Anthony Joshua – Dillian Whyte (12/12/2015)

O2 Arena, Londres, Reino Unido.

En juegos los títulos británico y de la Commonwealth del peso pesado.


El destacado prospecto Joshua, que nunca había pasado del tercer round, trató de encaminarse de nuevo a una temprana detención, puesto que ya en el primer asalto, anotando potentísimos 1-2 y ganchos zurdos, no tardaría en estremecer a su contrincante para posteriormente empujarlo a las cuerdas y lanzar una serie de curvos y rectos que pusieron al árbitro cerca de intervenir. Con todo, un Whyte que contragolpeaba bien con el gancho zurdo pudo finalmente salir de las cuerdas y lanzar golpes disuasorios, sobre todo en jab, para terminar en pie un asalto inicial que concluiría con una inesperada polémica. Y es que un golpe de Joshua algo más allá del tañido de la campana llevaría a Whyte no sólo a responder sino también, a pesar de que el árbitro trataba de separarlos, a perseguir a Joshua intentando golpearlo, todo ello habiendo finalizado el round bastantes segundos antes. Después de que el ring se llenase de los miembros de ambos equipos, amenazando con una riña, y de agentes de seguridad , finalmente el cuadrilátero sería desalojado y, tras el descanso, la pelea reanudada.


Este incidente que debería haber supuesto la descalificación de Whyte no conllevaría ningún tipo de sanción por parte del tercer hombre sino que éste simplemente les hablaría largamente a ambos pidiéndoles juego limpio. En el segundo episodio, que se inició con bastante calma en las acciones, Joshua iría poco a poco trabajando con el jab y la derecha directa hasta que, finalmente, un uppercut diestro desequilibraría a Whyte y lo llevaría de nuevo a las cuerdas. Joshua se lanzó a por el knockout, pero entonces un hook zurdo de Whyte lo haría tambalear por primera vez en su carrera, siendo seguido este golpe por un combo de potentes hooks que pondría al oro olímpico en problemas notables. De todos modos, Joshua se recuperaría rápido y cerraría bien el asalto impactando nuevas derechas y uppercuts.

 Con el enfrentamiento en un punto culminante de emoción, se entraría en un más moderado tercer episodio en el que Joshua haría valer su potencia y claridad de golpeo pero se excedería en la búsqueda del puño decisivo, aprovechando por ello Whyte para establecer su jab y su 1-2 junto algún esporádico gancho abajo y arriba. Aunque «Villain» volvería a aprovechar la falta de jab y una excesiva rigidez defensiva de la que hacía muestra Joshua para ofrecer algunas buenas acciones, la pelea en el cuarto y en el quinto episodio había pasado a desarrollarse en el escenario habitual de las victorias del número 2 mundial WBC y WBO. Obligando a su rival a boxear por el exterior del ring y sometiéndolo a presión con sus temibles 1-2 y ganchos zurdos, que lograba impactar con enorme fuerza, Joshua estaba empezando a desdibujar y a desgastar a su contrincante, al que también alcanzaba con hooks al cuerpo. Así, era cuestión de tiempo que la resistencia de Whyte se viese quebrada, algo que terminaría por suceder en el séptimo round.


Un terrible cruzado diestro de Joshua desequilibraría a un Whyte muy tocado que se apoyaría en las cuerdas para aguantar la ofensiva de su rival, que un tanto precipitado en el ataque fallaba en su intento por encontrar el golpe final. De todos modos, Whyte estaba en malas condiciones y no lograba entrar en clinch ni frenar a su rival con sus escasos golpes, por lo que, poco después, Joshua conectaría una combinación de hooks de izquierda y derecha que abrirían la puerta a un uppercut diestro que le daría la victoria y uno de los mejores knockouts del año. Con este triunfo Anthony Joshua 15(15KO)-0 volvía a demostrar por que es considerado la mayor promesa del peso pesado, a la vez que lograba situarse a un paso de la condición de retador mandatorio de la WBO. Si bien ante el mejor rival al que se ha enfrentado en su trayectoria sufrió algunas dificultades notables que ponen de manifiesto que ni de lejos es imbatible, sobre todo si se mide a un buen contragolpeador, su solidez táctica y técnica y su desmedida potencia de pegada, materializada en el 1-2 y el hook de mano adelantada, le hacen ser el aspirante a tener más en cuenta así como el que posee más posibilidades de coronarse. Sin duda a Joshua le espera un sensacional 2016, en el cual, consiga proclamarse campeón o no, dará gran emoción a la división con su espectacular y agresivo estilo de combate.

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