Ward ratificado, Froch desposeído, siguen las incongruencias WBA

Que la WBA se ha mostrado en los últimos años como el organismo menos serio no es algo nuevo. Tanto aficionados como críticos han reprochado sus absurdas decisiones, entre las que destaca por encima de todas su establecimiento en varias categorías de tres campeones mundiales: supercampeón, campeón y campeón mundial interino. Pero este no es el único caso, pudiéndose contar por ejemplo numerosas defensas de supercampeones consecutivas sin ser ninguna de ellas mandatoria, o las enésimas defensas de campeones interinos o campeones mundiales sin recibir en ningún momento oportunidades por los títulos más elevados. Si bien con estas actuaciones participa con gran insistencia en menoscabar el prestigio del boxeo, parece que no se le acaban las decisiones arbitrarias y que ahora ni tan si quiera es consciente de ellas.

En un comunicado publicado hace unos días la Asociación trató de aclarar el estado de la división supermedia, dejando claro más bien que ni desde el órgano decisivo saben el rumbo que llevar o que prefieren ser injustos.

En la nota se decía que el supercampeón Ward, que no realiza una defensa desde noviembre de 2013 (Si has leído bien noviembre de 2013!) era ratificado como supercampeón. Si esto por si mismo no pareciese suficiente burla se decía que se le daba un permiso especial para que pudiese realizar un combate sin título en juego ante el británico Paul Smith. Totalmente absurdo. Pero la nota no terminaba aquí, puesto que en la misma se decía que por su «ausencia de defensas» Froch era desposeído de su cinturón y dejaba de ser considerado campeón. Hay que mencionar que la última defensa fue en mayo de 2014 ante George Groves.

O sea que si no realizas defensas desde 2013 puedes seguir siendo campeón, pero si no las haces desde 2014 no puedes serlo. Además, el absurdo pretexto de la lesión de Ward no es valido para permitirle que sea campeón por espacio de más de 19 meses sin realizar defensas, puesto que el año sin defensas de Froch también es causado por una lesión en su codo, que le obligó a dejar vacante su cinturón IBF. Esta noticia, que ha pasado desapercibida, muestra una vez más la manifiesta arbitrariedad de la WBA, un organismo que parece sólo centrado en ganar cuanto más dinero mejor a costa de las ventas a promotores de sus tres cinturones o de sus infinitos «títulos» menores (que por otro lado poseen todos los organismos en gran número).

La pregunta que viene a la mente es si el supercampeón en cuestión en lugar de ser Andre Ward hubiese sido un boxeador de mucho menor tirón mediático ¿Podría haber tenido su cinturón por 20 meses sin defensas? ¿Podría la WBA justificar su actuación flagrantemente injusta sin ruborizarse como lo ha hecho? Francamente no lo creemos.

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