Ievgen Khytrov – Nick Brinson (7/8/2015)

Bally’s Atlantic City Hotel and Casino, Atlantic City, Estados Unidos. Peso Medio.


El prospecto Khytrov afrontaba una nueva mayor prueba en su carrera e inicialmente su actuación fue, más que poco brillante, inoperante. Persiguiendo sin demasiada determinación a su oponente, le ponía las cosas muy fáciles a un Brinson que se mostraba rápido y ágil de piernas y que controlaba la situación, además del ritmo de combate, con su jab. Aunque podría parecer que Khytrov simplemente había cedido los primeros momentos del enfrentamiento para estudiar a su oponente, pronto quedó de manifiesto que sus problemas eran la falta de recursos y su escasa efectividad. Si bien conectaba algunas potentes manos en directo o en gancho estas eran tan sumamente aisladas que a penas incomodaban a Brinson, que respondía a este escaso aumento de la actividad con un despliegue efectivo de su 1-2 acompañando a su veloz jab y al buen manejo de su mano adelantada a la contra.


No pudiendo abrirse paso hasta la distancia corta y siendo anulado en la larga, en la que se mostraba predecible y excesivamente frontal, Khytrov trataría sin demasiado acierto de cambiar su guardia a zurdo. Por su parte Brinson, que se anotaba asalto tras asalto, no sólo apoyaría su boxeo en los rectos sino que comenzaría a utilizar breves combinaciones de ganchos tras las cuales reanudaría su dinámico desplazamiento. Había pasado ya el ecuador del combate y la reacción del invicto púgil ucraniano no llegaba, faltándole todavía presión y agresividad, además de determinación en sus ofensivas, por lo que su record invicto empezaba a verse seriamente amenazado. Pero, al fin, en el sexto episodio «The Ukranian Lion» despertaría de su letargo, alcanzaría la distancia corta encerrando a su oponente y descargaría contra él potentísimas combinaciones de ganchos que obligaron a Brinson a agarrarse.


La situación de Brinson iría a peor en el séptimo episodio, round que concluiría desarbolado y muy tocado por el 1-2 y los ganchos de su oponente. Aunque en este penúltimo asalto Brinson pudo evitar la detención de la pelea, estando cercano a ella por su escasa respuesta, no podría evitarla en el octavo y último episodio, en el cual Khytrov primero le impactaría una durísima derecha recta para finalmente quebrar su resistencia con dos ganchos zurdos. Retrocediendo hasta las cuerdas sería perseguido por los jabs del púgil ucraniano, que descargaría contra Brinson una última y potentísima combinación que debería haber llevado al árbitro a detener la pelea, aunque éste esperaría a que el boxeador local tocase la lona para intervenir. Vehementemente protestó esta detención Brinson, que señaló que había puesto la rodilla en el suelo para recuperarse, pero la detención del combate fue justa y necesaria para evitar un mayor castigo que ya estaba siendo notable.


De todas formas es más que comprensible la reacción de Nick Brinson 17(7KO)-4(3)-2 que veía, a falta de medio minuto para el final, como se le escapaba un combate que claramente había ganado a los puntos. La puntuación de Bastión Boxeo en el momento de la detención y sin contar el inconcluso round final era de 68-65 a favor de Brinson, siendo las cartulinas de los jueces de 70-62 y 68-65 también a su favor y un empate 66-66. Aún así de nada sirven las tarjetas favorables o su gran trabajo durante el combate si en los últimos episodios fue desarbolado por la contundencia ofensiva, que apareció de forma extrañamente tardía, de un Khytrov 11(10KO)-0 que pasaba con muy poca brillantez su mayor prueba hasta la fecha. Khytrov justificó su mala actuación, como habitualmente suelen hacer los boxeadores cuando los planes no salen de la forma esperada, señalando que unos problemas físicos le impidieron arrancar de la mejor manera. Aunque esto es posible y razonable, también es cierto que cada vez que aumenta la dificultad de sus oponentes brilla menos, y si al principio de su carrera (y con sus 300 combates como amateur a sus espaldas) arrollaba a púgiles con muy poco bagaje, tanto con Jorge Meléndez como con Nick Brinson, púgiles más fogueados, tuvo notables dificultades.


Por ello aunque Khytrov señala que está preparado para grandes retos en el peso medio, esto ahora mismo es más que cuestionable, ya que su inmensa proyección está comenzando a verse seriamente afectada en un momento en el que podría entrar en el top 15 de varios organismos y en el que efectivamente comenzará a alcanzar combates cruciales.

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