Mario Barrios – Devis Boschiero (9/7/2016)

Sun National Bank Center, Trenton, Estados Unidos.

Semieliminatoria IBF del peso superpluma.


Por una vez tanto los críticos como los aficionados dieron casi un veredicto unánime respecto al combate Barrios-Boschiero, enfrentamiento sumamente tedioso y falto de emoción que quizás pueda contarse como el peor entre todos los disputados esta temporada por componentes de alguno de los top 15. Y es que Boschiero usaría una frecuencia de golpeo bajísima, mientras que Barrios se conformaría con manejar su jab para anotarse los asaltos. Para hacerse una idea de lo inactivos que ambos púgiles se mostraron vale la pena mirar el conteo computerizado, cuyas cifras fueron sorprendentemente malas.

Boschiero lanzó 11 puños en los dos primeros asaltos habiendo acertado sólo 3 de ellos, mientras que Barrios lanzó 102 (básicamente jabs) anotando sólo 8. Quizás estos números verdaderamente atroces sean suficientes para hacerse una idea de la baja calidad de la pelea, algo que queda certificado por los conteos realizados hasta el quinto y el décimo episodio. En el primer caso, Boschiero lanzó 45 conectando 8, con Barrios lanzando 306 y anotando 26; en el segundo caso Boschiero había lanzado 99 impactando 17 y Barrios había tirado 708, conectando 58. Por ello, no resulta una sorpresa que los espectadores abucheasen fuerte pero salteadamente desde el round inicial ni que Mario Barrios 16(8KO)-0 se llevase la victoria por decisión unánime con máximas triples cartulinas de 120-107. En éstas se cuenta también un knockdown sufrido por Boschiero en el último episodio, cuando al realizar una entrada recibió un uppercut zurdo que le obligó a poner la rodilla en la lona. Con todo, esto no conllevó mayores consecuencias puesto que, tras intentar Barrios sacar provecho brevemente, el italiano respondería anotando hooks y haciendo más en el minuto final de combate que en el resto de la contienda.


Antes de que se alcanzase este algo más entretenido doceavo episodio, la pelea había sido muy monótona, con Barrios controlando la distancia y utilizando su mayor altura y envergadura para jabear, probar suerte con algún eventual directo o hook zurdo o contragolpear con el uppercut cualquier tímida entrada de su rival. Por su lado Boschiero, quizás sintiéndose amenazado por la ventaja física de su rival [Barrios mide 1,83 m. (6′ 0″) siendo la altura de Boschiero 1,66 m. (5′ 5,5″)] y no queriendo tomar riesgos, se mostraría sumamente cohibido, limitándose a esperar al momento adecuado para atacar, un momento que casi nunca llegaba. Además, cuando se decidía, pasados varios minutos, a realizar una ofensiva ésta era muchas veces fallada. De todos modos, sería erróneo cargar toda la culpa al visitante, puesto que un Barrios que no encontraba dificultades para boxear debería haberse mostrado mucho más agresivo y haber aprovechado la falta de acierto o iniciativa de su rival para castigarlo de forma mucho más clara y severa.


Sea como sea, el caso es que el enfrentamiento le sirvió a Barrios para conservar su record invicto y para situarse como 2º en el ranking IBF superpluma, por lo que alcanzará la eliminatoria final de 2017 para convertirse en retador mandatorio del campeón José Pedraza. Aun así, y aunque se anotó cada round, su imagen no fue buena, ya que se limitó a hacer lo justo para ganar sin explotar el favorable planteamiento desarrollado por su rival. Del mismo modo, en el único momento de la pelea en que Boschiero lanzó hooks en corta con cierto empeño (como debería haber hecho y como se esperaba que hiciese) Barrios los recibió mostrando fallos defensivos y vulnerabilidades obvias. Por otro lado, no hay que confundir una pelea de bajo ritmo o muy táctica con lo que se vio sobre el ring en el Barrios-Boschiero, dado que difícilmente podría contarse como estratégica la nula voluntad ofensiva del italiano y la simplista respuesta ofrecida por el estadounidense, que debe comprender que en el boxeo de pago se debe hacer mucho más para recibir respaldo.


Finalmente, y por lo que se refiere a Boschiero 39(21KO)-5(1)-1, muchos pensarán tras esta pelea que quizás haya dado todo lo que tenía que dar al boxeo y que podría pensar en el retiro, mientras que quienes no lo hayan visto combatir con anterioridad considerarán que es un mal púgil. Pero esto es injusto, habiendo ofrecido en el pasado contiendas disputadas y de mucho nivel ante difíciles rivales. En cualquier caso, aunque pueden quedarle unos años por delante en su carrera, ahora mismo «Boom Boom» ha perdido mucho crédito y le resultará tan difícil recuperarlo como volver a escalar en los rankings, algo que sólo podrá compensar si vuelve a lograr algunas buenas victorias apoyándose en su aguerrido boxeo de anteriores choques.

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