Joseph Parker – Jason Bergman (23/1/2016)

Faleata Sports Complex, Apia, Samoa. Peso Pesado.


Como desafortunadamente sucede con demasiada frecuencia en la división, el destacado prospecto pesado Parker se midió en su combate número 18 a un oponente aparentemente  asequible, con muchas derrotas y con un estado de forma más que cuestionable, sumándose a ello una notable ventaja en altura para el invicto púgil. Así, tal y como ha hecho durante toda su trayectoria Parker, al igual que el campeón Charles Martin o los top 10 Lucas Browne o Andy Ruiz, sólo tuvo que emplearse medianamente para lograr un triunfo que asienta sus aspiraciones mundiales a medio plazo pero que no le sirvió para desarrollar y mejorar. Quizás el asalto más complicado para Parker, aunque las dificultades fueron mínimas, sería el inicial, en el cual tanteando a su rival, que se desplazaba cercano a las cuerdas, Bergman lo alcanzaría al contragolpe con un directo zurdo y con un gancho con esta misma mano que el prometedor neozelandés no pudo esquivar. 

Con todo, después de esta respuesta del más experimentado boxeador estadounidense, Parker intensificaría sus ataques convirtiendo rápidamente la pelea en un tormento para su rival. Ya no volvería a cometer el error de situarse excesivamente cerca antes de lanzar su ataque, algo que había motivado recibir los primeros contraataques, sino que arrancaría en sus arremetidas desde cierta distancia, pudiendo así eludir la respuesta de su oponente cargando el peso hacia atrás y estirando sus brazos hacia adelante. Por lo demás, y con este ajuste en los espacios que sirvió decisivamente para su defensa pasiva, Parker comenzaría a preocuparse casi exclusivamente por conectar terribles golpes de poder en 1-2 o curvos desde todas las trayectorias. Así, en el segundo round ya se anotaría un knockdown al desestabilizar a su oponente con un uppercut diestro y derribarlo con un duro gancho zurdo, aunque el final del episodio permitiría a Bergman rehacerse.


Y es que «Ironman» Bergman cuenta como su principal cualidad su gran encaje, que en la pelea con Parker le serviría para aguantar en pie durante muchos rounds más de los esperados, todo ello mientras soportaba los ahora más constantes ataques de su joven adversario. Parker, del tercer al sexto asalto, se limitaría a hostigar y a castigar a un Bergman que se desplazaba constante y que basaba todos sus esfuerzos en seguir en el combate, no logrando conseguir impactar manos más que de forma sumamente esporádica y, con el paso de los rounds, cada vez con menor potencia. De este modo, los directos del neozelandés, junto a los uppercuts y los ganchos arriba y abajo, desgastarían gradualmente en el monótono enfrentamiento a Bergman, que casi vería quebrada su resistencia en el séptimo round, episodio en el que caería a la lona tras sufrir varios hook al rostro rematados por un gancho al hígado.


Por ello, se abría la puerta a que un ya muy mermado Bergman cayese definitivamente en el octavo asalto tras ser desbordado por una serie de ganchos arriba y abajo. Todavía se levantaría una vez más el valiente y resistente visitante, pero sólo para que el árbitro, que debería haber parado las acciones en el séptimo round, optase por dar por terminado el choque dando la victoria por KO Técnico a Joseph Parker 18(16KO)-0. Indudablemente el imbatido prospecto lograba una victoria abrumadora en un combate de un sólo lado, en el que su enorme pegada, su constancia en el ataque y su buen equilibrio fueron suficientes para anular totalmente a un rival que se puede tener por bastante modesto. En cualquier caso, en lugar de tratar de sustentar su imagen de imbatibilidad a través de un excesivamente cómodo enfrentamiento (que no refleja la resistencia que deberá superar en el futuro inmediato), para su equipo debería haber sido preferible que Parker hubiese sufrido mucho más en la pelea y que hubiese podido adquirir una necesaria experiencia de ring que sus rivales hasta la fecha no le han otorgado a penas. Porque hay que recordar que el manager de Parker señalaba recientemente que su intención era buscar un duelo contra Anthony Joshua, combate que no se llegó a concretar pero que deja claro a que nivel aspira a combatir de forma inmediatael boxeador de Oceanía.


Así, si bien Parker posee notables cualidades y no se puede negar que tiene mucho potencial, sobre todo al tener sólo 24 años, su posición de número 1 virtual en la WBO le exige que ya no pueda mantener el grado de dificultad de sus anteriores peleas en futuros enfrentamientos, que deberán ser ya obligatoriamente exigentes y en el nivel propio de un top 3 mundial.

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