Edith Soledad Matthysse – Jelena Mrdjenovich (1/8/2015)

Centro Deportivo Municipal Nº2 de Caseros, Argentina.

Unificación de los cinturones mundiales femeninos WBA y WBC del peso pluma.


El enfrentamiento que debía decidir quien era la reina indiscutible de la división del peso pluma fue planteado por sus contendientes como una claro choque de estilos, con Mrdjenovich cumpliendo su habitual papel de perseguidora buscando el intercambio de golpes en corta y con Matthysse optando por ceder la iniciativa y caminando ágilmente el ring tratando de contragolpear. Esta forma de abordar el combate por parte de la púgil argentina pareció sorprender un tanto a la campeona del Consejo (que había señalado antes de la pelea que esperaba que Matthysse avanzase buscando el cruce de golpes), algo que se tradujo en problemas para ella desde el inicio del combate. Mrdjenovich tenía muchas dificultades para acortar la distancia y para tratar de encerrar a una dinámica Matthysse que ofrecería demoledoras respuestas, sobre todo con su mano derecha en directo. De todas formas la púgil canadiense no estaba dispuesta todavía a ceder tan fácilmente, por lo que con insistentes arremetidas finalmente conseguiría combinar con potencia sus ganchos y cortar el ring eventualmente apoyándose en un buen hook de mano adelantada.

Pese a estas esporádicas respuestas, el continuo desplazamiento estaba cumpliendo de forma muy efectiva con el objetivo de desdibujar el planteamiento ofensivo de la visitante, por lo que con el paso de los rounds Mrdjenovich comenzaba a mostrarse crecientemente incómoda por su falta de efectividad, aspecto que trató de compensar de errónea forma precipitando sus ataques. Así Matthysse, ante unas ofensivas que llegaban desde demasiado atrás, encontraba de forma aún más clara la oportunidad para contragolpear de forma contundente y nítida con su 1-2, su derecha directa aislada y su cruzado diestro, para lo cual se podía apoyar en su velocidad y precisión de manos. Solamente en torno al ecuador de la pelea,Mrdjenovich, a base de insistencia, fuertes manos aisladas y con algo más de trabajo, pudo igualar en parte las acciones, anotándose de esta forma un par de rounds que emparejaban las cartulinas de dos de los jueces.


Pese a esta última reacción de Mrdjenovich, las duras manos de la campeona de la Asociación parecían tener decantado ya el combate en un séptimo asalto en el que la canadiense comenzó a mostrarse tocada. Y no solamente los golpes de la argentina estaban mermando su resistencia sino que el continuo desplazamiento de su oponente la estaba frustrando, algo que hizo evidente cuando se quedó plantada en el medio del ring citando a su rival para que se detuviese. Pero la local no cambiaría su estrategia, por lo que la canadiense tuvo que insistir en sus valientes pero poco efectivas ofensivas, nuevamente contragolpeadas con directos que la mermaron todavía de forma más notable en los últimos rounds, llevándola a pasar algunos serios apuros.


Consumidos los diez asaltos se llegó a la lectura de tarjetas que, reflejando 98-92, 97-93 y 96-94, daban el triunfo por decisión unánime a Edith Matthysse 14(7KO)-7-1 que se convertía en campeona unificada y única monarca de la división femenina del peso pluma (contando que los cinturones IBF y WBO están vacantes). Con ello, Matthysse alcanzaba, tras años de irregularidad y derrotas contra algunas de las más destacadas boxeadoras, la que puede ser la cúspide de su carrera, batiendo además a la por muchos considerada hasta la fecha número 1 indiscutible de la división. Jelena Mrdjenovich 35(19KO)-10-1, pese a su férrea voluntad y a que consiguió realizar algunas acciones aisladas bastante notables, estuvo falta de la continuidad y de la suficiente velocidad, sobre todo de piernas, para adelantarse a su oponente, amenazarla y hacer valer su pegada. Por su parte Matthysse, que se mostró elusiva pero muy efectiva, controló el ritmo de la pelea, aguantó los envites sin mostrar demasiado desgaste y desbordó con su puño derecho a su adversaria, que portaba su mano izquierda un tanto baja y no llegó a descifrar los continuos golpes que de la diestra de su rival le llegaban. 


Tras conseguir un logro tan importante como dominar una división, algo que sólo hacen en el boxeo femenino junto a ella Cecilia Braekhus, Christina Hammer y Nikki Adler, para Matthysse surge la difícil tarea de defender sus coronas ahora que es la rival a batir. Quizás la oponente más difícil que podría tener en la categoría pluma, además de la aspirante mandatoria en uno de los organismos en los que posee cinturón, es la dominicana excampeona mundial Dahiana Santana, boxeadora ante la cual podría enfrentarse en un combate que se podría considerar el actualmente más interesante en la división.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *