Lee Selby – Eric Hunter (9/4/2016)

O2 Arena, Londres, Reino Unido. 

En juego el cinturón mundial IBF del peso pluma.


Quizás sea demasiado pronto para afirmarlo con rotundidad, pero todo parece indicar que la progresión y proyección del prometedor Selby se está viendo mermada con cada pelea y que su nivel boxístico simplemente no es el suficiente para codearse con la élite. Al inicio de su carrera sus actuaciones fueron irregulares, no cumpliendo con las expectativas, pero posteriormente el británico despuntó hasta que pudo desplegar una habilidad abrumadora con la que desarboló espectacularmente a Joel Brunker. Con todo, una vez que ha peleado contra oponentes de talla mundial, el boxeo de «Lightning» ha dejado mucho que desear. Y es que, después de su mala actuación ante Montiel (algo que el mismo Selby admitió), ahora Hunter le ofreció una pelea tan complicada que el campeón puede dar gracias por haber retenido su cinturón.

Para compensar su mala actuación anterior ante el excampeón mexicano, Selby optó por un arranque agresivo ante Hunter, error crucial, ya que perdía la ocasión de utilizar su mejor boxeo, el de contragolpe. Aun así, a base de empeño pudo compensar su imprecisión y conectar directos y hooks que superaron las acciones de su rival, cuyos contragolpes no eran demasiado efectivos, como sí lo eran sus excelentes esquivas. De todos modos, cuando el monarca IBF comenzó a afinar su puntería y empezó a conectar golpes muy claros en jab y directo, Hunter lo derribaría con un hook zurdo, golpe que alcanzó en la sien a un Selby erradamente estático tras fallar un directo. Con todo, la rápida reacción del local en respuesta de esta caída probablemente le salvó de la derrota, puesto que en los siguientes rounds optaría por un boxeo lineal, ortodoxo, básico y conservador que resultaría decisivamente efectivo ante un Hunter que se excedía con sus amagos con las manos bajas, recibiendo golpes innecesarios.


Así, aunque siguieron llegado buenas contras de Hunter, Selby se asentó sobre su jab y su 1-2, junto a otras combinaciones de directos con variación de altura, para controlar la pelea hasta casi el ecuador, llegando en el quinto asalto a un punto álgido en su boxeo dando pasos laterales para crear ángulos y anotando su derecha de forma repetida, logrando por ello dejar fuera de su distancia al retador. En cualquier caso, pese a la obvia necesidad de ajustes de «Outlaw», éste seguía conectando peligrosísimos contraataques, sobre todo en los cruces de golpes, que terminaron por permitirle tomar la iniciativa desde el octavo asalto, momento en el que recibió el descuento de un punto (excesivamente riguroso) por reiteración de golpes bajos. Fuese porque la desventaja en las tarjetas motivó a Hunter, porque Selby sufrió un bajón en su condición física o porque éste se sobreconfió, lo cierto es que el británico disminuyó su presión de forma excesiva a la vez que el aspirante encontraba grandes oportunidades para aprovechar su gran velocidad.


Teniendo espacios para boxear y tiempo para pensar, Hunter comenzaría a anotar manos aisladas de forma continuada, por ejemplo arremetiendo desde la distancia larga con su gancho zurdo, no perdiendo la ocasión de combinar hooks en corta cuando ya se había aproximado a su contrincante. Por su lado, Selby ofrecía un bajísimo nivel de trabajo y una escasísima frecuencia de golpeo, limitándose a aprovechar los eventuales fallos de su rival para anotar esporádicos puños, algo que no fue suficiente para evitar ver ajustadas las cartulinas. Porque los jueces, que se mostraron bastante generosos con un nada brillante Lee «Lightning» Selby 23(8KO)-1, dieron tarjetas de 116-110 doble y 115-111 que le servían al campeón IBF para retener su cinto por segunda vez, siendo nuevamente su actuación bastante pobre e incluso justificable un resultado contrario a la victoria del británico. Hunter no debió esperar tanto para pasar al ataque, ni insistir tan repetidamente en bajar sus manos, algo que al inicio le costó caro en las puntuaciones. De todas formas, realizó una buena actuación llena de habilidad en la que demostró estar al nivel de la élite de la división. Cabe mencionar que por su fama de boxeador «tramposo», Hunter fue hostigado por el árbitro británico Marcus McDonnell, que realizó advertencias incesantes contra el estadounidense sin que en muchas ocasiones hubiese hecho ninguna irregularidad, aspecto que frustró y desmoralizó al retador.


Por lo que se refiere a Selby, ahora mismo no parece capacitado y en las mejores condiciones para afrontar una unificación de coronas a la que apuntaba, siendo por otro lado muy difícil que todavía pueda evolucionar y progresar ahora que ya se está combatiendo al máximo nivel. De todas formas, las victorias recientes no parecen suficiente para encarar un futuro muy ambicioso (aspecto que le llevó a firmar con Al Haymon), y de mantenerse en este rendimiento podría perder su cinturón en no demasiado tiempo, por lo que un cambio de entrenador u otra solución drástica podría resultar necesaria a medio-largo plazo.

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