Dominic Wade – Sam Soliman (26/6/2015)

Little Creek Casino Resort, Shelton, Estados Unidos. Peso Medio.


A una sola victoria de disputar una eliminatoria final, el australiano Soliman salió al ring bastante activo y con una efectiva táctica de combate. Siendo el púgil más bajo y contando con una mucho menor envergadura, el excampeón mundial optó por arremeter contra su rival lanzando el jab, golpe que en esta primera fase de la pelea utilizó de forma muy efectiva. Aunque dichas ofensivas de Soliman parecían un tanto precipitadas fueron eficaces en su gran mayoría, por lo que el visitante podía conectar con claridad y alcanzar la distancia corta. Era en esos momentos cuando ambos entraban en clinch, algo aprovechado por Soliman para conectar sus golpes más potentes en gancho y uppercut diestro. Wade trataba de responder en larga con su jab para tratar de mantener a distancia a su rival, pero a parte de este puño (lanzado con poca frecuencia y determinación) sus recursos eran escasos y alcanzado el cuarto round había perdido los tres anteriores.

Pero la pelea comenzó a igualarse en el mencionado episodio, cuando Wade pudo anotarse a su favor un knockdown. Al intentar entrar Soliman, éste era contragolpeado por un gancho de izquierda, cayendo al suelo más por un mal posicionamiento de piernas que por la dureza del golpe. A partir de entonces Wade entró en la pelea e insistió en sus contragolpes, la mejor arma con la que contaba para alzarse con la victoria. De todas formas, pese a un mejor uso del jab y algunos ganchos de mano adelantada que sirvieron para emparejar las acciones, Soliman se anotó los dos siguientes rounds con duros uppercuts diestros por dentro y alguna clara derecha directa. Muestra de los problemas del prospecto Wade para responder al agobiante planteamiento de pelea de su rival fue su tendencia a forcejear y empujar a la lona a Soliman, cosa que hizo en varias ocasiones y que debería haberle supuesto al estadounidense el descuento de un punto, sobre todo por una acción de este tipo en el sexto asalto, cuando prácticamente realizó una llave para lanzar a su rival a la lona, algo duramente reprochado por el público.


Pero pese a los notables problemas del invicto Wade, éste recibiría la ayuda de un inesperado aliado. La rodilla derecha de Soliman, al igual que le pasase en su combate con Jermain Taylor, comenzó a fallarle en el séptimo episodio, por lo que el australiano vio muy afectada su velocidad y capacidad de desplazamiento, aspecto fundamental en su planteamiento estratégico. Wade no desaprovecharía su oportunidad y al fin empezaría a lanzar con dureza su derecha directa, además de contragolpear con los ganchos de ambas manos, pudiendo de este modo hacerse con el séptimo y octavo round. Aún así el veterano Soliman supo usar bien sus armas y, eligiendo bien el momento para atacar con sus directos y con agarres, pudo cerrar bien el interesante y disputado combate.


A pesar de la caída y los problemas en una de sus piernas, que habían terminado de igualar una pelea ya de por si disputada, Soliman había terminado por imponerse con cierta claridad, siendo la puntuación de Bastión Boxeo de 96-93 a su favor. Pero con un 97-92 verdaderamente injusto y con un más aceptable pero desacertado 95-94, Dominic Wade 18(12KO)-0 se hacia con la victoria y conservaba su record invicto por decisión dividida y de forma inmerecida, siendo el veredicto duramente abucheado por el público estadounidense, que valoró la actuación de Soliman 44(18KO)-13(1) y su coraje. El juez restante vio la victoria de Sam Soliman por 96-93. Dejando de lado el injusto resultado dado por los jueces, es necesario destacar la mala actuación del invicto Wade, puesto que tuvo enormes problemas para entrar en el combate y empezar a responder al contragolpe, careciendo de un adecuado uso del jab y de variedad de recursos. Sólo cuando su rival, de más de cuarenta años y cojo, empezó a disminuir su intensidad, Wade pudo salirse de la línea de ataque y contraatacar con sus ganchos, aunque con su adversario bastante tocado no supo rematar el encuentro.


De esta manera un Soliman que sumó una ajustada derrota ante el entonces campeón Jermain Taylor pese a boxear cojo y sufrir cuatro caídas por este motivo, recibía ahora un injusto veredicto en su segundo combate seguido condicionado por graves problemas en sus piernas. Aunque tendría que haber disputado una eliminatoria final ante Eamonn O’Kane para tratar de ser el rival mandatorio de David Lemieux, probablemente se verá alejado de ella con esta derrota, mientras que Tureano Johnson debería ser el rival del norirlandés. Por ello, con lo difícil que es volver a subir a la parte alta de los rankings y sobre todo por sus insistentes problemas de rodilla, el voluntarioso excampeón Soliman debería barajar la retirada.

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