaría contragolpear, en ocasiones de forma efectiva, moverse más rápido y buscar establecer su jab, pero hasta el quinto asalto el hook zurdo de Ruiz y su 1-2 le golpearían con claridad.

De todos modos, desde los episodios centrales, el visitante disminuiría su presión, por lo que Parker, al fin, y sin ningún brillo, pudo empezar a anotarse rounds. Aunque el neozelandés seguía desplazándose por el exterior del ring, ahora utilizaría el jab mucho mejor, lanzándolo doble o incluso triple junto a algunos ganchos al cuerpo. Las acciones se igualaron y Ruiz seguiría impactando algunas combinaciones de hooks, pero Parker se mostraría más decidido con su directo-hook ahora que su rival no tenía ni mucho menos tanto ritmo. En los intercambios que se producían ambos se alcanzaban con claridad, pero en el boxeo sin espacios «Destroyer» Ruiz siempre se llevaba la mejor parte, aunque no tenía la suficiente movilidad para mantener la pelea en la corta.


Así, aunque Ruiz capturó algún round más, en la segunda mitad Parker controló el combate en líneas generales con un boxeo simplísimo, básicamente apoyado en su jab y en algún gancho zurdo, golpes que en ocasiones resultaron muy insuficientes pero que en la mayoría de asaltos le sirvieron para estar por delante. Además, en el tramo final del encuentro, la mala forma física de Ruiz hizo aparición, disminuyendo mucho su movilidad, velocidad, explosividad y reduciendo casi totalmente sus entradas, facilitando a Parker que pudiese boxear con más contundencia. Por ello, el local escogió mucho mejor los golpes, anotando su derecha, el 1-2-hook, el cruzado diestro y el gancho adelantado de forma mucho más potente, clara y decisiva que su adversario, aspectos cruciales cuando los asaltos se volvieron a igualar. En los últimos rounds Ruiz intentaría realizar algunas ofensivas, pero sin la contundencia ni la rapidez del inicio, fallaría buena parte de ellas por los pasos atrás que Parker daba tras contragolpear.


Innegablemente la pelea había estado muy contendida, con dos partes diferenciadas en cuanto a dominio, por lo que, habiendo un gran número de rounds muy difíciles de otorgar también, se podía esperar un veredicto ajustado. Así fue, puesto que los jueces dieron una decisión mayoritaria con cartulinas de 114-114 y doble 115-113 que le sirvieron para capturar el triunfo y el cinturón mundial a Joseph Parker 22(18KO)-0. Algunos calificaron este resultado como robo, pero en absoluto lo fue, no porque Parker fuese clarísimo vencedor o mereciese incuestionablemente la victoria, sino porque el duelo estuvo tan igualado que desde la victoria por un asalto de Ruiz al triunfo de Parker por un round, pasando por el empate, todos los veredictos parecerían razonables e incluso justificables. De todos modos, quizás Parker hizo mínimamente algo más para merecer el triunfo, puesto que durante la segunda mitad fueron bastantes los asaltos en los que Ruiz realizó escasísimas ofensivas a la vez que era hostigado por el jab de su adversario. Sea como sea, ninguno de los dos parece ni mucho menos un peso pesado de la élite, siendo evidente que ante cualquier aspirante destacado o campeón podrían caer derrotados por knockout con relativa sencillez. La defensa de Parker es mala y su boxeo insuficientemente versátil, mientras que Ruiz 29(19KO)-1 cuenta con un ritmo combativo nada regular, tornándose pésimo finalmente a consecuencia de su mal estado de forma, que va a marcar nefastamente su carrera y que no es propio de un deportista.


Es por esto que no parece adecuado ser muy optimista respecto al reinado de Parker, que podría ser batido perfectamente por un buen puñado de componentes del ranking WBO. El invicto neozelandés necesitará una evolución y una mejora inmediatas, aunque son pocos los aspirantes de la mencionada lista ante los que no tendrá riesgos elevados aparentes, siendo probablemente sus mejores opciones para defensas voluntarias Gerber y Wawrzyk. Igualmente, éstos no le darán el exigente combate que necesita para alcanzar la mejora decisiva fundamental para enfrentar a su primer mandatorio dentro de un año.

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