Al final Povetkin se enfrentó a Duhaupas: análisis del caso Povetkin y resumen del combate (17/12/2016)

¿Se puede confiar en Povetkin? ¿Se puede confiar en la VADA? Lo cierto es que ya no se puede poner la mano en el fuego por ninguno de ambos. El excampeón mundial WBA cometió un error al tomar en 2015 meldonio, a pesar de que este elemento fuese legal entonces. Es cierto que muchas sustancias que se distribuyen legalmente en suplementos no deberían ser toleradas por los organismos de control, ya que muchas de ellas son peores incluso que el meldonio, pero el hecho es que por legal que fuese introducir en su organismo esa sustancia, fue inmoral hacerlo y todos los problemas posteriores se los habría ahorrado.


Por otro lado, VADA demostró ser un organismo corrupto en su intervención para cancelar el esperadísimo Wilder-Povetkin, sin que el Consejo tomase ninguna medida por ello para castigar a esta llamada Asociación Voluntaria Antidopaje. El campeón WBC Wilder, su equipo y su promotora se habían mostrado muy poco dispuestos a enfrentar a uno de los dos mejores aspirantes de la actualidad, encima en su territorio, siendo tantas sus preocupaciones que desde su entorno se aseguró que iba a dejar vacante su cinturón para no arriesgarse a caer derrotado. Pero entonces, llegaron sus compatriotas de la VADA para salvarlo. Aprovechando que Povetkin había confesado que tomó meldonio cuando éste era legal, VADA se inventó un positivo en control antidopaje. Literalmente se lo inventó, puesto que las trazas halladas en su cuerpo estaban infinitamente por debajo del límite máximo tolerado por la WADA, la Agencia Mundial Antidopaje, algo que motivó que, lógicamente, Povetkin fuese exculpado posteriormente. ¿Porqué VADA mentiría? Para evitar que existiese la posibilidad de que un peso pesado estadounidense perdiese su cinto mundial ante un ruso en Rusia, escenario que sería para los norteamericanos casi una tragedia nacional a causa de su chauvinismo y de la pugna entre ambos países.


No pudiéndose entonces confiar ni en Povetkin ni en la VADA se llega a la situación actual, en la que nadie parece estar del todo limpio y en la cual parece haber algo de conspiración. Berman Stiverne da positivo en control antidopaje, se le hace pagar un gran multa pero se le exculpa sólo unos días después, dándose por buena la simple explicación de que la sustancia había llegado a su cuerpo con una bebida energética. Aunque la mayoría de dopados de la historia del deporte han dicho que habían comido carne contaminada o que por accidente había entrado la sustancia en su organismo a través de un suplemento, el WBC se creyó la versión de Stiverne sin dudarlo. Finalmente, se llega al día antes del combate Povetkin-Stiverne por el título interino WBC, o dicho de otro modo, para ser el siguiente mandatorio del lesionado Wilder, y a unas horas de la pelea se revela un positivo de Povetkin por ostarina.


Nuevamente surge la misma pregunta ¿Porqué, como pasó ante Wilder, VADA reveló el positivo a unas horas del combate habiéndose detectado días atrás? Del mismo modo, si se piensa que los rusos son unos expertos tan grandes en doparse ¿Cómo iban a ser tan imbéciles de, después de pasar por todo lo referente al meldonio y cuatro tests previos al duelo ante Stiverne, volver a dopar a su púgil, pero esta vez esperándose al quinto test para tomar un dopante sin ni siquiera enmascararlo? Por otro lado, cabe destacar la presunción de culpabilidad que se le da a los rusos desde Estados Unidos como si en este país no hubiesen habido casos de dopaje gigantescos. Sólo hay que señalar las cinco medallas olímpicas retiradas a la atleta Marion Jones por el descubrimiento de su dopaje o los Tours de Francia quitados al ciclista Lance Armstrong para demostrar que el ser una potencia política conlleva muchas veces ser una potencia en dopaje sea el país que sea. Aunque los casos de dopaje rusos hayan sido ruidosos no han sido más escandalosos, todo ello sin tener en cuenta que muchos casos en los que hay implicados deportistas estadounidenses todavía no han salido a la luz, aunque se asume sin sonrojarse, por ejemplo, que la mayoría de los jugadores de la liga de fútbol americano se dopan.


¿Es Povetkin inocente? ¿Quién lo sabe? Aunque si no lo es debería ser sancionado duramente ¿VADA es de fiar? No lo es en absoluto y los boxeadores no estadounidenses y los organismos deberían retirarle su confianza cuanto antes si no quieren que un puñado de personas en un despacho dirijan a su antojo quién es honrado y quién no y con ello gestionen a su voluntad el pugilismo. ¿Quién sale perjudicado de todo esto? El boxeo como deporte, la división del peso pesado y los aficionados ¿Quién sale beneficiado? Deontay Wilder, que probablemente ya nunca tenga que enfrentar al retador más complicado de la actualidad junto a Luis Ortiz, surgiendo ante él un camino casi totalmente despejado de dificultades para ejecutar un largo reinado, mantener su invicto y retirarse pronto como tantas veces ha dicho. Además se desvanece quizás durante décadas la amenazadora sombra de que un estadounidense del peso pesado pueda perder su cinturón en Rusia. Mira quién esta recibiendo los tiros y verás de donde vienen las balas…

Dejando al margen este repulsivo caso extradeportivo en gran parte y que ha abierto el camino a los peores instintos de algunos aficionados [sólo hace falta entrar a cualquier foro estadounidense para encontrar faltas de respeto de todo tipo a los boxeadores o a las personas no norteamericanas e incluso afirmaciones racistas por parte de los afroamericanos, que tras las trampas hechas innumerables veces, por ejemplo, a favor de Mayweather o de Ward recientemente o en el caso Ali-Liston, en el pasado, probado como un combate amañado por el FBI, tienen mucho que callar], finalmente tras Stiverne renunciar a pelear, se buscó un rival de sustitución, el top 15 Duhaupas.

Resumen del combate

Ekaterimburg-Eskpo, Ekaterinburgo, Rusia. Peso Pesado.

Ciertamente, el francés no estaba en el mejor estado de forma posible, aunque debe reconocerse su valentía por aceptar una pelea con tan poco margen de tiempo y encima ante un supuesto dopado. En cualquier caso, fuese por la falta de entrenamiento o fuese por la superioridad de Povetkin, el triunfo del ruso fue muy contundente. Aprovechando su altura, Duhaupas trataría de establecer el jab, pero el ruso, mucho más móvil y veloz, aguardaría los ataques de su rival para contragolpearlo con el cruzado diestro y realizar arremetidas con el gancho zurdo repetido arriba y abajo. Al inicio Duhaupas respondería bien a las entradas de su rival con el hook de mano adelantada, pero pronto la precisión y la calidad de Povetkin se impondrían, destacando sus combinaciones cruzado diestro-hook zurdo al hígado y sus series de curvos.


La gran elección de Povetkin del momento de ataque, cuando Duhaupas recogía sus puños lanzados, le otorgó una gran capacidad de desborde en sus entradas y salidas, teniendo simplemente que usar sus manos aisladas en cruzado diestro o gancho de izquierda repetido para llegar con muchísima claridad. Duhaupas le echaba ganas, pero sus combos de directos eran desordenados y poco efectivos, errando un importante número de golpes por los buenos pasos atrás y las esquivas de cintura de su rival. Alcanzado el cuarto asalto, Duhaupas empezó a ceder un tanto mientras que Povetkin intensificó sus ofensivas, avanzando contra su oponente saltando y enlazando manos con gran destreza, por ejemplo, en directo al cuerpo-hook de izquierda al torso-hook zurdo arriba o sorprendiéndolo con la derecha aislada a veces desde una posición semiagachada.


El francés empezó a mostrarse tocado y cada vez más lento, además de más desconcertado por los buenos cambios de línea de «Russian Vityaz», que en el quinto asalto empezó a dominar ampliamente ya fuese con su jab a la contra, con el directo encadenado con el uppercut o con el formidable gancho de mano adelantada. Así, finalmente, en el sexto round, después de empezar a padecer claramente al ser fijado y alcanzado por duras combinaciones de curvos, Duhaupas 34(21KO)-4(2) (que aguantó once asaltos ante Wilder) sería atacado por un cruzado diestro y, mientras retrocedía para evitar más golpes, encajaría dos brutales hooks de izquierda que lo tumbaron espectacularmente de espaldas sobre la lona, llegándose a un knockout.


Con este buen triunfo, Povetkin 31(23KO)-1 lograba añadir un nombre destacado más a su record que, más allá de las polémicas, es el mejor de la actualidad en cuanto a oponentes batidos sólo por detrás del de Wladimir Klitschko. Aun así, una presumible suspensión por dopaje de gran dureza deja al excampeón Povetkin en una pésima posición respecto a su futuro, restándole sólo tres posibilidades: retirarse, intentar buscar un resquicio legal para pelear en otro organismo que no sea el WBC o esperar a que se cumpla su sanción y, ya quizás demasiado veterano, intentar asaltar un mundial que ya probablemente no estará en condiciones de lograr.

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