Keith Thurman – Shawn Porter (25/6/2016)

Barclays Center, Nueva York, Estados Unidos.

Campeonato mundial WBA del peso welter.


Realmente resulta bastante complicado analizar con detalle y sin extenderse demasiado esta magnífica pelea entre Thurman y Porter, en la cual, dos de los mejores pesos welter ofrecieron durísimos intercambios de golpes, una elevadísima intensidad ofensiva y constantes alternativas (incluso en un mismo round), consiguiendo que esta pelea superase por mucho en calidad a otros destacados duelos del pasado que se auguraron mucho mejores. Dejando al margen el hecho de que algunos consideran a este choque uno de los mejores de 2016, la igualdad entre ambos contendientes se hizo patente desde los primeros instantes, con Porter tratando de sorprender a su rival con arremetidas con el jab y el hook de mano adelantada mientras Thurman se mostraba tremendamente peligroso con golpes aislados en directo y hook.


Aunque el primer asalto pudo resultar interesante, la pelea se tornaría muchísimo más intensa en el segundo episodio, cuando Porter, con enorme agresividad, empujaría hacia las cuerdas al campeón y lo alcanzaría con veloces combinaciones de hooks arriba y abajo además de uppercuts. Habiéndole dado buenos resultados esta táctica, «Showtime» trataría de replicarla en el siguiente round, aunque en esta ocasión el astuto Thurman utilizaría de forma muy efectiva sus contragolpes con los hooks para frenar el desbordante ímpetu de su oponente, al que alcanzó con un brutal gancho diestro. Con el choque más calmado en el cuarto round, Porter trató de usar de forma decisiva su jab, golpe que estaba manejando en esos momentos bastante mejor que su oponente, aunque de poco le serviría cuando Thurman conectó un durísimo gancho que casi lo derribó.


Dado que las estrategias de ambos se habían modificado varias veces con resultados dispares, tras unos momentos de confusión, en el quinto asalto se produjeron cruces de golpes en corta peligrosísimos para ambos, ya que se alcanzaban con uppercuts y ganchos de gran potencia. Es por esto, y teniendo en cuenta la superior pegada de Thurman, que el hecho de que Porter se apoyase demasiado en su elevada presión y en una gran frecuencia de golpeo resultaba un tanto inadecuado, especialmente teniendo en cuenta su acierto al contraataque en momentos anteriores y que en peleas muy igualadas son los noqueadores los que suelen imponerse. En cualquier caso, aunque Thurman se seguía mostrando tremendamente efectivo al contragolpe, Porter insistió en su trabajo con curvos en corta, aprovechando cualquier resquicio para, con increíble tenacidad, poder impactar sus puños.

Con ambos sucediéndose en el control de la iniciativa y en las mejores acciones, se llegó a un octavo round en el que Porter estremeció con un hook al cuerpo a su oponente, que retrocedió precipitado para evitar nuevos golpes. Si bien posteriormente Thurman manejaría con formidable acierto su gancho zurdo, en el noveno asalto pasó por obvios apuros cuando, claramente desgastado, recibió brutales hooks de un Porter que hacia gala de una sensacional combatividad. Con todo, esto terminó por no ser suficiente, ya que «One Time» se repuso y cerraría el enfrentamiento con unos buenos tres últimos asaltos, en los cuales, pese al empeño de Porter, Thurman anotó manos clarísimas y más potentes que las de su adversario e incluso llegó a amenazar con derribar al retador. Con los doce asaltos terminados, los jueces dieron triples e idénticas tarjetas de 115-113 que dieron el triunfo a Keith Thurman 27(22KO)-0, que retenía por tercera vez su cinturón mundial y lograba, sin lugar a dudas, la mayor victoria de su carrera, que le afianzará en su lucha por el número 1 de la categoría. La puntuación de Bastión Boxeo es de 115-113 a favor de Thurman. De todas formas, aunque se mantiene en la lucha por la hegemonía y demostró enormes cualidades, sobre todo con potentísimos y precisos contragolpes (algo que le dio el triunfo a pesar de la gran combatividad de su rival), su gran actuación estuvo lo suficientemente carente de capacidad de resolución como para que no se le pueda considerar todavía el mejor en las 147 libras, al menos hasta que no se dispute la unificación Brook-Vargas.


En esta incapacidad de romper el combate jugó un gran papel el magnífico trabajo ofrecido por Porter 26(16KO)-2-1, que a pesar de ser estremecido y verse sorprendido repetidas veces por el boxeo hacia atrás de su rival, demostró que no se le puede sacar de la élite de la división welter. Es más, dado que el duelo estuvo disputadísimo y no se decidió hasta el final, Porter es merecedor de una revancha que él mismo ha solicitado y que Thurman está dispuesto a darle, de modo que es muy posible que dentro de unos meses, y si no se produce una orden mandatoria para que el campeón se mida a David Avanesyan, podamos ver a ambos contender en una sensacional segunda pelea.

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