Dos años después de su última defensa Ward deja vacante su cinturón WBA

El hecho de que se mantuviese al invicto estadounidense Andre Ward 28(15KO)-0 como supercampeón WBA a pesar de haber estado más de 700 días sin realizar una defensa era quizás una de las mayores muestras de la arbitrariedad y falta de rigor de dicho organismo, que no duda en saltarse sus propias normas una tras otra si se trata de acumular nombres destacados en su cuadro de campeones. Unos cuantos ejemplos de ello, aunque se pueden encontrar muchísimos más, son la reciente coronación sumamente irregular de Broner y su inmediato ascenso como supercampeón, el nombramiento de titular en receso de Rigondeaux para alzar a Quigg a la unificación o el hecho de haber mantenido a Danny García como campeón superligero meses después de que confirmara su ascenso al peso welter. Pero, aún así, el caso de Ward iba mucho más allá y la actitud inerte de la WBA era simplemente esperpéntica.


De todos modos, al fin, ha tenido que ser el propio Ward (que puso fin a un año y medio fuera de los rings el pasado junio peleando en un catchweight) quien tomase la iniciativa y optase definitivamente por dejar vacante su cinturón WBA supermedio para centrarse en el asalto al mundial semipesado. Y es que todo parece indicar que si Ward hubiese decidido prolongar su doble juego como titular supermedio y como militante semipesado podría haber alargado todavía más su reinando sin defensas. Supuestamente la condición de supercampeón se creó en la Asociación para dar flexibilidad a los más destacados monarcas y facilitar duelos de unificación a la vez que se daban nuevas oportunidades a los retadores, pero en la práctica ha sido una simple excusa para permitir que el organismo, e incluso algunos de sus campeones, actúen a su antojo.


Dejando de lado el pasado, al menos Ward ha clarificado oficial y definitivamente su intención de pelear en el peso semipesado, división en la cual podría llegar a pelear con el monarca unificado Sergey Kovalev a finales del próximo año como parte de un acuerdo alcanzado entre las promotoras de ambos. En cualquier caso, mucho antes de ello, Ward debería llevar a cabo un exigente plan de adaptación en el nuevo peso si quiere tener posibilidades de éxito ante el ruso. De momento, se sabe que su participación en la velada del Cotto-Canelo se canceló por unos problemas de rodilla, por lo que como muy pronto regresará a finales de diciembre, siendo más probable que se produzca su próxima pelea ya en 2016. En dicha temporada Ward ya no será simplemente el número 1 supermedio, sino que entrará en una nueva y muy complicada etapa, que se inicia con las críticas contra él acumulándose y con las dudas sobre su rendimiento sin aclarar.

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