José Pedraza – Stephen Smith (16/4/2016)

Foxwoods Resort, Mashantucket, Estados Unidos.

En juego el cinturón mundial IBF del peso superpluma.

El Pedraza-Smith fue un buen combate de boxeo que resultó incluso bastante más interesante de lo que se podía esperar, puesto que con el campeón queriendo disipar las dudas y con el retador deseando coronarse monarca al igual que su hermano Liam Smith (titular WBO superwelter), a ninguno de los dos les faltó empeño o despliegue de sus mejores recursos. Así se producirían alternativas considerables que ya se pusieron de manifiesto desde los instantes iniciales. Y es que, aunque Pedraza comenzó pronto a manejar su jab y su directo con fluidez, Smith impactó con potencia su gancho zurdo y su recto, golpes que le permitieron acortar la distancia, descargar hooks en combinación y amenazar con llevar la pelea a un choque de desgaste favorable a sus intereses.


Con todo, estando ante el riesgo de verse, al igual que en su última pelea, inmerso en unos intercambios perjudiciales para su boxeo, Pedraza reaccionaría y neutralizaría la agresividad de su rival a la vez que ponía de manifiesto porqué se le apoda «Sniper» (Francotirador). Anotando con una precisión formidable el directo y el gancho diestro el invicto lograría estremecer en el segundo round a su oponente que, a pesar de poder ofrecer enconada resistencia, durante los siguientes minutos vería disminuida en gran medida y de forma decisiva su empuje. Entonces el enfrentamiento se tornaría más táctico aún de lo que ya lo era, con Pedraza haciendo valer su gran ventaja en envergadura para controlar las acciones desde la distancia larga mientras Smith trataba sin éxito de buscar ángulos o de encontrar de nuevo su boxeo. Si bien el jab de Pedraza llegó a parecer un muro insalvable, éste cometería el error de disminuir su utilización, de modo que un Smith muy tenaz y lleno de voluntad lograría compensar al contragolpe parte del dominio de su rival.


Tanto en el quinto como en el sexto episodio, el británico recibiría con curvos al contraataque al campeón, que alcanzado por uppercuts y hooks se fijaría esporádicamente, permitiendo que el trabajo del aspirante se tornase más continuado. De nuevo la pelea entraba en un cambio de tendencia, pero sólo lo haría brevemente, ya que Pedraza utilizaría su claridad de golpeo con el directo y con el cruzado diestro para hacerse espacios y reestablecer un calmado control. El igualado choque en las cartulinas pasó entonces a emparejarse también en las acciones, con Smith tirando de coraje y frecuencia para llevar la pelea al intercambio de golpes en el octavo asalto. De todos modos, se produciría un knockdown que rompería el combate. En el noveno round, y al quedarse un instante expuesto tras errar un ataque, Smith sería alcanzado por un hook diestro al rostro lanzado astutamente por el puertorriqueño, puño que derribó al retador y le dejó bastante apurado.


Aunque con repetidas entradas en clinch Smith pudo recuperarse, la pelea había encontrado su punto de inflexión, puesto que Pedraza pudo tomar la iniciativa y mostrarse agresivo para impactar potentes hooks que le otorgaron el dominio en la recta final y, por lo tanto, la victoria a los puntos. Cabe decir que a Smith no le faltó ambición ni empeño, tratando de evitar la derrota con un ritmo apreciable, pero su buen desempeño en los cruces de golpes, igualados y eventualmente ganados por el monarca, no fue suficiente. Los jueces, con cartulinas de doble 116-111 y 117-110, le dieron el triunfo por decisión unánime a José «Sniper» Pedraza 22(12KO)-0, que efectuando un boxeo manifiestamente mejor que en su último combate logró una buena victoria aunque muy trabajada. 


Si el combate de Pedraza ante Cherry fue igualado por el bajo nivel que ofreció el campeón, en esta ocasión el duelo estuvo muy competido por el sólido boxeo del retador Smith 23(13KO)-2(1), que pese a no tener habilidades fuera de lo común ni recursos excesivamente amplios es resistente, tiene un contraataque peligroso y sabe manejar perfectamente los hooks en corta, haciendo con ello todas las peleas complicadas para sus contrincantes. En respuesta a la difícil pugna planteada por el retador (que podría haber sido todavía más complicada si no hubiese sido derribado), esta vez Pedraza supo estar a la altura, boxeó excelentemente en larga e incluso fue resolutivo en los intercambios de golpes, por lo que pudo retener su cinturón pese al elevado nivel ofrecido por su contrincante. Así, Pedraza, que ha resuelto con esta su defensa mandatoria, se afianza como monarca y aleja las críticas, aunque ahora que apunta a interesantes defensas voluntarias tendrá que llevar a cabo la complicada tarea de mostrarse regular y mejorar sus puntos débiles para no regresar a su floja versión del pasado octubre.

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