José Benavídez – Jorge Páez Jr. (15/5/2015)

US Airway Centre, Phoenix, Estados Unidos.
En juego el título interino WBA del peso superligero.

Contando con una altura y envergadura muy notable para la división en la que milita, Benavídez se apoyaría en su ventaja física para ofrecer un buen primer asalto basado en el control de la distancia larga. Con un frecuente uso del jab y ataques en 1-2 mantendría neutralizado a un Páez que, no encontrando la forma de entrar, se apoyaría en golpes aislados en directo diestro o gancho de mano adelantada, que a penas llegaban a impactar en su espigado rival. Tras unos instantes del segundo asalto en que Benavídez mantuvo esta misma dinámica, Páez aceleraría sus pasos, acortaría la distancia y presionaría con firmeza hasta llevar a su oponente contra las cuerdas, sabiendo que por la distancia más corta pasaban sus posibilidades de éxito. Así, situados cabeza con cabeza se produciría un largo intercambio de golpes, con Páez insistiendo en combinaciones de ganchos arriba y abajo, mientras que un cerrado Benavídez contragolpeaba con el uppercut y eventuales ganchos, aunque finalmente sería el «Maromerito» el que conectaría un superior número de manos y se anotaría uno de los pocos asaltos de la pelea que fueron a su favor.


Estos dos diferentes desarrollos del enfrentamiento (Benavídez controlando las acciones desde la larga y Páez presionando a su oponente contra las cuerdas) se sucederían e intercalarían durante toda la pelea, aunque sería el invicto prospecto Benavídez quien se anotaría la gran mayoría de los asaltos pese a no pelear generalmente en la distancia que mejor dominaba. Primeramente, en el tercer asalto, el boxeador estadounidense se anotaría un knockdown al conectar un potente gancho diestro al cuerpo que obligó a Páez a poner la rodilla en la lona. En la reanudación el boxeador visitante pasaría notables apuros, teniendo que recurrir al clinch o a desplazarse por el ring para pasar el mal momento. En el siguiente episodio, en el cuarto, un Páez en recuperación sería mantenido a distancia por los rectos de Benavídez, pero en el quinto el boxeador mexicano se repondría y volvería a llevar el combate a la distancia corta.
 

Aunque se producirían breves intervalos en la distancia media-larga, el combate desde el quinto episodio hasta casi el final se desarrollaría en su gran mayoría en base a intercambios de golpes. De todas formas, pese a que era de esperar que Páez aprovechase esta situación para dar la vuelta a la negativa situación, Benavídez aprovecharía su superior velocidad de manos y su audacia para anotar puños a la contra con mucha claridad que le permitirían sacar ventaja en los igualados cruces de golpes, anotándose así casi todos los asaltos. En cualquier caso, pese a lo disputados que fueron los intercambios, parecía que, tras las críticas recibidas por su combate ante Herrera, Benavídez quería demostrar que podía imponerse en este tipo de combate: aunque demostró varias veces (por ejemplo en el octavo y en el noveno round) que podía salir con un paso lateral e imponer sus golpes rectos, prefería permanecer en las cuerdas para anotarse los asaltos con combinaciones de uppercuts y ganchos en la corta.


Páez no cesaría en su presión y pese a las duras manos encajadas proseguiría sus ofensivas en base a oleadas de ganchos buscando el cuerpo y la cabeza con desigual efectividad, pero, exceptuando un par de asaltos, no conseguía desequilibrar a su favor las acciones, estrellando bastantes golpes en la cerrada guardia de su rival. Era de esperar que el combate, alcanzado el doceavo episodio, se resolviese en una amplia victoria a los puntos de Benavídez, pero éste finalmente se impondría sin tener que esperar el veredicto de los jueces. Con un 1-2 cuya derecha alcanzó de forma descendente a Páez seguido por un hook de mano adelantada, el boxeador visitante caería a la lona y aunque se alzaría andaría un tanto desequilibrado. Ante la petición del árbitro para que caminara hacia él o que levantase los brazos, Páez no respondió, por lo que el tercer hombre detuvo la pelea.


Por KO Técnico en el último asalto el título WBA interino del peso superligero era defendido por primera vez por un José Benavídez 23(16KO)-0 que cumplía con éxito su objetivo de reivindicarse después de su no demasiado brillante actuación ante Mauricio Herrera. Enfrentándose a un duro peleador como el «Maromerito» Páez 38(23KO)-6(2)-2 aceptó el intercambio de golpes pese al peligro y a que perfectamente podría haberse impuesto en base a un boxeo menos arriesgado y más efectista. Y aunque en algunos momentos pareció que podía terminar por ceder ante el intenso empuje de su rival, supo aguantar los envites y desgastarle, hasta que encontró la oportunidad para poner fin a la pelea. Pese a la victoria hay que tener en cuenta que Páez posee un 60% de triunfos antes del límite, por lo que en un enfrentamiento ante uno de los grandes noqueadores de la división Benavídez podría tener problemas si insiste en aceptar combatir con la espalda contra las cuerdas.

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