Sergey Kovalev – Jean Pascal II (30/1/2016)

Bell Centre, Montreal, Canadá.

En juego los cinturones mundiales WBAWBO IBF del peso semipesado.

Diez meses después de su disputado primer enfrentamiento, se produjo un duelo de revancha en el que ya no hubo espacio para las dudas, puesto que Kovalev dominó totalmente una pelea en la que Pascal no fue ni una sombra del boxeador del primer cruce. Con el campeón unificado habiendo estudiado los sorprendentes directos diestros que le neutralizaron parcialmente en su anterior encuentro, el segundo choque fue de sólido, simple y demoledor control por parte de Kovalev. Desde el episodio inicial, el ruso simplemente se limitaría a presionar ligeramente a su oponente a la vez que buscaba la ocasión adecuada para impactar el jab o el directo diestro, todo ello a la vez que eludía con pasos atrás la peligrosa derecha directa a la contra de su rival, que mostraba pocos recursos ofensivos. Todavía en el primer asalto Pascal caería a la lona al ser recibido por un jab cuando él mismo trataba de conectar el suyo, aunque el árbitro, que se encontraba bien posicionado, no realizó cuenta.


Si bien Pascal pudo cerrar el round conectando algún jab y cruzado zurdo, algo que lograría durante el combate de forma sumamente espaciada y esporádica (arrancando pese a ello el apoyo del público), en el segundo asalto la superioridad de Kovalev quedó firmemente asentada. Y es que el triple titular mundial, además de evitar la gran mayoría de los golpes de su rival, lo comenzaría a desgastar con su terrible directo diestro, con el cruzado zurdo, con el 1-2 e incluso con algún hook, aunque era su sensacional jab el que pareció cobrarse un precio más alto. El sequísimo directo de mano adelanta de Kovalev sería una pieza fundamental en su triunfo, ya que con cada uno que impactaba se podía ver al aspirante dolorido y progresivamente más desgastado. Esto se hizo más patente todavía en el tercer episodio, round en el cual Pascal pudo conectar un duro directo e impactar también algún cruzado a la desesperada en la parte final, pero en el que los jabs de su oponente comenzarían a hacerle mella de forma decisiva.


Así, al entrar en el cuarto asalto, Pascal (que todavía probó algún contraataque por sorpresa) comenzó a quedar determinantemente fijado, llegando incluso a ser llevado contra las cuerdas, sellando de esa forma su derrota. Esto fue así porque «Krusher», como siempre, se mostró intratable al hostigar a su mermado oponente, iniciando un despliegue ofensivo con directos y cruzados zurdos que llegaría a un punto crítico en el quinto episodio. En el citado round, el árbitro incluso debería haber intervenido para detener la pelea, habiéndose tornado ya muy peligrosa para el retador, que encerrado en el ensogado y sin respuesta recibía durísimas ofensivas con combos de rectos, hooks arriba y abajo, uppercuts y directos descendentes, la mayoría de ellos precisos y fortísimos. Aunque Pascal terminó el round sin a penas poder alzar los brazos y muy tocado, todavía podría aguantar sobre el ring dos asaltos más que, nuevamente, serían dominados por Kovalev a través de una presión calmada, sostenida y sin riesgos y gracias a sus magníficos golpes rectos.

Finalmente, un Pascal derrotado ya en las cartulinas y peligrosamente castigado, decidiría abandonar la pelea en el descanso entre el séptimo y el octavo round, logrando así un triunfo total y muy contundente el número 1 de la división Sergey «Krusher» Kovalev 29(26KO)-0-1. De ese modo, si alguien todavía consideraba que Pascal podría mejorar la actuación de su primer cruce con los adecuados ajustes, algo que parecía ya improbable tras su combate ante Yunieski González, el ruso se encargó de contradecirlo a base de un boxeo enormemente simple pero terriblemente eficaz y contundente que se apoya básicamente en su espeluznante pegada y elevadísima precisión. Cabe señalar que el cambio de entrenador de Pascal pareció surtir nulo efecto positivo o incluso el contrario, dado que el haitiano-canadiense parecería mucho más vulnerable a la defensa a causa de su menor movilidad y tremendamente poco efectivo en el ataque, ofreciendo muy pocas variaciones de las tácticas ya utilizadas en el primer choque contra el campeón, y que éste, lógicamente, se encargó de estudiar. 


En cualquier caso, y más allá del hecho de que posee tres cinturones mundiales y de que ha conseguido cerrar solventemente la competencia contra uno de los más destacados aspirantes de la división demoliéndolo por segunda vez, Kovalev se muestra intratable sobre el ring ante los mejores oponentes e indiscutiblemente por ello ha surgido como el mejor peso semipesado de la actualidad. Ya que no será posible verlo enfrentado al restante titular de la categoría Adonis Stevenson, ante el que de nuevo han fallado las negociaciones, para el monarca ruso sólo tienen sentido los mayores combates posibles, por lo que en su próxima pelea en junio (probablemente en Rusia) debería buscar el aspirante más duro posible para engrandecer su estela de éxitos y preparar su tercer y decisivo combate del año ante Andre Ward.

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