Denis Lebedev – Murat Gassiev (3/12/2016)

Megasport Arena, Moscú, Rusia.

Campeonato mundial IBF del peso crucero. Primera defensa mandatoria de su cinturón de la Federación por parte del monarca Lebedev.


Si bien las acciones se mantuvieron igualadas, durante los primeros cuatro asaltos Lebedev pareció controlar, en líneas generales, la situación y encaminarse hacia la victoria. Y es que, aunque Gassiev presionaba, probaba con su derecha recta y conectaba hooks con mucha contundencia, el campeón realizaba grandes esquivas de cintura, controlaba la distancia e imponía su jab acompañado de un buen cruzado diestro y de una gran izquierda recta al ataque o al contragolpe, todo ello realizando cambios en la dirección del giro y desplazándose hacia su derecha para beneficiar su posición de zurdo y perjudicar a su diestro rival.

De todos modos, en el quinto episodio se produciría un knockdown que marcaría el enfrentamiento. Gassiev alcanzaría con un gancho de izquierda al hígado a Lebedev cuando trataba de desplazarse, cayendo éste a la lona y teniendo que realizar grandes esfuerzos para ponerse de pie. Era evidente que si «The White Swan» no podía ya boxear con tanta movilidad, abriendo diagonales y realizando entradas y salidas, su combate podía terminar, algo que trató de conseguir Gassiev con un insistente uso de su hook al cuerpo. Pero Lebedev se rehizo y en el sexto asalto, un tanto a la desesperada para contener el ataque de su rival, combinaría uppercuts y hooks y conectaría directos y cruzados zurdos de notable potencia, aunque «Iron» Gassiev encajaba cada puño, algunos de los cuales, por su dureza, habrían sido capaces de derrumbar a la mayoría de aspirantes.


También en el octavo asalto Lebedev jabeó con eficacia y conectó series de curvos, pero Gassiev en la segunda mitad del enfrentamiento logró imponer su temible pegada, impactando poderosísimas manos de poder en hook al rostro y directos que superaban por mucho los ahora menos tensos golpes de su compatriota. En el décimo asalto, cuando la situación parecía acercarse a un punto crítico para Lebedev en las acciones y en las cartulinas, éste conectaría un magnífico cruzado zurdo que movió a su adversario y por primera vez le obligó a retroceder hacia las cuerdas, aunque el tenaz Gassiev, todavía en el mismo round, se repondría y terminaría capturando el asalto con ganchos y directos. Entrada la pelea, en el último tramo, Lebedev intensificaría las acciones para asegurarse el triunfo, buscando puntuar en el onceavo asalto y posteriormente, en el doceavo episodio, combinando con dureza y claridad sus uppercuts y hooks en efectivas series.


Así, terminado este magnífico, disputado y emocionante combate, uno de los mejores de la temporada en la división del peso crucero, parecía que Denis Lebedev 29(22KO)-3(1) había hecho suficiente para imponerse, siendo la puntuación de Bastión Boxeo de 115-112 a su favor. Pero los jueces no se pusieron de acuerdo sobre quién merecía ganar este contenido choque, de modo que otorgaron una decisión dividida con tarjetas de 114-113 a favor de Lebedev y 111-116 y 112-116 a favor de Murat Gassiev 24(17KO)-0, que se hacía con la victoria y con el cinturón mundial IBF crucero. Aunque algunos no tardaron en señalar que ésta había sido una decisión muy desacertada y un robo, el hecho de que hubiese, como mínimo, cuatro asaltos igualadísimos y de que el combate estuviese muy emparejado en las acciones, hace justificable tanto la victoria de uno como la del otro, pasando también por el empate. Aun así, al terminar el combate, resultó inevitable que quedase la sensación de que una vez más un combate igualado terminaba cayendo del lado equivocado aunque fuese por poco o muy poco. Quizás, más importante aún, es que también se podía tener la impresión, siendo imparcial, de que el boxeo había salido perdiendo con este resultado, porque dejaba de existir un monarca unificado en la categoría para separar de nuevo las coronas, capturando la IBF un púgil falto de experiencia y de variedad de recursos e innegablemente peor boxeador que un habilidosísimo Lebedev, aunque un encajador férreo y con una capacidad de presión y de ataque demoledoras.


En principio, y si la presión de los aficionados no consigue lo contrario, dado que Lebedev y su promotor Ryabinsky recurrieron a una artimaña legal, éste conservará su cinturón WBA, que deberá defender de forma mandatoria en la mitad de 2017 ante el ganador del combate Shumenov-Dorticos. Por su lado, Gassiev, que deja de ser uno de los tres mejores aspirantes para convertirse en un buen campeón, surge como una destacada figura emergente en la división que asegurará entretenidos y espectaculares combates ante cualquier oponente, a la mayoría de los cuales podría batir con facilidad, aunque la poca profundidad de su boxeo podría pasarle factura ante púgiles técnicos y potentes como Usyk o Briedis. Respecto a sus próximos retos, la Federación ordenará probablemente una eliminatoria final para decidir a su retador obligatorio, pelea en la cual podían participar Gevor, Huck, Nielsen o Wlodarczyk.

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