Carlos Díaz – Roberto Marroquín (14/5/2016)

Gimnasio UAT, Reynosa, México. Peso Superpluma.


La lectura del combate entre Díaz y Marroquín inevitablemente se vio condicionada por el hecho de que se espera mucho del primero de ambos, prospecto mexicano que es valorado por algunos como un principal candidato a la disputa del mundial superpluma a medio-largo plazo. Así, si bien la pelea de Díaz no fue la mejor de toda su trayectoria, ni de lejos fue tan mala como algunos críticos consideraron, estando al margen el hecho de que replicando su combate ante Marroquín contra un rival de la élite no podría lograr imponerse.

La táctica elegida por «Chuko» para este decisivo combate fue eminentemente elusiva, puesto que manteniéndose elevadamente móvil por el exterior del ring, haciendo valer su gran envergadura y estableciendo el jab acompañado de algún directo pretendía neutralizar el avance de su agresivo oponente, que en ocasiones le alcanzaría por sus enormes descuidos defensivos. Por su lado, Marroquín utilizaba un boxeo bastante frontal, centrándose en cortar el ring y en conectar manos de poder que frenasen el dinamismo de su rival, aunque sin la suficiente variedad táctica o de recursos su empeño tenían irregulares resultados. De esta forma, el enfrentamiento se vería marcado por el cambiante acierto de ambos, estando varios asaltos notablemente igualados.


En los primeros episodios, tras un tanteo con el jab, Díaz conectaría algún buen 1-2 junto a cruzados de derecha, mientras Marroquín erraba buena parte de sus directos por el desplazamiento de su contrincante. De todos modos, el exretador mundial es demasiado tenaz como para rendirse, por lo que, presionando con intensidad, en el tercer episodio lograría acortar la distancia y alcanzar a su rival con un par de derechas directas, seguidas por una combinación de rectos y hooks, que llevaron a la lona a Díaz. A pesar de ello, y aunque sería castigado en la reanudación con series de hooks, el hostigado púgil contragolpearía con un gancho zurdo que derribaría a Marroquín, frenando con este knockdown de forma crucial la agresividad de dicho boxeador hasta el final.


Por este motivo, Díaz, amenazado tras la caída y con su adversario mostrándose precavido, encontró el momento y los espacios para reanudar su desplazamiento y para desplegar un boxeo más útil para puntuar que para lograr una brillante victoria. Con todo, a pesar de que Marroquín lo alcanzaría eventualmente con directos aislados de potencia bastante escasa, Díaz sabría sobrellevar la presión y compensar el trabajo de su rival, para lo cual se apoyaba en su largo e infravalorado jab y en un gancho zurdo al rostro que fue su mejor golpe. Si Marroquín hubiese contado con una pegada más potente o con una mayor precisión hubiese podido hacer más que anotarse asaltos salteados explotanto los numerosos errores de su adversario y su excesiva y desordenada tendencia a correr el ring. Pero al no conectar manos de poder en adecuado número ni realizar acciones ofensivas suficientemente eficientes, no logró impresionar a los jueces, que por claridad se decantaron por los contragolpes de Díaz.


Así, aunque según el criterio de algunos analistas, que valoran más la presión y la acometividad, el resultado resultó un nefasto error, para quienes se centran más en valorar la precisión de los golpes por asalto el veredicto resulto muy acertado. Y es que los jueces dieron la victoria a Carlos «Chuko» Díaz 20(10KO)-0 por decisión unánime y tarjetas de 96-94, 96-95 y de 98-91, de las cuales la última es claramente excesiva y las otras dos acertadas, porque, si bien el combate estuvo igualado y ninguno de los dos se mostró lo suficientemente acertado como para imponerse de forma muy concluyente, Díaz supo neutralizar en parte a Marroquín 25(18KO)-4-1, o al menos no permitió que éste lograse distinguirse a pesar de su mayor frecuencia. Sea como sea, la que puede contarse como una de las mayores pruebas de la carrera de Díaz hasta la fecha no fue resuelta con la requerida solvencia, de modo que, a pesar de que se aproximará al top 5 WBO y de que afirma estar listo para enfrentar a los mayores oponentes, parece que el mexicano todavía deberá foguearse notablemente ante púgiles cada vez más exigentes si quiere aumentar sus ahora mismo limitadas posibilidades de coronarse.

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