Nuevo campeón WBC del peso ligero: Dejan Zlaticanin 22(15KO)-0

Si se hubiese preguntado sólo tres o cuatro años atrás si Zlaticanin se coronaría campeón mundial del peso ligero, la respuesta de críticos y aficionados habría sido negativa, puesto que este semidesconocido púgil montenegrino, además de haber desarrollado una carrera poco espectacular en los Balcanes, cuenta con una altura nada elevada para la división del peso ligero (1,63 m. o 5′ 4″). Aun así, a partir de 2013 su carrera daría un vuelco esencial. Aprovechando un buen ranking adquirido al capturar el cinturón WBC Internacional, Zlaticanin lograría, controvertidamente, una victoria a los puntos ante el excelente Petr Petrov, éxito que le afianzaría en la parte alta de la lista del Consejo y que le catapultaría a enormes oportunidades. Entonces, aunque ante Petrov había demostrado dificultades apreciables, lograría un triunfo en Reino Unido ante el entonces excampeón Ricky Burns, al que venció solventemente pese a la decisión dividida que recibió. Así, «Dynamite», con su aguerrido y agresivo boxeo, se alzaría por puestos a una eliminatoria final WBC, que disputó ante el prometedor Ivan Redkach (que era uno de los aspirantes más destacados antes de esta pelea), al que venció contra todo pronóstico por KO Técnico en sólo cuatro asaltos.


A consecuencia de este triunfo Zlaticanin se aseguró el puesto de retador mandatorio de Jorge Linares, aunque al lesionarse éste y ser desposeído, el montenegrino fue nombrado coaspirante al cetro vacante. Cayendo enfermo a unos días de la pelea su rival, Emiliano Marsili, se encontró un oponente de sustitución en el 5º ranqueado Franklin Mamani que, como se esperaba, no fue rival para el explosivo boxeo de su oponente. Por ello, tras sufrir varios hooks potentes en los dos primeros asaltos, Mamani fue derribado en el tercer round y posteriormente batido por KO Técnico.

Link al análisis del combate Zlaticanin-Mamani


Pese a haber cumplido su sueño y haberse coronado campeón mundial, su posición no es ni mucho menos idónea entre los titulares del peso ligero. Y es que Zlaticanin es visto como un «monarca accidental» que sólo se coronó por azares del destino, afirmación que es injusta, ya que es un boxeador sumamente peligroso y competente. De todas formas, estos argumentos no podrán ser rebatidos hasta que no logre alcanzar una gran pelea y dé una buena actuación en ella. Quizás está sensacional oportunidad le pueda llegar a principios de 2017, momento en el que deberá medirse de forma mandatoria al ganador del combate tildado de unificación (aunque no lo es estrictamente hablando) entre el campeón WBA Anthony Crolla 31(13KO)-4(1)-3 y el titular en receso WBC Jorge Linares 40(27KO)-3(3). Ante el ganador de este choque Zlaticanin tendrá la ocasión que necesita para poder demostrar que merece su posición, todo ello a la vez que adquiere la opción de pelear por el número 1 de la categoría. Con todo,  dado que falta más de medio año hasta que se puede concretar un Zlaticanin-Crolla o un Zlaticanin-Linares, es más que probable que el nuevo campeón del Consejo realice alguna interesante defensa voluntaria ante un oponente difícil que, sin duda, le permita mejorar algo su ahora mismo afectado prestigio.

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