James DeGale – Lucian Bute (28/11/2015)

Centre Videotron, Ciudad de Quebec, Canadá.

En juego el cinturón mundial IBF del peso supermedio.


El plan del campeón DeGale era simple y consistía en resolver su primera defensa de forma muy contundente ante un boxeador de prestigio, pero lejos de su mejor momento, para poder dar brillo a su record (que está un tanto carente de victorias notables) y encarar en una mejor posición las futuras negociaciones contra los grandes nombres de la división. Pero muy lejos de lo que él esperaba, el excampeón Bute ofreció una durísima pelea en la que demostró nuevamente los puntos débiles del titular actual de la Federación, logrando a la vez ajustar el resultado. Con todo, esto no fue así desde el inicio, puesto que en los primeros tres rounds DeGale salió muy fuerte, tratando de desarbolar a su contrincante a base de ritmo y frecuencia. Avanzando sobre su jab, muchas veces encadenándolo con el hook diestro, DeGale entraba en la distancia corta para conectar contundentes combinaciones de curvos que por velocidad y potencia sorprendían y sobrepasaban la defensa estática del rumano-canadiense, que contestaba de forma desigual aunque lograba conectar en la distancia media-corta algún buen directo y hook aislado. Así, con los intercambios de golpes cayendo constantes del lado del británico, aunque con Bute ofreciendo menor pero dura respuesta, parecía posible que la táctica de DeGale se viese culminada, sin embargo entonces fue cuando se empezó a producir la reacción de su rival.

Comenzando en el tercer round, pero de forma más insistente y continuada en el cuarto y en el quinto episodio, Bute tomaría la iniciativa y pasaría a presionar con agresividad a su oponente, obligándolo con sus golpes rectos (sobre todo con el 1-2) a retroceder hasta las cuerdas, situación que aprovechaba para conectar uppercuts y hooks. De un modo muy similar al último combate que disputó contra Dirrell, DeGale no ofrecía adecuada respuesta boxeando bajo presión y cerca del ensogado, donde trataba de caminar el ring buscando el contragolpe sin encontrarlo de forma decisiva. Por contra, sus intentos de volver a llevar el combate al cruce de golpes y a la distancia corta se encontraban con los pasos atrás de Bute coordinados con sus golpes rectos. De ese modo, el veterano «Tombeur» igualó las acciones y empezó a poner en dificultades tácticas a su oponente.


DeGale, a pesar de que durante los primeros rounds había recibido también algunos puños contundentes, decidió acertadamente regresar al centro del ring y al cruce de golpes, capturando nuevamente por mayor frecuencia y precisión el sexto round, aunque tan pronto como en el séptimo episodio volvería a ser conducido a las cuerdas, perdiendo el asalto pero tratando de conservarlo contragolpeando de forma oportunista y corriendo en los últimos segundos, algo reprochado por el público. De una forma tan poco brillante, siendo abucheado, con las acciones igualadas y sufriendo un corte en torno al ojo izquierdo, DeGale quemó todos los cartuchos que tenía del octavo al décimo asalto para intentar decantar la pelea a su favor. Lanzando manos claras de forma repetida, y principalmente con ciertas combinaciones de hooks en momentos cruciales, un tenaz «Chunky» podría eventualmente superar a Bute, a quien sólo le faltaba continuidad y poder encerrar de forma más prolongada a su rival para obtener el triunfo. 


En cualquier caso, el excampeón Bute, antes del final, lograría sembrar definitivamente la duda en cuanto a las capacidades del británico ofreciendo durante los dos últimos rounds un buen uso de las combinaciones de rectos, destacando también unas potentes izquierdas directas y un gancho diestro con los que cerró de gran forma su meritoria pelea. Tanto empeño puso en el enfrentamiento Bute 32(25KO)-3(1) y tan igualados fueron varios rounds, que muchos incluso consideraron que podría haber logrado el triunfo, pero los jueces terminaron por dar la victoria por decisión unánime a James «Chunky» DeGale 22(14KO)-1 con cartulinas excesivamente amplias de 117-111 doble y un 116-112. Y es que, si bien DeGale hizo valer los golpes de poder para anotarse algunos rounds igualados y superó habitualmente a su rival por número de puños conectados, sobre todo en momentos decisivos, su victoria fue muy estrecha y su dominio se vio casi totalmente amenazado en unos rounds en que dio una imagen un tanto pobre. La puntuación de Bastión Boxeo es de 115-113 a favor de DeGale.


Con este resultado, lejos de lo que afirma el excesivamente confiado DeGale, el titular mundial IBF no consigue consolidarse, sino que vuelve a dar muestras de las numerosas debilidades que ya dejó ver ante Andre Dirrell. Por ello, ahora mismo está muy lejos de poder ser considerado como número 1 de la división, y ante un rival constante y con empuje podría pasar enormes dificultades. En cualquier caso, siendo su objetivo unificar las coronas ante un Badou Jack con grandísimos problemas para adaptarse al ritmo de combate y para mantener una elevada frecuencia, DeGale no debería tener excesivas dificultades para imponerse.

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