Jason Sosa – Stephen Smith (12/11/2016)

Salle des Etoiles, Monte Carlo, Mónaco.

Campeonato mundial regular WBA del peso superpluma.


Sin querer dejar dudas soabre su victoria e intentado evitar el error cometido ante Fortuna, contra el cual arrancó un tanto lento cediendo muchos asaltos, Sosa iniciaría el encuentro con mucha agresividad lanzando directos y uppercuts, aunque Smith establecería el jab y conseguiría hacerse espacio. Con todo, el empeño del titular daría resultados en el segundo episodio, en el cual se anotaría un knockdown tras insistir con ganchos zurdos arriba, aunque la caída llegó motivada por un pisotón involuntario de Sosa del pie derecho de su rival. De todos modos, fuese o no justo el knockdown, el caso es que el puertorriqueño estaba ofreciendo una combatividad elevadísima, lanzando y conectando golpes de poder aislados o en combinación en todas las trayectorias, estremeciendo al retador tras impactar hooks, uppercuts, cruzados y directos cortos.

La situación era crítica para el británico, más aún con un serio corte en torno al ojo derecho, pareciendo posible su pronta derrota por knockout. Pero Smith insistiría en su uso del contragolpe y, finalmente, tras un potente hook diestro al rostro, obligaría a Sosa a ceder en su presión, recibiendo además éste potentes hooks al cuerpo. Aunque las temibles manos de poder del campeón seguirían llegando con muchísimo peligro, Smith usaría su velocidad y precisión para imponerse en varios de los intercambios y para dar pasos atrás y aprovechar los intervalos en la distancia media-larga, conectando buenos combos con uppercut y hook. A pesar de esta buena reacción del retador, Sosa lograría retomar el control durante la segunda mitad.


Atacando con mayor calma y control y evitando precipitarse, Sosa marcaría la diferencia prolongadamente con su pegada, aunque en el séptimo asalto tuvo que resistir una dura ofensiva de «Swifty», que le llevó contra las cuerdas y le impactó buenos hooks arriba y abajo. Igualmente, el campeón terminaría por asegurarse el triunfo a los puntos con su elevadísimo ritmo combativo y sus magníficas series de curvos, imponiéndolas a pesar de la valiente respuesta a la contra de Smith. Éste, en la recta final del choque, tiraría de su coraje y de su tenacidad para intensificar sus acciones, conectando, por ejemplo, un potente uppercut, pero ese último intento de darle la vuelta al marcador llegaría demasiado tarde, como el mismo púgil reconoció tras el encuentro.


Y es que los jueces, con 117-110 (excesivamente amplio), 116-111 y 116-112 (el más justo), le dieron el triunfo por decisión unánime a Jason «Canito» Sosa 20(15KO)-1(1)-4, que retenía por primera vez su corona mundial regular WBA superpluma. El choque, estuvo igualado, y si Smith 24(14KO)-3(1), que nuevamente ofreció una muy meritoria actuación, hubiese conseguido trabajar algo más temprano con los ganchos al torso o si hubiese lanzado su ofensiva final antes, podría haber conseguido el empate o moderar su derrota con una decisión dividida o mayoritaria. En cualquier caso, Sosa se hizo con la victoria de forma merecida, ya que ostentó un ritmo combativo elevadísimo y se apoyó en sus excelentes golpes de poder para evitar las dudas de los jueces. Además, mostró mucho más que pegada y combatividad, puesto que supo controlar bien los tiempos, fue bastante preciso con sus puños y llevó la mayor parte del duelo a la distancia que le interesaba.


Por todo ello, y tras su importantísima victoria ante Fortuna, Sosa surge por méritos propios como un púgil destacado en el peso superpluma. Quizás todavía esté un paso por detrás de la élite en la que se encuentran Lomachenko, Walters, «El Bandido» Vargas o Takashi Miura, pero no se debe dudar de que es uno de los grandes exponentes de la categoría y de que hay muy pocos boxeadores ante los que no podría ofrecer una durísima y dificilísima pelea. Así, si como el contrato de la primera pugna entre ambos señalaba, Sosa y Fortuna se miden en una revancha obligatoria, el puertorriqueño partirá esta vez como claro favorito en un enfrentamiento que, de vencerlo, le llevaría a un combate por el acceso al estrellato.

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