Amir Imam – Adrián Granados (28/11/2015)

Centre Videotron, Ciudad de Quebec, Canadá. Peso Superligero.


El retador mandatorio WBC del peso superligero, el prospecto imbatido Amir Imam, disputaba un combate de rodaje para preparar un próximo asalto mundial ante el campeón Viktor Postol. El rival elegido era uno nada sencillo, un duro pelador como Granados que ante oponentes como el destacado Félix Díaz y el prospecto Brad Solomon sólo había caído por decisión mayoritaria y dividida respectivamente. En cualquier caso, Imam partía como clarísimo favorito para este duelo, que pareció incluso que podía llegar a su final en el round inicial. Aunque Granados salió con mucha voluntad lanzando hooks y directos en buen número, al errar un gancho zurdo sería alcanzado por un 1-2 que le golpearía en el mentón y le dejaría de espaldas a la lona. A pesar de esta caída y de que en la reanudación se vería sometido de nuevo a la temible derecha directa de Imam, Granados aguantaría en pie y no sólo eso, sino que muy pronto pasaría de nuevo al ataque.


Ya en el segundo asalto y con la cara muy enrojecida, el «Tigre» avanzaría firme sobre su rival y lograría, aprovechando la deficiente guardia de Imam, conectar en la distancia corta derechas directas y ganchos tanto aislados como encadenados, todo ello mientras su invicto oponente contragolpeaba con el recto diestro y establecía un seco jab. A diferencia de otros muchos rivales de Imam, que no podían ya recuperarse de los knockdowns y se veían amedrentados por su potentes puños, Granados mostró una resistencia y una valentía extraordinarias al igual que una formidable insistencia, algo que vio premiado en el tercer asalto. En dicho round ya había logrado definitivamente llevar la pelea con su presión a la distancia más corta, en la cual sabía desenvolverse mucho mejor que su oponente y podría conectar un volumen de golpes enormemente superior, principalmente en gancho. Imam trataba de contraatacar con más escasos pero más potentes puños en uppercut y hook zurdo, pero necesitaba un cambio táctico urgente si no quería verse enredado en la maraña de intercambios planteada por su rival.


Pero «Young Master», mostrando muy pocos recursos, parecía incapaz de llevar la pelea a su terreno sino que, con casi nulas acciones defensivas y cada vez más escasos ataques, se estaba encaminando de forma inevitable a la debacle. Grandos, mientras, seguía descargando una incesante lluvia de hooks, que si bien era respondida no lograba ser frenada. Pronto, incluso antes del ecuador de la pelea, quedó claro que era cuestión de tiempo que Imam dejase de resistir el castigo, más aún cuando algo después comenzó a dar signos claros de cansancio. Sólo un decisivo golpe de poder, como una fortísima derecha directa que en el quinto round estremeció a Granados, podía evitar ya su derrota, puesto que ni siquiera cuando Imam tenía la posibilidad de dar pasos atrás y evitar el cruce de golpes en corta conseguía desprenderse de los intercambios incesantes y sumamente perjudiciales para él.

Después de que los cruces se volviesen verdaderamente descarnados en el sexto asalto y de que en el séptimo Imam tratase sin éxito de mantener los espacios y conectar el jab (algo que no podía hacer ya por su falta de energías), un Granados sumamente desgastado pero sin cesar en su ataque pareció ponerse a un paso de la victoria. El triunfo finalmente llegaría en el octavo round, cuando restando un minuto Granados conectaría una derecha directa que dejaría tocado y en las cuerdas a su rival, lanzando seguidamente una serie de rectos culminada poco después por un último ataque con todo lo que le quedaba, ofensiva que al no tener respuesta y ser prolongada llevo al tercer hombre a detener la pelea. De este modo Adrián «Tigre» Granados 17(12KO)-4-2 obtenía de forma contundente la mayor victoria de su carrera y daba una gran sorpresa, puesto que derrotaba al número 1 WBC y le alejaba del asalto mundial. Tal y como le sucedió ante Maldonado, Imam 18(15KO)-1(1) volvió a evidenciar que sus aptitudes defensivas están muy lejos de sus cualidades ofensivas y que necesita con urgencia desarrollarlas si quiere tener éxito en su trayectoria.


Algunos han señalado que haber optado por un combate tan difícil cerca del campeonato mundial fue un terrible error, pero ciertamente si Imam no podía ganar a Granados no iba poder batir a un solidísimo Postol que llega de vencer a un excelente boxeador como Lucas Matthysse. Mientras Imam replantea ahora su carrera, un Granados ejemplo de coraje y voluntad pide que se le reconozca como retador mandatorio, algo que probablemente no suceda, aunque si podría lograr disputar una nueva eliminatoria que le eleve a tan cotizada posición.

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