Lee Haskins – Iván Morales (14/5/2016)

Ice Arena, Cardiff, Reino Unido.

Campeonato mundial IBF del peso gallo.


Desplegando ambos sus contrapuestos estilos, la pelea quedó condicionada como se esperaba por la capacidad de cada uno de los púgiles de imponer su boxeo, algo que en líneas generales sería conseguido por el monarca Haskins. Llevando la mayor parte del tiempo las manos bajas y sosteniendo una elevada movilidad, Haskins buscaría constantemente los ángulos y los cambios de línea antes de acortar súbitamente la distancia con velocísimos ataques, especialmente con el hook diestro, aunque un Morales muy atento bloqueaba o esquivaba buena parte del empeño ofensivo de su oponente. Con todo, a pesar de que hacía fallar a su astuto rival, el visitante no pudo evitar encajar pronto algún uppercut y gancho diestro que le desequilibró ligerísimamente. 

La mejor forma de neutralizar el heterodoxo boxeo de Haskins es insistir con un rápido jab y presionar con mucha intensidad para dejarlo sin espacios, pero Morales, aunque poseía la iniciativa, mantenía una notable cautela y no lanzaba ni su directo de mano adelantada ni otros golpes con la frecuencia necesaria. Así, Haskins, que veía que su táctica daba resultados, se cargó de moral y comenzó a utilizar con mucho peligro su 1-2 además de otros ataques en entradas y salidas, por ejemplo, con el directo aislado o el gancho al rostro. En cualquier caso, Morales empezó a partir del segundo asalto a dejar más clara su estrategia y a amenazar con ella, puesto que aguantando cerrado los ataques de su rival aguardaría el momento oportuno para impactar potentes uppercuts, hooks o directos que amenazaron claramente el móvil boxeo del británico. En respuesta a ello, el campeón reaccionaría con un aumento de su dinamismo y un mayor aprovechamiento del ring, no dando facilidades a la vez que buscaba el hueco para su jab, su 1-2 y su hook de mano adelantada. 


Por su elevada precisión y sus ágiles esquivas Haskins comenzaba a distanciarse en las cartulinas, pero en el cuarto round el riesgo evidente que supone su guardia baja se materializó, encajando 4 directos zurdos del «Niño Maravilla». Estos golpes, junto a otros impactados esporádicamente, incomodaron a un Haskins que al igual que su contrincante estaba enrojecido y sufría una inflamación en la parte derecha de su rostro, siendo esto consecuencia de los potentes golpes de mano izquierda que impactaban ambos por ser zurdos. Por las momentáneas dudas tácticas del campeón se produjeron algunas insistentes entradas en clinch y fallos en el control de la distancia, provocándose cruces de golpes en los que Morales quizás era más acertado, aunque su éxito era compensado por la superior agresividad y contundencia de un Haskins que sabía utilizar perfectamente su 1-2 para no dejar escapar el round. De todos modos, en la segunda mitad del enfrentamiento el local ya no sorprendía tanto con sus arremetidas y, aunque lograría eventualmente tomar la iniciativa y llevar hacia el exterior del ring al aspirante, tendría que padecer varios directos en el séptimo y un desigual pero apreciable trabajo de Morales en los siguientes episodios.


Tras un par de rounds no demasiado buenos para sus intereses, Haskins se reordenaría e intensificaría un tanto sus ofensivas para no dejar escapar el triunfo, superando por número y claridad a su rival, al que alcanzó con su insistente 1-2 y variados ganchos. Finalmente, en el último round, Morales pasaría al ataque buscando explotar la última oportunidad, algo que sólo sirvió para que Haskins usase su mejor boxeo, el de contragolpe, y pudiese cerrar bien el enfrentamiento. De esa forma el campeonato mundial del peso gallo se encaminó a una lectura de tarjetas que por 119-108 y doble 118-110 dieron el triunfo por decisión unánime a Lee Haskins 33(14KO)-3(3). La puntuación de Bastión Boxeo es de 117-111 a favor de Haskins. 11 meses después de su excelente actuación ante Ryosuke Iwasa por el título interino IBF, Haskins regresó a un ring como campeón (tras ser elevado por la desposesión de Randy Caballero), sintiendo inevitablemente la presión de su nueva posición. Aun así, y si bien su boxeo no fue brillante como en anteriores ocasiones, supo hacer lo suficiente para eludir el mayor peligro y para puntuar continuada y claramente a base de velocidad y precisión, de modo que superó a un Morales 29(17KO)-2 que no ofreció para nada una mala actuación aunque le faltó frecuencia combativa y mayor toma de riesgos para haberse acercado más al triunfo.


Ahora Haskins, que dejará atrás parte de las dudas que él mismo pudiese sentir por haberse coronado sin combatir, se encamina a su defensa mandatoria ante el excampeón Stuart Hall, interesante pelea que la IBF podría ordenar esta misma semana y en la cual el titular partirá como claro favorito. Y es que, además de haberse impuesto con cierta solvencia en el primer choque entre ambos por el título de Europa en 2012, Haskins parece, por su superior velocidad y recursos, capaz de desdibujar el solidísimo, pero excesivamente ortodoxo, boxeo de Hall.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *