Chris Eubank Jr. – Gary O’Sullivan (12/12/2015)

O2 Arena, Londres, Reino Unido.

Eliminatoria final WBA del peso medio.

En un inicio de bajo ritmo, el prospecto Eubank pudo aprovechar su superior velocidad y precisión para anotar con claridad su jab y su 1-2 ante un O’Sullivan que, como siempre, llevaba las manos bajas tratando de forzar el error de su rival. A pesar de que el provocador «Spike» estaba dando facilidades con su guardia baja y recibía nítidos los puños de su rival, el peligro del boxeador británico-irlandés estaba siempre presente, cruzando inesperados ganchos que también impactaba con considerable potencia aunque en escaso número. De todos modos, el riesgo que tomaba O’Sullivan era demasiado elevado para el escaso premio que obtenía, algo que quedó claramente de manifiesto cuando Eubank Jr. impactó sin dificultad un potentísimo gancho diestro que dejó tocado a su rival. El hijo del campeón mundial del mismo nombre se lanzaría al ataque combinando con gran potencia ganchos de ambas manos y uppercuts, llevando a O’Sullivan a agarrarse para pasar los notables, aunque momentáneos, apuros.

Entonces, cuando se estaba imponiendo claramente, se entraría en un tercer asalto en el que Eubank haría muestra de su principal punto débil, su exceso de confianza. Caminando casi de espaldas a su rival fanfarroneando se desplazaría hasta una de las esquinas donde O’Sullivan, poco después, le alcanzaría desprevenido con un contundente gancho zurdo que le estremecería ligeramente. Aunque quizás éste pudo ser el mejor round de O’Sullivan, donde también conectaría una derecha directa junto algunos otros efectivos puños, Eubank no había dejado de ofrecer adecuada respuesta ni tardaría en desplegar su mejor boxeo. Explotando en el cuarto round su enorme velocidad conectaría el 1-2-hook zurdo o el 1-2-uppercut de izquierda, combinaciones que fijaron a su contrincante y le permitieron impactar series de curvos en corta que sacudían la cabeza de O’Sullivan.

El desgaste constante al que había sido sometido, aunque de forma más irregular inicialmente, se estaba acumulando rápido en un O’Sullivan que cada vez lanzaba menos golpes y que erraba la gran mayoría de los que tiraba. Eubank, que durante toda la pelea dejo grandes esquivas, estaba empezando a desbordar totalmente a su adversario con un sostenido trabajo de uppercuts, golpes que estuvieron en la clave de su triunfo durante la última parte del enfrentamiento. Y es que el hábil británico encadenaba su puño ascendente, sobre todo de mano adelantada, con curvos y rectos en breves combinaciones que volvieron a dejar tocado a O’Sullivan, que ya no ofrecía la adecuada respuesta en las entradas y salidas de Eubank. Finalmente, tras un séptimo round en el que se mantuvo, aunque quizás con menos intensidad, el desarrollo reciente del enfrentamiento, un O’Sullivan que no había caído a la lona decidía que no podía seguir combatiendo y abandonaba el combate.


Los abucheos del público por el retiro de O’Sullivan 22(15KO)-2(1) precedieron la proclamación como ganador de Chris Eubank Jr. 21(16KO)-1, que además de poder deshacerse con gran suficiencia de un rival complicado (que le había llevado al borde de la exasperación durante los eventos previos a la pelea) lograba imponerse en una eliminatoria final por el título WBA regular del peso medio. Todo ello dando muestras de un boxeo hábil y técnico pero también muy contundente. Más allá de lo que se pueda tardar en pactar el duelo mandatorio, Eubank alcanzará el próximo año el combate mundialista ante un Daniel Jacobs que tras su arrolladora victoria sobre Peter Quillin se encuentra peleando por estar en la cúspide de la división junto a Golovkin y Lee. Con todo, habrá que esperar a ver si la WBA, que ha iniciado esta semana su convención, opta por estipular un calendario de defensa mandatoria de corto o largo plazo porque, de distanciarse en el tiempo la oportunidad de Eubank, Jacobs podría buscar un deseado encuentro ante Andy Lee y el prospecto británico tendría tiempo de foguearse ante un rival de nivel y reconocido internacionalmente.


Sea como sea, a pesar de algunas vulnerabilidades defensivas motivadas esencialmente por un exceso de confianza (que podría ser terrible ante un pegador como Jacobs), Eubank se ha situado ya por méritos propios como uno de los púgiles de la élite, teniendo posibilidades de éxito notables ante cualquier oponente por sus múltiples recursos, su gran velocidad y su buena elección de los tiempos de ataque.

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