Fernando Cárcamo – Daniel Echeverria (13/2/2016)

Centro de Usos Múltiples, Ciudad Obregón, México. Peso Welter.


Durante los dos primeros episodios de la pelea Echeverria haría valer su superior alcance para mantener la distancia y conectar las manos más claras, logrando, en líneas generales, dominar el choque ante un Cárcamo bastante inactivo que ocupaba el centro del ring. Las entradas y salidas de «Tocado» con su 1-2 y con el 2-1, muchas veces precedidas por un efectivo doble jab, fijaron repetidamente a su oponente, que se centró principalmente en permanecer cerrado e intentado evitar agachándose los golpes rectos que su rival le lanzaba. Cuando las fugaces ofensivas de Echeverria finalizaban, Cárcamo reanudaba una tenue  presión en búsqueda de los hooks, pero ésta era rápidamente detenida por nuevos ataques de su adversario, que saliendo desde el ángulo tras conectar sus puños contribuía a desordenar aún más el mapa táctico del «Guerrero Yaqui».

Así, el enfrentamiento se estaba desarrollando de forma favorable a Echeverria, que no sólo se mantenía móvil para buscar el momento del 1-2, sino que también mostraba un buen boxeo estático contragolpeando con el directo zurdo aislado o impactando cruzados y ganchos con mayor velocidad que su oponente en los intercambios. En cualquier caso, y llegada la pelea al tercer asalto, en el que ambos tenían ya un corte en uno de sus párpados (Cárcamo en el izquierdo y Echeverria en el derecho), una mano potentísima y aislada decidiría el enfrentamiento súbitamente. Cárcamo saldría con una presión mucho más elevada, llevando a un Echeverria más cercano a las cuerdas a tratar de disuadir sus ataques con los ganchos, así un hook de derecha de «Tocado» sería contragolpeado por un durísimo cruzado zurdo abierto de su rival que le desplomaría brutalmente sobre la lona. Echeverria se pondría en pie antes de que terminase la cuenta del árbitro, pero un posible desequilibrio (algo que no se pudo apreciar bien desde televisión) llevó al tercer hombre a detener el combate.


Por ello, un Fernando Cárcamo 21(16KO)-6(2) que había hecho muy poco para tratar de emparejar las acciones durante los dos primeros episodios, basando sus posibilidades en golpes aislados y poco efectivos, lograba con un sólo y decisivo puño conseguir una victoria por KO Técnico que debería valerle el acceso a grandes oportunidades muy próximamente. Y es que, dejando al margen la controversia sobre si Echeverria 19(17KO)-2(1) podía seguir combatiendo o no, Cárcamo es un terrible pegador que suele ofrecer, tanto para su bien como para su mal, espectaculares enfrentamientos, por lo que no deberían faltarle buenas ofertas en los próximos meses, más aún teniendo en cuenta que la victoria sobre su compatriota podría hacerle aparecer en las listas mundiales. En cualquier caso, y aunque no se puede obviar que una pegada tan potente resulta sumamente útil y le servirá siempre para mantener en peligro a sus oponentes hasta el fin del combate, Cárcamo ha vuelto a poner de manifiesto algunas vulnerabilidades apreciables y cierta falta de recursos cuando boxea con espacios, aspecto que deberá trabajar en el futuro para convertirse en un púgil mucho más sólido y tremendamente difícil de batir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *