Miguel Cotto – Saúl Álvarez (21/11/2015)

Mandalay Bay, Las Vegas, Estados Unidos.

El cinturón mundial WBC del peso medio sólo en juego para Álvarez.


Sabiendo que sólo con movilidad, velocidad y técnica (y evitando a toda costa las cuerdas) podía lograr el triunfo, Cotto abriría la pelea con un boxeo dinámico que durante un buen número de asaltos cumplió con lo requerido. Desplazándose con pasos laterales, realizando ofensivas entrando y saliendo o simplemente esperando el paso adelante de su rival para atacar, el excampeón medio controlaría inicialmente las acciones, utilizando para ello sobre todo un buen y repetido jab al igual que su excelente gancho de mano adelantada. Así, acelerando todavía más sus pasos cuando la presión de su oponente se intensificaba, pudo mantener cierta ventaja táctica, aunque Álvarez no tardaría en reaccionar. En el tercer asalto el «Canelo» vería premiada su insistencia ofensiva impactando varias derechas directas de notable claridad además de algún hook zurdo en los eventuales y breves cruces de golpes que se producían.

Pronto quedó claro que el combate iba a ser una pugna entre frecuencia y potencia, dado que las más numerosas manos lanzadas por Cotto eran compensadas por los más aislados pero también más fuertes puños de Álvarez, por lo que, de ese modo, las mejores acciones de ambos se intercalaron. Cuando Cotto realizaba ofensivas breves, repitiendo con su izquierda el gancho o combinando pocos uppercuts y hooks, lograba tener éxito, pero si sus ataques se prolongaban demasiado no tardaba en recibir duros contragolpes en directo o hook zurdo que le frenaban en su empuje. Del mismo modo, Álvarez conseguía eventualmente acortar la distancia e impactar golpes de poder que, aunque aislados, le valían para anotarse el round y superar el esfuerzo realizado por su oponente.


Pasado el ecuador de la pelea, ésta comenzó a decantarse más, y tras un séptimo round en el que Álvarez realizó buenas esquivas y alcanzó al contragolpe a su rival, el mexicano tendría uno de sus mejores rounds en el octavo, cuando su adversario cometió el terrible error de intercambiar golpes en corta, permitiendo que el «Canelo» explotase lo mejor de su repertorio de curvos para impactar potentes manos. Posteriormente a este asalto, Cotto tuvo unos instantes de menor actividad, pareciendo estar padeciendo algo de cansancio por su continuo movimiento, a la vez que podía tener alguna duda táctica. En todo caso, estos momentos de falta de resolución se prolongaron poco tiempo, y tras encajar duros uppercuts y ganchos en el noveno episodio, el puertorriqueño caminaría el ring sin cesar y ya hasta el desenlace. Finalmente, y aunque Cotto eludiría bastantes ataques y usaría con efectividad el jab, Álvarez cerraría bien la pelea en un doceavo asalto más intenso en el que nuevamente haría valer su potencia de golpeo.


El enfrentamiento, una vez concluido y evaluándolo globalmente, no había sido el combate del año, aunque sin duda fue una buena, entretenida y contendida pelea entre dos campeones que habían ofrecido planteamientos opuestos y que habían tenido respectivos momentos de ventaja durante el cruce. Por ello, se podían esperar unas puntuaciones ajustadas, aunque estas no estuvieron ni si quiera cerca de serlo, ya que los jueces dieron la victoria de forma unánime a Sául «Canelo» Álvarez 46(32KO)-1-1 con unas inaceptablemente amplias tarjetas de 117-111, 118-110 y un simplemente repulsivo 119-109. Y es que es injustificable el hecho de que Dave Moretti le otorgue un único round a Cotto, dando alas con su arbitrariedad y negligencia a quienes piensan que las puntuaciones pueden estar prefijadas. Dejando de lado este hecho, parece evidente que la iniciativa en el ataque y la potencia de pegada de Álvarez fueron los principales factores valorados por los jueces y las claves de su victoria, siendo por otro lado los jabs de Cotto 40(33KO)-5(2) claramente minusvalorados, en una actuación por lo demás meritoria y mejor de la esperada.


Respecto al futuro del nuevo campeón WBC del peso medio, en principio Óscar de la Hoya señaló su intención de que Álvarez pelee en el mes de mayo y posteriormente en septiembre, aunque la gran pregunta es quién será su rival. En principio el retador mandatorio es un Golovkin al que dice que quiere enfrentarse, pero no en el límite medio sino en un peso pactado, por lo que habrá que aguardar a las decisiones de ambos contendientes y a la postura del Consejo para terminar por ver cual será la resolución, pudiendo incluso terminar el asunto con Álvarez dejando vacante su cinturón. De todos modos, sin enfrentar a Golovkin, Álvarez no encontrará bolsas tan grandes ni tanta atención con otros púgiles del peso medio, por lo que si no se midiese al kazajo debería tratar de buscar a la élite del peso superwelter.

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