Daiki Kaneko – Masao Nakamura (21/8/2015)

Korakuen Hall, Tokio, Japón. Peso Superpluma.

Tras un asalto inicial en el cual Nakamura se mostraría bastante más activo, marcando el jab y combinando curvos en corta, el combate se convertiría en el segundo asalto en una dura batalla con intensos intercambios de golpes. Nakamura haría valer su excelente uso del contragolpe para impactar un buen número de fuertes uppercuts y hooks en combinación que le permitieron frenar momentáneamente a su oponente, pero Kaneko rápidamente reanudaría la presión y se arrojaría a un tenaz ataque en el que impactaría un terrible hook de derecha y algún buen directo. Aun así, Nakamura no se vio afectado por los golpes de poder de su rival y, apoyado en su buen juego de piernas, pudo conseguir los suficientes espacios como para boxear con eficacia. Y es que el excampeón continental se mostraba mucho más efectivo peleando en la distancia media-larga, en la que podía entrar y salir utilizando su velocidad de manos y piernas descargando sin excesivos riesgos series de curvos.

Si bien en el tercer asalto Nakamura pudo desarrollar este tipo de combate, nuevamente en el cuarto round la pelea volvería a disputarse esencialmente con duros cruces de golpes. Pese a que Nakamura era el púgil con mayor porcentaje de victorias antes del límite (un magnífico 100%) y en teoría podía salir beneficiado de la dura pelea en corta, era Kaneko quien parecía conectar las manos más potentes, encajando además con cierta comodidad los tensos puños de su rival. Por ello, si bien Nakamura seguía marcando la diferencia con una mayor velocidad y frecuencia, encadenando golpes con soltura, podía verse a la larga perjudicado por este tipo de encuentro, cosa que le llevó a desplegar una adecuada táctica. Cediendo un tanto al empuje del exretador Kaneko le permitía entrar lo suficiente como para contraatacarlo con excelentes uppercuts y hooks, hasta el punto que obligaba a su oponente a retroceder pasando él al ataque. De este modo, cuando había recuperado los espacios reanudaba su buen uso de los directos hasta que de nuevo Kaneko se rehacía y volvía a presionar.

Aunque llegados los últimos asaltos el encuentro se emparejo un tanto, con Kaneko aprovechando la igualdad para conseguir algunos rounds realizando las acciones ofensivas más contundentes, éste empezaba a acusar desgaste, por lo que en algunas ocasiones se vería parcialmente sobrepasado por el hostigamiento de Nakamura, que incluso lo llevó a las cuerdas y mantuvo un continuo ataque. Con todo, los dos conservaban todavía suficientes fuerzas como para ofrecer un tremendo último asalto en el que ambos se vieron desestabilizados y en el que Kaneko trató de evitar la derrota con un temible hook zurdo. Aun así, el encuentro se desarrollo íntegro, por lo que serían los jueces los responsables de otorgar el resultado.

Dado que Nakamura fue claramente dominador del enfrentamiento, sobrepasando por sentido de la distancia y frecuencia de golpeo a su de todos modos valiente y contundente rival, su victoria parecía que iba a ser por sólida ventaja y decisión unánime. La puntuación de Bastión Boxeo es de 97-93 a favor de Nakamura. Pero aunque uno de los jueces dio un 97-93 y otro un 96-94, que puede ser justificado, el restante dio un a todas luces injusto 95-96 a favor de Kaneko, que llevaba a una victoria por decisión dividida de Masao Nakamura 20(19KO)-3(2), que por primera vez en su carrera ganaba un combate escuchando el veredicto de los jueces. Dejando de lado las cartulinas, Nakamura se mostró sorprendentemente solvente pese a no partir como favorito, y ante un rival bien considerado en la división (y el único retador que ha consumido los doce asaltos ante el campeón Uchiyama) se impuso de forma clara. Por ello Nakamura pone de manifiesto que puede tratar de hacerse un hueco en el top 15 superpluma con garantías de éxito.

Suscríbete
Notify of
guest
0 Comments
Inline Feedbacks
Ver todos los comentarios