George Groves – Martin Murray (25/6/2016)

O2 Arena, Londres, Reino Unido.

Eliminatoria final WBA del peso supermedio.


Se esperaba que este combate entre dos de los más complicados retadores mundiales del peso supermedio se desarrollase igualadísimo hasta la conclusión, ya que ambos llegaban a esta pelea en circunstancias similares y sus estilos parecían prestarse a ello. Pero finalmente el choque estuvo decantado casi de un sólo lado durante gran parte del enfrentamiento, siendo Groves quien dominó. En un inicio la superior actividad de éste le dio buenos resultados, ya que sus veloces directos y curvos, aunque muchos de ellos impactaban en los brazos de Murray, le permitían anotarse los asaltos con gran facilidad. Y es que su oponente a penas lanzaba manos, ostentando una bajísima frecuencia de golpeo, por lo que los jueces no podían tener dudas sobre a quien entregar los asaltos.

Era obvio que Murray estaba optando por la arriesgadísima estrategia de guardar fuerzas para el final, etapa en la que Groves suele tener bajones de rendimiento, pero con el paso de los rounds empezó a intuirse que la ventaja era demasiado amplia como para ser salvada de otra manera que no fuese con un knockout. Durante los asaltos anteriores a la mitad, Murray intentaría intensificar sus acciones, tomar la iniciativa y conectar sus directos además de sus ganchos al cuerpo, pero las esquivas dinámicas de Groves, sus entradas y salidas y su acierto al contragolpe neutralizaron cualquier reacción. Es más, alcanzado ya el sexto round, «Saint George» aprovecharía un fallo de su oponente para llevarlo contra las cuerdas y alcanzarlo con una peligrosa combinación de directos.


Desde ese punto del combate, Groves controló la pugna todavía con mayor suficiencia, encontrando perfectamente los huecos en la rígida defensa de su rival y anotando el directo, el cruzado diestro y el uppercut de esta misma mano, golpe que en el séptimo round llegó a estremecer al encajador Murray. A su vez, éste se mostraba cada vez más desgastado, llevando los brazos bajos por el cansancio y siendo repetidamente desequilibrado por los puños de su rival, estando cerca de irse al knockdown en el noveno round. Entonces, en este momento crítico, Murray tiró de su enorme coraje, saldría al décimo round con una agresividad sensacional y a la desesperada lanzaría terribles hooks que llegaron a estremecer a Groves (de escaso encaje) y a amenazar su triunfo seriamente. Con todo, a pesar de los intensos intercambios que se produjeron, el susto no fue suficiente para romper el control de Groves, que contragolpeando bien en el onceavo round y estando a punto de derribar a Murray después de fortísimos hooks y uppercuts de derecha en el último episodio, cerró perfectamente el choque.


De este modo, los jueces no tuvieron problemas para otorgar unas justas cartulinas de triple 118-110 a favor de George Groves 24(18KO)-3(2) que lograba la mayor victoria de su trayectoria como púgil profesional, junto a la obtenida ante James DeGale al inicio de su carrera. Es posible que los sobreesfuerzos de Murray 33(16KO)-4(1)-1 para dar el peso, entre otros factores, pudiesen condicionar la actuación de éste boxeador normalmente muchísimos más duro y competente. Pero lo cierto es que Groves boxeo realmente bien, superando por número de puños cuando su rival se mantenía expectante, no arriesgándose en cruces de golpes innecesarios y contragolpeando con velocidad y precisión cuando Murray trató de reaccionar. Así, y con los apuros hechos pasar a su oponente, Groves logró una victoria muy sólida que no puede ser empañada por el décimo asalto en el que se vio sorprendido. En virtud de este triunfo Groves, que de haber boxeado así contra Badou Jack ahora sería campeón, era nombrado retador mandatorio WBA del peso supermedio, teniendo acceso a este mundial en los próximos meses.


Respecto a la situación del título de la Asociación, si son ciertas las afirmaciones hechas a los medios por parte del equipo de Chudinov, la WBA desposeerá en breve a Felix Sturm por su positivo en control antidopaje y restaurará a Fedor Chudinov como monarca. De ser así, Groves deberá enfrentar al rocoso excampeón ruso, aunque todavía resta la confirmación oficial de esta decisión por parte del organismo. Además puede que el británico deba esperar más de lo previsto para alcanzar el mundial, ya que no se debe descartar que el campeón regular Giovanni De Carolis pueda solicitar antes (si es que se impone el 23 de julio a Tyrone Zeuge) un combate mandatorio ante el supercampeón.

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