Andrzej Fonfara – Nathan Cleverly (16/10/2015)

UIC Pavilion, Chicago, Estados Unidos. 

En juego el título WBC Internacional del peso semipesado.


Solamente con decir que ambos contendientes lanzaron en los doce asaltos que se prolongó el combate más de mil puños cada uno (2524 en total según el conteo electrónico) se puede tener fácilmente una impresión general de la enorme dureza y espectacularidad de una batalla sin descanso que tiene que ser tenida en cuenta, sin duda y con mayores méritos que otras posibles candidatas, como una de las mejores peleas del año. Simplemente el polaco Fonfara y el británico Cleverly lanzaron todo lo que tenían en su repertorio ofensivo para tratar, en constantes y encarnizados intercambios, de hacerse con la victoria. Esto fue así en los primeros instantes y sin descansos prolongados hasta el desenlace, siendo sorprendente no sólo la preparación física para tal capacidad de ataque, sino también el tremendo encaje de ambos, que en ningún momento caerían a la lona.


El excampeón mundial Cleverly fue el primero en tratar de tomar la iniciativa, impactando en la apertura unos pocos secos jabs antes de alcanzar la distancia corta y trabajar con los ganchos y los uppercuts, siendo inmediatamente respondido, en un muy intenso primer round, por series de hooks de enorme dureza de Fonfara. La pelea seguiría del mismo modo disputada en el segundo episodio, confirmándose ya en el tercero que ninguno de ambos pensaba ceder. El británico contaba de su lado con una mayor variedad de trayectorias y algo más de velocidad, aunque su espigado contendiente tenía a su favor una mayor frecuencia de golpeo y también más contundencia de pegada. Así, Cleverly variaba el gancho en altura y buscaba el uppercut acompañado de los directos en corto, aunque era respondido por Fonfara con demoledores ganchos de ambas manos y un crucial uppercut de derecha.


Después de un cuarto round tan igualado que debió de ser muy difícil para los jueces decidir a que contendiente dárselo, Cleverly haría valer su mejor boxeo con espacios en el quinto round combinando rectos con fluidez, algo que también haría, aunque encadenando más el directo con el gancho zurdo, en el sexto. En cualquier caso, el polaco Fonfara (que es residente en Chicago y actuaba como local) no dejaría de responder en la distancia corta ni un instante, consiguiendo en el séptimo asalto establecer un punto de inflexión y llegar a desbordar, con terribles y numerosísimos ganchos y uppercuts, a su rival, que cerrando la guardia al máximo trató de pasar estos fatales momentos. Con todo, y a pesar de que tenía la cara muy ensangrentada, el visitante volvería a la carga en el siguiente round, impactando nuevas derechas en corto que no serían más potentes que el fortísimo uppercut diestro de Fonfara y sus constantes hooks enlazados.

De este modo, y aunque el décimo asalto estuvo bastante igualado, en los dos últimos y duros rounds un Fonfara mucho más resolutivo en el intercambio de golpes terminaría de mejor forma que Cleverly, que estaba un tanto venido a menos, llegando el polaco incluso en los últimos instantes a encadenar golpes sin respuesta por parte de su contrincante. Si bien fue muy sorprendente, ambos boxeadores pudieron terminar en pie el duelo, llegándose a una lectura de cartulinas que dejaron puntuaciones de doble 116-111 y un 115-113 las tres favor de Andrzej Fonfara 28(16KO)-3(1), que lograba un triunfo unánime espectacular, en el que es uno de los mayores combates por él disputados hasta la fecha. No menos mérito tuvo un Nathan Cleverly 29(15KO)-3(1) que dejó todo lo que tenía (y mucho más de lo que la mayoría esperaban) en el ring y pudo haber logrado el empate. Con todo, y aunque los dos rindieron a un excelente nivel y ofrecieron una gran batalla, Fonfara por su mayor frecuencia de golpeo y por sostener los ataques en momentos decisivos de los rounds, llegando incluso estremecer al excampeón, fue justo vencedor.


Con esta actuación tan brillante, Cleverly, que había llegado a barajar retirarse del boxeo hace unos meses, recupera mucho crédito perdido y demuestra que puede seguir peleando como un igual con la élite de la división. Por su lado Fonfara, si ya era temible antes de este combate por su trayectoria reciente, ahora lo es más todavía, demostrando porque se le valora como uno de los tres mejores retadores de la actualidad, algo que le valdrá de nuevo (y reafirmado por este espléndido triunfo) un asalto mundial el próximo año.

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