Ruslan Provodnikov – John Molina Jr. (11/6/2016)

Turning Stone Resort & Casino, Verona, Estados Unidos. 

Eliminatoria final WBO del peso superligero.


El debut de Provodnikov en el combate estelar de un evento televisado por Showtime, cadena con la que había firmado un beneficioso acuerdo de múltiples peleas, era visto como una excelente oportunidad para que relanzase sus carrera. Y es que ante un púgil con prestigio pero en mala racha (que incluso había superado el pasado año una suspensión por dopaje), el ruso tenía la oportunidad de conseguir una espectacular victoria que le llevase a un excelente combate en el último tramo del año. Con todo, las expectativas no se cumplieron y «The Siberian Rocky» ofreció una de las peores actuaciones de toda su carrera.

En el primer asalto el ritmo y la agresividad de Provodnikov no fueron malos, arremetiendo contra su oponente con  potentes hooks zurdos arriba que obligaron a su rival a contragolpear con hook y uppercut y entrar en clinch para frenar la presión. Incluso en el segundo asalto la pelea entró en un periodo de fuertes intercambios, algo que debería beneficiar al aguerrido Provodnikov, que utilizaría sus hooks y fuertes cruzados de derecha. Con todo, Molina se mostraría más preciso y claro con los curvos en corta, sobre todo con un uppercut diestro que sacudió al rocoso ruso, a la vez que lograba hacerse los suficientes espacios como para conectar el directo diestro. En el tercer round, el boxeo hacia atrás de Molina se hizo tanto más fluido como efectivo, de modo que sus hooks, uppercuts y directos empezaron a neutralizar de forma evidente a un Provodnikov que se apoyaba ya en manos demasiado aisladas.


En los episodios que precedieron a la mitad del choque, Provodnikov, a pesar de haber perdido gran parte de su intensidad ofensiva y de su capacidad de presión, trataría de desgastar a su rival con manos decisivas en cruzado diestro, hook zurdo y directo, sabiendo que su pegada podía decantar las acciones. Pero, a pesar de anotarse a su cuenta algún asalto, no podría cambiar el signo del combate, siendo superado por número de golpes por parte de su acertado adversario. De todas formas, Molina no iba a confiarse de más, por lo que ante el amago de reacción del excampeón acentuaría su desplazamiento lateral, establecería el jab de forma consistente y usaría infinidad de derechas cortas para superar por el centro de su guardia a Provodnikov, que en un momento realmente malo se quedó totalmente quieto recibiendo puños sin respuesta.


Al inicio del último cuarto de la pelea, Molina pareció acusar algo de cansancio, mostrándose menos móvil e incluso quedándose algunos momentos contra las cuerdas, cosa que le permitió a su rival anotarse algún asalto más. En cualquier caso, el estadounidense finalmente podría seguir manteniendo la distancia y anotando directos al contragolpe para asegurarse el triunfo a los puntos, aunque no se vio muy amenazado por Provodnikov, que incomprensiblemente en el décimo round incluso optó por un boxeo elusivo. Sea como sea, tanto John Molina Jr. 29(23KO)-6(2) era consciente de su triunfo como Provodnikov 25(18KO)-5 sabía que había perdido, algo que fue certificado por los jueces, dando éstos cartulinas de 117-111, 116-112 y 115-113 a favor de Molina. De esta forma, y contra todo pronóstico, el exretador mundial lograba muy solventemente la mayor victoria de su carrera y se catapultaba a las mayores peleas, saliendo de una situación de profundo estancamiento. Además, dado que esta pelea era una eliminatoria WBO, Molina se aseguraba acceder a un mundial de forma mandatoria ante el ganador de la unificación superligera entre Terence Crawford y Viktor Postol.


Dejando de lado el futuro campeonato de Molina, en el que tendrá muy pocas posibilidades de imponerse, ya que será muy difícil que pueda superar el elevado boxeo técnico del número 1 superligero que salga de la unificación, la gran pregunta que se extrae de la pugna es qué pasará con Provodnikov. Y es que tras la pelea el propio púgil afirmó que le cuesta mantener ahora mismo la ambición para seguir peleando y que en estos momentos no desea disputar más combates. Así, se abre la puerta a un posible retiro de este, normalmente, espectacular y aguerrido boxeador, aunque nada hay decidido, habiendo afirmado Provodnikov que necesita tiempo para pensar detenidamente que es lo que prefiere hacer.

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