Javier Mendoza – Milan Melindo (30/5/2015)

Campo Nuevo, Ensenada, México.

En juego el título mundial IBF del peso minimosca.

Pese a un comienzo de combate bastante disputado, Mendoza abordaría su primera defensa con un buen inicio, en el cual pudo conectar con claridad afianzado sobre un efectivo uso de los golpes rectos en jab y 1-2. Melindo no cedería ante este fuerte empuje de su rival, sino que trataría de responder con combinaciones de ganchos, de entre los cuales destacaba un certero hook de mano diestra a la contra a la cabeza de su zurdo rival. Este round inicial nos dejaría el primer golpe bajo del enfrentamiento propinado por el boxeador filipino, acción antirreglamentaria que repetiría en varias ocasiones durante la pelea, pero que no evitó, tras un tiempo de recuperación, que Mendoza mantuviese su elevada presión.


Pronto el tremendo ritmo de combate del púgil mexicano se convirtió en un problema para el aspirante, que alcanzado por golpes rectos de notable dureza se vería obligado a retroceder a las cuerdas, donde recibiría ganchos de mano zurda que le pondrían en ciertos apuros. De todas formas, cuando muy superado por las combinaciones de ganchos de Mendoza parecía que Melindo estaba cercano a la detención, el retador respondería con algunos rectos al contragolpe que evitarían una posible intervención arbitral. Con todo, pese a seguir en la pelea y todavía tener cierto peligro, «El Metódico» Melindo se estaba viendo muy sobrepasado por el enorme trabajo de su rival, que durante el tercer y cuarto asalto no cesaba de conectar su recto zurdo y combinaciones de ganchos que empezaron a desgastar al filipino. En el cuarto episodio Melindo insistiría con el gancho al cuerpo de mano zurda, en ocasiones combinado con su mano derecha en directo, que más que para igualar la situación le sirvió para conectar otros dos golpes bajos, uno de ellos además fuera de tiempo, que deberían haberle valido por su reiteración y claridad el descuento de un punto.


Aunque en el anterior round no se efectuaría esta sanción, el tercer hombre se vería obligado a realizarla en el quinto asalto, episodio en el cual, pese a conectar su tercer flagrante golpe bajo y a recibir por ello el descuento de un punto, Melindo ofrecería un mejor round, llegando con claridad con el 1-2, la derecha recta aislada y el hook diestro. En cualquier caso, sabiendo que el título mundial se le escapaba, Melindo trataría de aumentar su número de acciones, por lo que, encontrándose con las constantes ofensivas de «La Cobra» Mendoza, se produjeron algunos notables intercambios de golpes en el sexto asalto. Este sería el principio del fin, puesto que en los cruces de golpes ambos púgiles chocarían sus cabezas de forma involuntaria en dos ocasiones, produciendo el primer cabezazo un corte en el párpado derecho de Melindo y el segundo una brecha en el párpado izquierdo de Mendoza, siendo este último corte revisado por el médico (al igual que el primero) quien decidió que era lo suficientemente grave para que la pelea no continuase.

Así, se llegó a una decisión técnica y a lectura de cartulinas que como era de esperar dieron ampliamente la victoria a Javier «Cobra» Mendoza 24(19KO)-2(1)-1 con tarjetas de doble 60-52 y un 59-53, siendo esta la más acorde con la de Bastión Boxeo que también optó por un asalto a Melindo y los cinco restantes a Mendoza. El boxeador filipino, que caía en su segunda oportunidad mundialista, se mostró muy desconforme con el resultado pidiendo una revancha, puesto que según manifestó su promotor el corte de Mendoza fue provocado por un puñetazo, algo que no es cierto, puesto que se pudo apreciar con claridad el momento del testarazo de Melindo al párpado del campeón. Por ello no parece la opción más justa una revancha, ya que además Melindo, pese a ser un buen boxeador, estuvo lejos de ofrecer su mejor pelea, quedando muy por detrás en las acciones.


Dejando de lado esto, Mendoza ofreció un elevadísimo ritmo de combate y lejos de mostrarse conservador, como muchos campeones hacen, salió en busca de la victoria desde el inició, no reparando en riesgos pero con gran efectividad. Después de esta meritoria victoria y difícil primera defensa, aunque deslucida por los cortes, Mendoza se afianza como campeón y comienza a equipararse al nivel de los tan aclamados monarcas WBC y WBO Guevara y Nietes.

Suscríbete
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios