Liam Smith – John Thompson (10/10/2015)

Manchester Arena, Manchester, Reino Unido.

En juego el cinturón mundial vacante WBO del peso superwelter.

Aplicando la táctica que tantos éxitos le ha dado recientemente, el estadounidense Thompson complicaría bastante el combate al local Smith durante los primeros rounds. Y es que Thompson, desplazándose con mucha fluidez y utilizando su magnífico y veloz jab, neutralizaría casi totalmente a su contrincante, anotando además algún seco 1-2 sin tomar a penas riesgos, puesto que Smith le seguía de cerca muy cerrado en su guardia pero casi sin lanzar puños. Con todo, Smith no se mostraba menos agresivo simplemente por actitud conservadora, sino que aguardaba el momento adecuado para explotar las brechas en la defensa de su rival. Así, anotaría muy pocos golpes en los primeros asaltos, pero estos serían de poder casi todos, haciendo valer con contundencia pero sumamente aislados el 1-2 y la derecha directa junto a algún hook zurdo. Aun así, Thompson rodaba bien los escasos golpes de su rival, por lo que inicialmente no tendría dificultades, usando también sus buenas esquivas, incluso contra las cuerdas, para eludir a Smith.


El ganador del torneo Boxcino 2015 Thompson comenzó con el paso de los rounds a soltarse más y desplegar aún con mayor eficacia su boxeo, trabajando mucho más que su contrincante, a la vez que mantenía la distancia con el jab y el 1-2, y contragolpeando sus escasas ofensivas, casi siempre variando después la línea de ataque. No sería hasta el cuarto round que, quizás por haber ido acumulando aunque esporádicas un buen número de derechas, Thompson comenzaría a mostrarse menos rápido de piernas y a salir con menor agilidad de los ángulos, permitiendo que «Beefy» entrase al fin en la distancia corta y conectase ganchos zurdos al cuerpo. De todos modos, la frecuencia de golpeo y el acierto del estadounidense seguían siendo elevados, por lo que aumentando su dinamismo en el quinto episodio pudo frenar el empuje de su contrincante, que recibió algunos buenos rectos y un certero uppercut diestro.


A pesar de la ventaja en las cartulinas de Thompson, que se había anotado casi todos los asaltos, el británico pudo en el sexto asalto explotar el principal punto débil del visitante, su falta de encaje. Una nueva derecha recta contundente, seguida unos instantes después por un gancho de mano adelantada, pondría en algunos apuros a Thompson que, aunque trataba de contestar, a penas mostraba potencia ni tensión en sus rectos lanzados como réplica. Incluso caería a la lona tras un nuevo gancho de mano adelantada de Smith, pero el árbitro, quizás equivocadamente, no realizó cuenta. En cualquier caso, y pese a no haberse contado el knockdown, Thompson estaba claramente venido a menos, por lo que sin poder utilizar su agilidad de piernas era una fácil víctima para el sólido Smith, que ahora si lanzaba en considerable número ganchos de ambas manos, secos jabs y su 1-2. El combate estaba ya decidido, y en el séptimo asalto, después de que Thompson fuese arrojado a la lona por su rival cuando intentaba agarrarse (algo que debería haberle valido el descuento de un punto a Smith), sería finalmente quebrada su resistencia.


Tras un par de potentes derechas rectas, y también dos hooks zurdos, Thompson sería conducido hacia las cuerdas con un jab y un hook de mano adelantada, donde caería fulminado a la lona por un tremendo 1-2, no pudiendo responder a la interrumpida cuenta del árbitro. Por este KO Técnico en el séptimo asalto, el invicto Liam «Beefy» Smith 21(11KO)-0-1 conseguía por primera vez en su carrera proclamarse campeón mundial, obteniendo el cetro WBO vacante del peso superwelter. Este triunfo tan contundente pudo materializarse básicamente por un acierto táctico y de estudio de su rival por parte de Smith y su equipo. El hábil Thompson 17(6KO)-2(2) es un púgil que puede atormentar con su jab y su directo a sus perseguidores cuando tratan de entrar, por lo que Smith permaneció totalmente cerrado bloqueando sus puños. A la vez, el británico aguardaba la ocasión para conectar potentes y escasos directos, siempre intentando evitar los más peligrosos contragolpes de su adversario, quien finalmente terminó por no poder aguantar las medidas descargas de Smith.


Tan solo dos meses después de la fecha de su coronación, el nuevo campeón mundial planea regresar a los cuadriláteros en diciembre para realizar una primera defensa con la que tratará de afianzarse y demostrar una vez más que merece esta posición, cuestionada por el excampeón Demetrius Andrade, que fue desposeído de este cinturón y que desea recuperarlo cuanto antes.

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