Ibeth Zamora – Mari Ando (19/3/2016)

Centro de Espectáculos del Recinto Ferial, Metepec, México.

Campeonato mundial femenino WBC del peso minimosca.


El Zamora-Ando fue indudablemente uno de los mejores combates de boxeo femenino de lo que llevamos de temporada, puesto que ambas ofrecieron una terrible batalla con formidables intercambios de golpes en la cual simplemente la superior combatividad, frecuencia y encaje de una de las púgiles terminaría por decidir el campeonato cuando éste desembocó en una pelea de desgaste. Por ello resulta muy recomendable visualizar el vídeo del combate, que se prolonga, sin contar la presentación y los descansos entre rounds, poco más de diez minutos.


En el inicio, la excampeona Ando saldría con un elevado ritmo y haría valer su gran velocidad de manos para anotar puños claros en hook zurdo, directo o jab, imponiéndose por estrecho margen en el tanteo a una Zamora que probaba suerte con su derecha recta. Con todo, tan temprano en el choque como en el segundo episodio, la mexicana desplegaría su enorme potencial ofensivo acortando la distancia e impactando potentes hooks que le sirvieron para llevarse la mejor parte en los primeros cruces de golpes de notable intensidad. Además, cuando entre ambas se abrían espacios, la titular mundial usaría contra su rival un efectivo 1-2 y establecería de forma más certera el jab. La pelea estaba ganando en interés y en dureza por instantes, algo que culminaría en un brutal tercer episodio.


Si bien la japonesa volvería a utilizar con acierto el gancho de mano adelantada combinado con el directo, llegando de forma muy clara, «La Roca» ofrecería una espeluznante respuesta pese a encontrarse por momentos bajo una lluvia de golpes. Y es que si Ando se empeñó a fondo para tratar de romper la pelea, Zamora explotaría y lanzaría una ofensiva con una enorme cantidad de hooks y directos que desbordaron a la aspirante y la obligaron a ceder apabullada por la multitud de puños. Tras este gran asalto, nuevamente la visitante trataría de tomar la iniciativa al inicio del cuarto episodio, pero Zamora volvería a responder con inmensa contundencia con golpes en todas las trayectorias, produciéndose durísimos y sensacionales intercambios cuando la valiente japonesa trató de resistir. 


Cuando la pelea estaba llegando a un punto álgido de emoción e intensidad, finalmente, en el quinto round, Zamora quebraría la resistencia de su oponente tras alcanzarla con un uppercut y una derecha, golpes que dejaron a Ando con obvios problemas para mantenerse equilibrada. Entonces la local se volcaría al ataque con contundentes hooks que empujaron a las cuerdas a su contrincante, que encerrada recibiría un terrible castigo que debería haber sido interrumpido por el árbitro para decretar el KO Técnico. Aun así, la campana salvaría a Ando, que saldría en visible mal estado al sexto round sólo para que una nueva derecha la condujese de espalda al ensogado y Zamora la alcanzase con terribles hooks, que esta vez sí, llevaron al tercer hombre a intervenir a la vez que volaba la toalla desde la esquina de la retadora.

Con este final, en el que abrumó a una Ando 12(5KO)-9(1) llena de coraje y sumamente competitiva que nunca había perdido antes del límite, Ibeth «La Roca» Zamora 25(10KO)-5 sellaba una sensacional actuación que la afianza como la número 1 de la división minimosca y como una de las integrantes del top libra por libra. Muchos argumentarán que Yesica Bopp, que venció a Zamora (aunque al inicio de la carrera de ambas), puede ser merecedora de la condición de reina de la categoría, pero teniendo en cuenta la inactividad de la argentina por espacio de casi dos años no se le puede seguir valorando como la número 1 hasta que no regrese a los rings y demuestre en que estado se encuentra [Bopp retornará a los cuadriláteros el 8 de abril en un duro test ante Vanesa Taborda]. Sea como sea, y dejando al margen estos debates sobre los rankings extraoficiales, no cabe duda de que Zamora pasa por uno de los mejores momentos posibles y que su rendimiento está en un punto álgido, por lo que no tiene tiempo que perder ni resulta necesario aumentar su record con defensas voluntarias ante oponentes relativamente asequibles. Por el contrario, la agresiva, fuerte e incasable mexicana debería apuntar ahora a la unificación de coronas o a un ascenso al algo más contendido peso mosca para buscar agrandar aún más su estela y hacer historia en mayúsculas en el boxeo femenino.

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