Evgeny Gradovich – Jesús Galicia (9/1/2016)

Centro Deportivo Boxing Unitres, Picaña, España. Peso Pluma.


El enfrentamiento Gradovich-Galica fue simplemente la confirmación de la tremenda crisis por la que pasa el excampeón mundial ruso, puesto que, más allá de lo que las cartulinas de los jueces reflejaron, su actuación fue pobre y en ella se vio superado durante largos periodos por su valiente oponente, un Galicia volcado al ataque. Simplemente a base de volumen de golpes (que es justo señalar que era más que loable) el mexicano pudo desbordar inicialmente a su oponente, que no mostraba más recursos que eventuales contragolpes aislados en uppercut y hook que no podían compensar la marea de puños, muchos de ellos heterodoxos, de Galicia. Con todo, éste se veía condicionado determinantemente por su total descuido en aspectos defensivos, abriendo constantes huecos que podrían ser aprovechados con facilidad por cualquier boxeador avispado, algo que, de todos modos, Gradovich no lograba siempre.

En cualquier caso, la mayor claridad de golpeo del ruso, o mejor dicho su mayor técnica en la ejecución de los puños en los descarnados intercambios, le suponía al «Ruso Mexicano» anotarse unos asaltos que no deberían haber ido a su cuenta por número de golpes conectados. Sea como sea, y juzgándolo como a un campeón mundial, Gradovich poseía terribles problemas de ritmo y una casi total falta de iniciativa que sólo pudo compensar a largo término cuando Galicia, irremediablemente, se vio mermado en su capacidad ofensiva y en su resistencia física. Y es que «El Zurdo de Oro» terminó por sacudir sus cansados y agarrotados brazos afectados por su constante golpeo, que era tan continuado que en algunos momentos, a pesar de fallar casi la mitad de sus puños, superaba al excampeón en golpes impactados.


Aunque el enfrentamiento se siguió desarrollando como una incansable e igualada pugna de intercambios de golpes curvos en la distancia más corta, Gradovich comenzaría en la segunda mitad a mejorar algo su combate, conectando con más insistencia su directo diestro de corto recorrido y embistiendo a su fatigado rival, que además sufría un corte considerable en torno a su ojo derecho. Así, Gradovich pudo mejorar en parte una actuación mediocre (en el mejor de los casos) y cerrar con ligera solvencia el enfrentamiento puesto que, si bien su rendimiento seguía siendo bajo, al poseer como principales virtudes su regularidad y resistencia no bajó su actividad cuando su rival se desfondaba. Con todo, y aunque Galicia tuvo sus limitaciones como principales adversarios, el mexicano había ofrecido una actuación lo suficientemente meritoria para conseguir al menos unas puntuaciones ajustadas cuando terminaron los diez asaltos.


Pero no fue así para los tres jueces, ya que uno de los cuales dio un ridículo e injustificable 99-93 a favor de Gradovich, que fue parcialmente compensado por unos más acordes 96-94 también a su favor y un 96-96 empate. En cualquier caso, mereció más un Galicia 13(8KO)-9(4)-1 que perfectamente podría haber obtenido a su favor la victoria. Sea como sea, y dejando de lado el cuestionable resultado, Evgeny Gradovich 21(9KO)-1-1 parece estar, a pesar de su autoconfianza, en uno de los peores momentos de su carrera, rindiendo en sus últimas cuatro peleas a un nivel realmente bajo para un titular mundial. Es por ello que parece más que improbable, por no decir más, que Gradovich pueda imponerse en buena lid a ninguno de los campeones del peso pluma. De todos modos, cabe recordar que la intención de Gradovich pasa por bajar al peso supergallo para medirse a medio-largo plazo a Nonito Donaire, plan bastante poco realista. ¿Cuantas posibilidades de triunfo tendrá un púgil actualmente en las 128 libras, que tiene problemas para batir a rivales más ligeros, si se sobreesfuerza para dar las 122 libras y se mide a un venido a menos pero muy peligroso Donaire? Realmente muy bajas, aunque de lograr dar el peso tendrá mayores posibilidades que en la muy contendida categoría pluma.


De momento, el plan de Gradovich pasa por pelear en 124 libras en abril para combatir posteriormente en las 122 libras, el límite supergallo, queriendo después enfrentar a Donaire…una estrategia compleja y difícil de ejecutar correctamente que obvia además la agenda del propio campeón filipino, por lo que el ruso podría dejar muchos meses su carrera estancada sin lograr finalmente réditos decisivos.

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