Ayer Troyanovsky, Papin y Egorov ganaron, Kuzmin y Mansour empataron

A falta de quince días para que el boxeo ruso tenga un importante final de temporada, ayer en Moscú se produjo otra gran velada organizada por la poderosa World of Boxing Promotions, en la cual tuvieron lugar una eliminatoria final, un importante choque de peso pesado para entrar en el top 15 y un puñado de peleas de desarrollo. En estos cruces los intereses rusos y de la compañía se vieron casi al 100% cumplidos, aunque un inoportuno choque de cabezas frustró una pugna y una importante parte de los proyectos de futuro de la promotora.


Troyanosky retador oficial WBA

Era de esperar que el excampeón mundial del peso superligero Eduard Troyanovsky 27(24KO)-1(1) consiguiera una victoria antes del límite ante el paraguayo Carlos Manuel Portillo 21(16KO)-1(1), pudiéndose esperar también que fuese rápida, pero ésta superó las expectativas al llegar en sólo un par de minutos. El ruso parecía pertenecer a una categoría de peso superior a la de su rival y su pegada y agresividad se impusieron desde el inicio. Con jabs, directos aislados o en uno-dos, “Troya” atacó a su oponente hasta que éste realizó una arremetida, contragolpeada con una derecha descendente que dejó a Portillo de rodillas en la lona durante toda la cuenta del árbitro. 


Puede considerarse a primera vista que este resultado no tiene ni el más mínimo interés, ya que un exmonarca de mayor o menor calidad se enfrentaba a un boxeador con un récord sustentado con rivales modestísimos. Pero, al contrario, si tiene una notable importancia. Y es que como Portillo había noqueado a un Czar Amonsot sobrevalorado en el ranking WBA, el encuentro de ayer fue considerado una eliminatoria final WBA. Así, una vez que Rances Barthelemy y Kiril Relikh se enfrenten por la corona vacante del peso superligero, Troyanovsky accederá de forma obligatoria al campeonato. Sin duda, el encuentro no tuvo la talla de una eliminatoria ni sobre el papel ni deportivamente, pero éste garantizará que el peligroso noqueador ruso entrará de lleno de nuevo en la pugna mundialista.


Una brecha frustró a Kuzmin

Después de haber avanzado firmemente en su andadura profesional pero mostrando un inadecuado estado de forma, llegó el momento de que el peso pesado Sergey Kuzmin 11(8KO)-0-1 perdiese los kilos que le sobraban y afrontase pruebas de fuego. Así llegó este encuentro ante el veterano pero durísimo Amir Mansour 23(16KO)-2(1)-2, boxeador zurdo con mucha fortaleza y recursos y que mereció la victoria ante el exretador mundial Gerald Washington. Pues bien, en el tiempo que se prolongó el encuentro, el ruso Kuzmin dejó una gran imagen, cortando el ring y alcanzando a su rival con poderosos ganchos. Además, poco tardó en conducir a las cuerdas a su rival y lanzar contra el directos y ganchos de izquierda que parecieron presagiar que de nuevo lograría imponer su pegada. Con todo, al intentar ambos realizar un ataque, las cabezas de los dos boxeadores chocaron provocando un profundísimo corte en la cabeza del ruso y un horrible corte en el párpado derecho del estadounidense, haciendo imposible que continuase el encuentro. Por ello se llegó a un desenlace de empate técnico en el tercer asalto que frustró los objetivos de Kuzmin.


Hacer proyecciones en un combate de boxeo que sólo llevaba consumidos unos cuantos minutos resulta realmente inapropiado, pero Kuzmin estaba dando buena imagen y parecía bien encaminado para poder apuntar a un triunfo que le hubiese alzado al top 15 mundial y a grandes encuentros. Pero con este desenlace desafortunado, su situación en las listas quedará estancada. Aun así, mostró un mejor estado de forma que en el pasado y dejó instantes de sólido boxeo, por lo que 2018 debería ser un importante año para él.


Papin y Egorov a penas trabajaron

Finalmente, cabe destacar las victorias obtenidas por dos de los más destacados prospectos que Rusia cuenta en la división del peso crucero, llena de talento y nivel en dicho país. Estos son Aleksei Papin y Alexey Egorov, que lograron contundentes y rápidas victorias antes del límite ante rivales de nivel que muestran que, más pronto que tarde, podrán apuntar al mundial. Respecto a Papin 9(8KO)-0, que posee amplio bagaje en kickboxing, sólo necesitó unos instantes para destruir a la en otro tiempo insigne promesa Ismayl Sillah 25(19KO)-5(4), que fue noqueado duramente con ganchos zurdos y directos diestros. 


Por su parte, Egorov 4(3KO)-0 tuvo que trabajar algo más, ya que su pugna ante el fogueado Andrei Kniazev 16(9KO)-6(2) se prolongó cuatro asaltos. De todos modos, su triunfo fue contundente también, puesto que, aunque el experimentado Kniazev aprovechó su ventaja en bagaje para conectar algún croché a la contra, Egorov lo castigó sostenidamente con jabs, ganchos, crochés y directos aislados o enlazados que abrieron tres cortes en el rostro de su adversario. Finalmente, Kniazev fue derribado con una derecha a la contra y, tras una cuenta, fue hostigado por curvos y rectos hasta que el árbitro intervino para detener el choque.


Tanto Papin como Egorov cuentan todavía con muy poca experiencia y su posicionamiento en las listas es poco relevante, pero por nivel están perfectamente preparados para un intenso 2018 que se pueda cerrar pugnando por entrar en el top 15 o incluso más allá.

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