Dejan Zlaticanin – Franklin Mamani (11/6/2016)

Turning Stone Resort & Casino, Verona, Estados Unidos.

Campeonato mundial WBC vacante del peso ligero.


En repetidas ocasiones Mauricio Sulaimán se ha mostrado muy contrariado cuando algún periodista o aficionado ha mencionado que hoy en día los cinturones mundiales han perdido gran parte de su valor por el mercadeo que de ellos se hace y por el hecho de que sean disputados por púgiles de bajo nivel, aspectos que él ha negado vehementemente. Pero es difícil no afirmar que algo se está haciendo mal en la configuración de los campeonatos y de los rankings después de ver, entre muchos otros casos similares, el mundial WBC ligero del pasado sábado. En este enfrentamiento un buen boxeador como el retador mandatorio Dejan Zlaticanin, que se ganó a pulso su posición con victorias sobre Ricky Burns y Ivan Redkach, se enfrentó a un modesto Franklin Mamani que nunca se había medido a un púgil ni siquiera cercano al top, pero que era el boxeador mejor ranqueado disponible en la lista del Consejo gracias a los títulos menores por él disputados.

Nada más empezar el choque un hook del montenegrino ya puso en apuros a su oponente, que se vería nuevamente desequilibrado, tras unos intercambios, por un gancho zurdo al rostro. Con todo, la voluntad de Mamani, su encaje (nunca había perdido antes del límite) y una ralentización del ritmo de las acciones aplazaron el desenlace, aunque el desplazamiento lateral del boliviano no impidió que Zlaticanin lo alcanzase con otros variados ganchos arriba y abajo además de algún seco jab. En el segundo episodio, «El Matador Jr.» resistió bien con repetidos hooks al cuerpo y potentes uppercuts a la contra, aunque el zurdo Zlaticanin empezaría a utilizar su directo de izquierda y su potente gancho de mano adelantada, todo ello a la vez que se mostraba mucho más efectivo defensivamente realizando esquivas de cintura y bloqueando los puños de su rival.


Finalmente, se llegaría a un tercer round que sería el definitivo, puesto que un hook de izquierda de Zlaticanin impactaría en la sien de su oponente, estremeciéndolo, desequilibrándolo y llevándolo a las cuerdas. Aunque habría una pequeña pausa, puesto que Zlaticanin empujó hacia la lona a su oponente mientras buscaba un hook definitivo, en la reanudación «Dynamite» conectaría varios hooks de izquierda y directos que, sin respuesta, llevaron al árbitro a intervenir y decretar el KO Técnico. De esta forma, Dejan «Dynamite» Zlaticanin 22(15KO)-0 se coronaba campeón mundial WBC del peso ligero, dejando en muchos aficionados la impresión de que no merecía tal premio, aunque esta afirmación no es totalmente justa, puesto que Zlaticanin es uno de los mejores retadores del peso ligero y era el aspirante obligatorio de Linares, por lo que la desposesión de éste le hacia merecedor del acceso al mundial. En realidad el problema es más profundo.


Primeramente el lesionado Jorge Linares no debería haber sido desposeído, puesto que otros campeones WBC no han cumplido con su defensa mandatoria por lesión y no se han emprendido medidas tan drásticas, optándose por crear un título interino o simplemente por esperar a que el monarca se recuperase para que cumpliese con sus requerimientos. Pero, una vez que fue desposeído, el problema reside en quien fue designado como rival del mandatorio Zlaticanin. Sin que se pueda culpar a nadie por le hecho de que el coaspirante inicial, el italiano Emiliano Marsili, abandonase el combate mundialista por enfermedad, y comprendiendo las dificultades para encontrar a un púgil del top 15 que acepte una pelea tan importante con poco más de una semana de antelación, la pregunta es cómo podía estar ranqueado 5º Mamani, algo que conllevó su designación final como coaspirante. Su mejor victoria había sido en 2013 ante DeMarcus Corley, púgil que debería estar retirado, aunque la mayoría de sus restantes triunfos habían sido ante púgiles modestísimos. Además, ¿Como podían estar peor ranqueados, por citar a unos cuantos componentes del top 40, boxeadores como Petr Petrov, Dante Jardon, Masayoshi Nakatani, Luke Campbell, Felix Verdejo, Darleys Pérez o Jonathan Maicelo?


Lo cierto es que tanto la WBC como los otros tres organismos toman decisiones en cuanto a sus rankings que resultan totalmente inadecuadas y que cuando las enmiendan muchas veces optan por recurrir a la irregularidad, como cuando la WBO degrada súbitamente a un púgil en su ranking para eludir que alcance la eliminatoria, siendo mucho más fácil y justo el directamente no haberlo ranqueado por encima de su nivel. En cualquier caso, muchas veces la errónea configuración de las listas lleva a que las eliminatorias y los mundiales sean disputados por púgiles que no deberían contender en ellos, empequeñeciendo el valor de los cetros mundiales y afectando a la visión de éstos por parte de críticos y aficionados. Sea como sea, al menos Zlaticanin es un buen púgil que debería ostentar su corona con garantías de éxito y que podría plantar seria batalla al número 1 del peso ligero Jorge Linares, boxeador al que se medirá de forma obligatoria en unos meses a consecuencia de su posición de titular en receso.

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