Ryoichi Taguchi – Luis de la Rosa (31/12/2015)

Ota-City General Gymnasium, Tokio, Japón.

En juego el cinturón mundial WBA del peso minimosca.


El fortísimo inicio del retador sorprendió a Taguchi, que tardó varios rounds en reorganizarse y poder tomar la iniciativa. Y es que sus escasos jabs y rectos no sirvieron, inicialmente, más que para frenar parcialmente a un agresivo De la Rosa que avanzaba firme conectando terribles ganchos zurdos, derechas rectas y un recurrente curvo de mano diestra que en el primer episodio ya desestabilizó al monarca. Aunque una simple intensificación del uso del jab y el directo podría haber neutralizado una considerable parte del planteamiento ofensivo de su rival, el japonés cometió el obvio error de detenerse y ofrecer un intercambio de golpes, cruce en el que, si bien logró impactar certeras contras con gancho de mano adelantada y uppercut diestro, sería nuevamente superado por los terribles hooks del visitante, que cargaba todo su peso en cada golpe. Quizás el punto álgido de la ofensiva del colombiano llegaría en el tercer asalto cuando, en un momento de recrudecimiento de los intercambios, De la Rosa impactaría un nuevo gancho diestro a la cabeza que dejaría tocado al titular y le obligaría a caminar el ring para pasar los apuros.

A partir del cuarto episodio los problemas de Taguchi para hacerse espacios comenzaron a ser resueltos con ajustes, consiguiendo por ello impactar jabs y derechas que sólo superaban a duras penas el buen trabajo con ganchos de su contrincante, que no tenía excesivos problemas para acortar la distancia a pesar de su menor altura y envergadura. Entonces, en el quinto round y con la pelea bastante igualada, se llegaría a un punto de inflexión definitivo puesto que, cuando más atacaba De la Rosa, un apurado Taguchi conectó unas precisas y cruciales derechas rectas, en ocasiones encadenadas con hook zurdo, que no sólo le mantuvieron en la pelea sino que comenzaron a revertir la situación. El excesivo arrojo ofensivo del aspirante tenía un claro coste en desgaste, que se agravaba por sus descuidos defensivos, así que a partir del sexto episodio, y haciéndose esto más manifiesto, Taguchi comenzó controlar el encuentro con el jab.


Aún así, el peligro de De la Rosa no se había desvanecido y todavía llegarían algunas contundentes derechas, hooks y uppercuts que impedirían durante unos minutos más que un Taguchi que empezaba a romper el combate lograse el triunfo definitivo. Además, la elevada altura del campeón y los consecuentes sobreesfuerzos por dar el peso minimosca comenzaron a traducirse en un desgaste que oscilaba pero que era innegable. Con todo, y sacando fuerzas de flaqueza, en el octavo round Taguchi se pondría a un paso del triunfo desbordando a su adversario con los golpes rectos, el gancho al hígado y un formidable uppercut, puños que hicieron finalmente que De la Rosa perdiese su tensión de golpeo. Así, se llegó a un noveno asalto en el que el tercer hombre, Derek Milham, actuó bastante mal al no detener el enfrentamiento, ya que una derecha directa de Taguchi pondría en graves apuros a De la Rosa, que recibiría hooks, uppercuts y directos sin poder hacer otra cosa que correr y esquivar, dado que a penas podía alzar los brazos.


Aunque recibió unas derechas descendentes realmente peligrosas y que podrían haber tenido peores consecuencias que un knockout, De la Rosa terminó en pie el round, pero no podría ya salir al décimo episodio. Por ello, Ryoichi Taguchi 23(10KO)-2-1 lograba el triunfo por abandono y retenía por segunda ocasión su cetro WBA del peso minimosca. Sabiendo que esta era una oportunidad inigualable para coronarse, y pese a los malos resultados recientes (que en realidad no le hacían merecedor del combate mundialista), De la Rosa 24(14KO)-6(4)-1 ofreció una magnífica actuación en la cual, ante un boxeador que ha sido el único en aguantar todos los rounds a Inoue, estuvo cerca de dar una enorme sorpresa y batirlo. Tan meritorio fue el combate del colombiano que en el momento de la detención su tesón le había hecho estar por delante en las cartulinas de dos de los jueces, algo quizás un tanto excesivo. Con todo, Taguchi, a pesar de que finalmente logró una victoria sólida en ciertos aspectos, puede ser considerado ahora mismo como el más asequible de los campeones minimosca. Esto no significa que sea un mal púgil o que forzosamente vaya a dejar de ser titular en breve, pero si no soluciona sus problemas en la gestión de espacios y en la frecuencia de golpeo podría tener graves problemas, por ejemplo, ante el retador mandatorio y terrible noqueador Randy Petalcorin.

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