Francisco Vargas – Orlando Salido (4/6/2016)

StubHub Center, Carson, Estados Unidos.

Campeonato mundial WBC del peso superpluma.


Esta será sin duda una de las cinco mejores peleas del año 2016, existiendo una altísima probabilidad de que sea la mejor, puesto que, como se esperaba, ambos boxeadores intercambiaron golpes sin tregua en una batalla épica, durísima y sumamente igualada, lanzando un total de 2000 puños y alcanzándose con más de 700, cifras que dan una muestra del intensísimo ritmo de combate.

En el inicio Vargas se desplazaría y trataría de establecer el jab mientras su rival intentaba acortar la distancia para conectar sus hooks, aunque ya en el primer asalto se producirían emocionantes intercambios cuando el campeón estremeció a su rival con una derecha y se lanzó en busca del knockout, siendo contestado con tenaces ataques de un Salido contra las cuerdas. A partir del segundo asalto los espacios entre ambos se reducirían drásticamente, de modo que los dos contendientes se volcaron en un desenfrenado intercambio de golpes, destacando el sensacional trabajo de Salido con el gancho zurdo al cuerpo respondido con rápidas series de rectos y curvos por parte de Vargas. Así, el choque quedó estancando como un duelo de desgaste lleno de alternativas, que se sucedían varias veces incluso en un mismo round.


Si en el tercer asalto Vargas utilizó tan bien los hooks como un preciso 1-2 y Salido hizo valer terribles combinaciones de ganchos que obligaron a su adversario a centrarse unos instantes en realizar esquivas de cintura, en el cuarto asalto el retador dejaría un tanto tocado al monarca con descargas de hooks zurdos al cuerpo y rostro. De todos modos, «El Bandido» no cedía ni un ápice, al contrario, puesto que, a pesar de sufrir un serio corte en la ceja izquierda, en el quinto episodio sostendría una feroz ofensiva que obligaría a estar prolongadamente contras las cuerdas a un «Siri» que realizaba sobreesfuerzos para tratar de igualar el despliegue de golpes de su oponente. En el ecuador del combate, aunque quizás Salido podría ir algo por delante en las tarjetas, Vargas igualaría las acciones con un brutal gancho diestro que estremeció al aspirante, que pasó serias dificultades para sobrellevar los ganchos y uppercuts encajados posteriormente.


Si bien ambos se vieron estremecidos en diversos momentos, esto no impidió que, incluso estando afectados, los dos púgiles siguiesen resistiendo y dando la vuelta al desarrollo de la pugna de manera constante. Quedando claro que el enfrentamiento se iba a disputar como una guerra sin descanso en la que ambos se alcanzaban con golpes en todas las trayectorias y con enorme potencia, sólo restaba esperar que un giro de los acontecimientos decantase el igualadísimo choque en la recta final, aunque este no llegó. En el octavo y en el noveno episodio el excampeón aturdiría nuevamente a su adversario con el gancho diestro y con otros golpes, poniendo de manifiesto que si Vargas se hubiese mantenido más dinámico al inicio podría haber decantado a su favor las cartulinas y haber resistido mejor en el último tramo. Con todo, Vargas quiso pelear de principio a fin en la distancia corta que planteaba su oponente, por lo que usaría su superior velocidad de manos para conectar una serie de directos y hooks que pusieron en algunos apuros a Salido en el décimo asalto.


Finalmente, tras un onceavo y doceavo round en los que ambos pasaron por dificultades intercaladamente y que alcanzaron un grado de combatividad y de espectáculo formidables, la pelea llegó a la lectura de tarjetas, pareciendo increíble como ambos púgiles, a pesar de haber recibido un castigo brutal, de haber pasado por compliaciones con frecuencia y de tener la cara tremendamente inflamada habían podido consumir los doce asaltos. Respecto a las puntuaciones de los jueces, estás difícilmente podrían contentar a todo el mundo y dar un vencedor inequívoco, puesto que los constantes cruces de golpes hicieron casi imposible llegar a una conclusión sobre quién merecía anotarse muchos de los rounds. Aun así, el veredicto pareció más que justo y acertado, dando un resultado de empate por decisión mayoritaria con cartulinas de doble 114-114 y un 115-113 a favor de Vargas. Aunque es obvio que mucha gente habrá visto vencedor a Salido 43(30KO)-13(5)-4 y otros tantos a Vargas 23(17KO)-0-2, el resultado de tablas parece el más adecuado, porque ambos hicieron todos los méritos que estuvieron a su alcance para obtener el triunfo, brindando, como aseguraron que harían, una batalla que maravilló a los críticos y a los aficionados por su dureza, intensidad, y emoción.


Todavía no se había terminado el choque y ya era inevitable pensar que sería necesaria una revancha para dirimir al ganador definitivo y, sobre todo, para poder ver de nuevo a estos sensacionales guerreros ofreciendo otra pelea desbordante de espectacularidad y ritmo combativo. Tras el combate ambos parecieron estar dispuestos a aceptar la opción de un combate de desquite, aunque sin descartar otras interesantísimas opciones. Y es que entre los espectadores del duelo estaban dos posibles adversarios, ambos de un nivel de dificultad grandísimo, ya que éstos eran ni más ni menos que Vasyl Lomachenko y Takashi Miura, los dos mencionados en las declaraciones de Salido. En cualquier caso, sea contra estos o contra otros boxeadores, no cabe ninguna duda de que cuando Vargas y Salido retornen a los rings después de un largo y merecido descanso, seguirán ofreciendo formidables peleas que llevarán al máximo el espectáculo, dado que ambos son dos de los boxeadores más tenaces libra por libra y dos de los que merece más la pena ver combatir, algo que tampoco pasa por alto a las grandes promotoras y sus cadenas de televisión asociadas.

Suscríbete
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios